Histórico. Belgrano festeja los 15 años del final de la pesadilla de la quiebra
El 1 de julio de 2011 el club regresó a los socios de la mano de Armando Valentín Pérez, quien triunfo en las elecciones y fue el primer presidente de la vuelta de la democracia al club.
El 1 de julio de 2011, Belgrano tuvo uno de los momentos más emblemáticos de su historia, porque después de casi diez años de estar bajo el control de la justicia regresó de la mano de Armando Valentín Pérez al control de sus socios.
Hoy, a 15 años de aquella jornada en la que los padrones se habilitaron y el voto del socio recayó en la conducción de Pérez, el club vive otro presente, con la democracia instalada y sus arcas sanas.
Aquel hecho se dio justo unos días después de haberse consagrado en el regreso a Primera División el 26 de junio, cuando tras haber ganado la promoción mandó al descenso a River Plate.

Nuevamente el club quedó en poder de sus verdaderos “dueños”: los socios, quienes a partir de esa fecha pudieron comenzar a administrar y gestionar los destinos de la institución de Alberdi mediante los dirigentes que eran y serán elegidos por el voto.
El club dejó atrás los peores momentos de su vida y tuvo la chance de un renacer, algo que con el correr de los años se fue concretando de la manera que sus hinchas habían soñado.
No se da vueltas olímpicas por estos logros, pero tienen un valor extraordinario en la vida institucional que pudo resurgir del fondo del pozo para estar nuevamente de pie.
Final de la pesadilla
Hace 15 años, tras remitir una serie de notas hacia AFA, la Liga Cordobesa y la Dirección de Inspección de Personas Jurídicas (como se llamaba en aquel 2011), que salieron desde el juzgado que atendió la quiebra durante casi 10 años, el quien era gerenciador: Armando Pérez, pasó a ser proclamado como nuevo presidente del Pirata hasta 2014. Atrás quedaba la quiebra decretada el 18 de setiembre de 2001 cuando la jueza Beatriz Mansilla de Mosquera la sancionó y dejó al Pirata al borde de su extinción como entidad civil.
Este fue un acontecimiento que retumbó en el fútbol nacional, pues el Celeste en aquel entonces era el primer club que tras quebrar logró recuperarse económica e institucionalmente y como si fuese una paradoja del destino, en 2001 cuando la “B” estuvo a un paso de la desaparición estaba en Primera y su vuelta a los socios se dio con un ascenso.
Desde aquel año pasaron tres presidentes, el club estuvo seis bajo la presidencia de Armando Pérez, cuatro con Jorge Franceschi (se extendió uno más por la pandemia) y lleva cinco con Luis Artime a quien aún le resta un año en su segundo mandato.
En tiempos en donde se analiza cambios de estatuto y se trabaja fuerte en la política para lograr que los mandatos presidenciales se extiendan en el tiempo, el club festeja sus primeros 15 años del regreso a los socios.
La democracia volvió al club para no dejarlo más. Los tristes momentos de la quiebra, con una institución desbastada en lo económico y en lo deportivo que se habían iniciado mucho antes del 2001, cuando se vivió el momento más oscuro se transformaban en un recuerdo lejano.
Aquellos años de un estadio maltrecho, de jugadores corriendo en las márgenes del Río Suquía, empleados pasando meses sin cobrar y futbolistas siendo desalojados de sus viviendas por la falta de pago de los alquileres, forma parte de la historia y está lejos del presente de quien es ahora el campeón del fútbol de primera en el país.
Una fecha para recordar siempre, para no olvidar a quienes con Córdoba Celeste SA no dejaron que la “B” se fuera al infierno y que después le dieron el empujón para ponerlo en marcha a este Gigante que cada día quiere ser más grande.



