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Deportes

Abanderado. Belgrano campeón le dio forma a la página más gloriosa del fútbol cordobés

En el mejor momento futbolístico de la provincia, que tiene cuatro representantes en la máxima categoría, el título del Torneo Apertura 2026 llevó al club de Alberdi a la cabeza de una rica historia.

28 de mayo de 2026, 09:20
Belgrano campeón le dio forma a la página más gloriosa del fútbol cordobés
Lucas Zelarayán levanta la copa del Torneo Apertura y desata la euforia total en la familia celeste. Fue un domingo 24 de mayo de 2026 que quedará en la historia del Pirata y del fútbol cordobés y argentino. (Pedro Castillo / La Voz)

La corrida triunfal de Nicolás Fernández saltando los carteles publicitarios para celebrar con la tribuna será una postal eterna del fútbol cordobés. Y en tiempo premundialistas, la imagen despertó el recuerdo del festejo también inolvidable de Mario Kempes en el ’78, luego de meter el botinazo que hizo que la pelota ingresara al arco holandés pidiendo permiso.

De alguna manera, en un juego de coincidencias, el remate de “Uvita”, mordido y no muy potente, también se abrió paso de manera poco convencional hasta llegar a la gloria.

Belgrano terminó de dar forma así a la página más gloriosa del fútbol cordobés. La más esperada, la que acumulaba un par de frustraciones y que se perfilaba como inaccesible y con ribetes de maldición.

Porque después que dos tremendos equipos, como lo fueron el Talleres del ’77 y el Racing del ’80, que se quedaran en el umbral de la consagración hace casi medio siglo, la empresa ya tenía características de utopía.

Vaya a saber por qué tuvo que ser Belgrano el que abriera la puerta grande para el fútbol de un interior futbolero que, después de grandes luchas, logró integrarse a la AFA a partir de 1967, para ampliar la “argentinidad” que hasta allí sólo representaban los cuadros de Buenos Aires y Santa Fe.

¿Será porque Belgrano fue sinónimo de lucha desde su cuna? Porque para subsistir, su primera “final” la debió jugar a poco de su fundación ante un club homónimo de Nueva Córdoba, cuyo ganador podría mantener el nombre.

¿O será porque su espíritu de pionero lo lleva a superarse permanentemente? Porque su historia tiene varios motivos para presumir. El Pirata fue el primer campeón de la Liga Cordobesa (1913), cuando se organizó la actividad, y también resultó el primero en aportar un jugador cordobés a la selección nacional (Miguel Dellavalle en 1920).

Además hizo la punta en eso de competir internacionalmente (Copa Béccar Varela 1933/34), y fue el primero en llegar a los viejos Nacionales (1968) y en ganar un título de AFA (Regional de 1986).

Hoy ese Belgrano es el abanderado cordobés, encabezando un movimiento que viene en alza después de superar las tormentas de los primeros años de este siglo, en los que Córdoba no sólo seguía huérfana de títulos importantes, sino que hasta careció de representantes en Primera División entre 2007 y 2011.

Hasta aquí, los logros más trascendentes de la provincia estaban en poder de Talleres, que sacaba pecho con dos alegrías grandes y genuinas, como la Copa Conmebol 1999 y la Supercopa Internacional 2025, o la de Racing, orgulloso ganador de la Copa Presidente de Corea (1981).

Esas tres conquistas, que integraban un podio de los mejores momentos del “cordobesismo”, junto a otros tres capítulos que, en su momento, también hicieron ruido grande y desataron festejos importantes: los del Campeonato Argentino de Interligas, obtenido por el combinado cordobés en 1942, 1958 y 1962, hoy sepultados por el manto del olvido.

El hincha de Alberdi, mientras tanto, hablaba de la conquista del ’86 y del impacto mundial que significó, en 2011, mandar a River a la “B”, otro logro conseguido de la mano de Ricardo Zielinski y “el Mudo” Vázquez.

Todos los éxitos que puedan citarse, ahora quedaron superados por el relieve de la corona obtenida por Belgrano el domingo pasado en el Mario Alberto Kempes. Quedarse con el campeonato mayor de AFA era el gran objetivo de los clubes indirectamente afiliados a la AFA desde aquel lejano 1967.

Los más de 3.000 clubes que integran el fútbol provinciano soñaban con la posibilidad que al final pudo cristalizar Belgrano.

El triunfo belgranense fue, sin dudas, un éxito de los clubes de “tierra adentro”, un impulso necesario que contagia y beneficia hasta a sus rivales coterráneos, que asumen el desafío de alcanzar metas similares, tal como la que impuso Talleres el año pasado, cuando ganó su copa en Paraguay.

Hoy el fútbol cordobés vive su mejor momento. Con cuatro representantes en Primera División, es la provincia de presencia más numerosa, excluyendo a Buenos Aires, claro está. Y tiene al campeón: Belgrano, el abanderado.