Novela. Reseña de Los nombres de mi padre, libro de Daniel Saldaña París

Una búsqueda intensa tras los pasos de su supuesto padre desaparecido llevará a Camilo a recorrer las calles de México y de Nueva York para cumplir el deseo final de su madre enferma.

20 de junio de 2026 a las 02:25 p. m.
Reseña de Los nombres de mi padre, libro de Daniel Saldaña París
Daniel Saldaña París, escritor mejicano.

Una mujer le encarga a su hijo que viaje a Nueva York para rastrear el origen de su identidad. Deberá averiguar si ahí terminó sus días su padre específicamente. Su supuesto padre, en realidad, desaparecido desde hace décadas.

Y lo deberá hacer a través de Ángela, quien podría ser su media hermana en consecuencia. La madre, enferma de una dolencia insuperable, le dirá entonces al despedirlo: "Ve, hijo, a Nueva York a buscar a Ángela, la hija de Carnero...".

Estas palabras, el corazón de la novela Los nombres de mi padre, del mejicano Daniel Saldaña París, nos remitirán con mucha probabilidad al célebre comienzo de Pedro Páramo.

Y algo de esto se revela para la valoración final de la obra. Como también ese aliento policial con personas desaparecidas como telón de fondo, personajes que no han dejado rastros sobre la faz de la tierra durante años y de los que sólo sabemos lo que documentos o memorias ajenas nos pueden proporcionar para dilucidar el misterio; toda esa construcción creativa que nos podrá conectar con las novelas de Patrick Modiano también, el escritor detective al que esta obra de Saldaña París parece tener presente en su concepción de espacios liminales.

Los nombres de mi padre reunirá entonces una reminiscencia rulfiana con un objetivo de búsqueda nacido de las obsesiones cartográficas del premio Nobel francés. Camilo hará muchos kilómetros a pie, tanto en México como en Nueva York, para averiguar el paradero de Ángela y el de su padre al mismo tiempo. La historia transcurre en 2021, en medio de un ambiente de fin de mundo por los estragos flamantes del coronavirus.

La madre del hijo buscador, Camilo, fue una luchadora de izquierdas que se enfrentó al gobierno de López Portillo. Miguel Carnero, que desaparece en 1992, la conoció siendo un arquitecto demolicionista que buscó destruir los edificios de Tlatelolco para erigir en su lugar monumentos al terrorismo de Estado. Teórico del urbanismo revolucionario, está sospechado también de secuestrar en su juventud a un exjerarca nazi afincado en México.

La probabilidad de que la novela devele sus secretos de la forma como lo hace es inteligente y provocará que se pondere en retrospectiva estos ingredientes heterogéneos que alimentan la trama, como lo haría, por lo demás, toda buena historia.

El texto ofrece en definitiva momentos de tensión atrapante, pero que de todos modos no abunden quizá para el lector de historias detectivescas en las dosis suficientes.

A diferencia de la mayoría de los escurridizos personajes de Modiano, sin embargo, Carnero aparece y desaparece cada tanto. Hasta que un buen día deja de aparecer para siempre, como modo de que haya así rumbo, conflicto y la novela que Saldaña París imaginó.

"Los nombres de mi padre", libro de Daniel Saldaña París.
"Los nombres de mi padre", libro de Daniel Saldaña París. (Captura de pantalla.)

Para leer: Los nombres de mi padre

Daniel Saldaña París.

Anagrama.

2025.

224 páginas.