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Comer y beber

General Paz. Seis huevos fritos y una milanesa gigante: el plato que se roba todos los aplausos

En un nuevo "bodegón" de barrio General Paz con guiños a la cultura cordobesa, la cocina apuesta por los clásicos y encuentra un gran acierto en una "a caballo".

25 de julio de 2026, 13:35
Seis huevos fritos y una milanesa gigante: el plato que se roba todos los aplausos
La supermilanesa a caballo de Lo de Choca Bodegón.

Hay lugares que empiezan a contarte quiénes son antes de que llegue el primer plato. En este caso, alcanza con mirar la fachada. Un enorme mural de La Mona Jiménez recibe a los comensales y marca el tono de una propuesta que abraza la identidad cordobesa sin demasiadas vueltas.

Ya adentro, los manteles de hule a cuadros negros y rojos terminan de ubicar la escena: estamos en un bodegón, o al menos en la interpretación contemporánea de uno.

Las paredes ayudan a completar el relato. Hay referencias a películas, series, músicos y personajes populares. En un televisor pasan capítulos de Dragon Ball Z o algo así, mientras más tarde aparece un programa de streaming con “El Loco” Amato como invitado, cantándose todo.

Y todo convive con naturalidad, como si el objetivo fuera despertar conversaciones en cada mesa. El ambiente resulta cálido, relajado y hasta divertido.

La atención acompaña muy bien durante toda la comida. Siempre atentos y amables, con un único detalle para ajustar: retirar los platos del paso anterior antes de servir el siguiente. Es una cuestión de tiempos más que de actitud, porque predisposición sobra.

 Lo de Choca Bodegón.
Lo de Choca Bodegón. (La Voz.)

De entrada

Como bienvenida, la casa invita un escabeche de pollo y vegetales acompañado por chalitas y tostaditas condimentadas. Tiene un perfil amable, con predominio de notas dulces y una acidez moderada. Es un inicio sencillo y efectivo para abrir el apetito.

La carta cumple con lo que promete un bodegón: picadas, milanesas, supremas, parrilla, cortes clásicos, pastas, ensaladas y tortilla de papas. Y Coca de litro y cuarto en botella de vidrio ($ 8 mil).

De entrada, pedimos Provoleta ($12 mil), porque la extrañábamos. Bien dorada de un solo lado, consigue ese contraste tan buscado entre una costra crocante encima y un interior fundente, sin piso.

Está correctamente condimentada, con un picor apenas insinuado que aparece al final de cada bocado y suma personalidad sin tapar el sabor del queso. Un muy buen comienzo.

Provoleta de Lo de Choca Bodegón.
Provoleta de Lo de Choca Bodegón. (La Voz)

El espectáculo

Después aparece el plato que justifica la visita. La carta anuncia una milanesa mediana a caballo ($ 25.500), pero lo que aterriza en la mesa desafía cualquier expectativa.

Primero, impacta el tamaño de la carne. Después aparecen ¡seis! huevos fritos cubriendo toda la superficie como si fueran un manto sagrado. Es inevitable sacar el teléfono antes que el cuchillo.

La milanesa tiene un rebozado finísimo y crocante. Se nota una fritura bien ejecutada, pareja, sin excesos y con una carne tierna que mantiene la estructura de esta obra de la ingeniería gastronómica. Es de esas versiones donde el apanado acompaña al producto y no lo invade.

Los huevos fritos terminan de transformar el plato en una foto y un buen momento. Las yemas aportan cremosidad, el rebozado mantiene el crocante y cada bocado encuentra un equilibrio que explica por qué semejante combinación sigue siendo un clásico argentino.

Es exagerada, sí. También es divertida, abundante y absolutamente compartible. De esos platos que nacieron para eso.

El postre de Lo de Choca Bodegón.
El postre de Lo de Choca Bodegón. (La Voz.)

Baño y postre

Antes del cierre, paso por el baño de planta baja. Es mixto, está limpio, correctamente equipado y ofrece jabón líquido y toallas descartables.

De regreso, a la mesa llega el flan ($ 6 mil). Tiene un color claro, una textura firme pero agradable y un sabor delicado, sin exceso de esencia de vainilla.

El caramelo aparece con equilibrio también y encuentra buenos aliados tanto en la crema (suave) como en el dulce de leche (a temperatura para que fluya), que completan un postre clásico sin necesidad de rarezas.

En definitiva, la propuesta cumple con lo que promete. Es un bodegón que entiende el valor de los platos tradicionales, suma una ambientación simpática con toques cordobeses, atiende con calidez y encuentra su gran bandera en una milanesa memorable.

A veces no hace falta reinventar nada: alcanza con hacer muy bien los clásicos.

Lo de Choca

Calificación: Bueno.

24 de Septiembre 1606, barrio General Paz.

Teléfono (0351) 158-182723.

Abierto de martes a domingos, mediodía y noche. Lunes solo al mediodía.

Efectivo y tarjetas (10% de recargo con crédito).