Test drive. Jeep Commander Blackhawk: ¿quién dijo que los “familiares” son aburridos?
Hace un par de años, la pregunta que habitualmente los clientes se hacían era: ¿porqué se debía analizar la compra de un auto eléctrico o híbrido? Hoy, la realidad se revirtió; en cambio, muchos se cuestionan porqué deberían optar por un modelo con motorización convencional. Clasificados La Voz estuvo probando a la última actualización del Jeep Commander, con su propulsor turbo naftero más potente. En esta nota, te contamos porqué sigue siendo una de las opciones para familias numerosas más interesantes del mercado local.

Lavado de cara
El Jeep Commander 2026 recibió una actualización a principios de este año, que introdujo cambios puntuales en diseño, tecnología y equipamiento.
Se destaca el nuevo conjunto óptico con faros led rediseñados. A eso se sumó la actualización del formato de la tradicional parrilla con las clásicas siete ranuras, la cual ahora es más refinada, y también se renovó el paragolpes delantero, que ahora es más ancho y robusto. Es para destacar la flamante firma lumínica trasera continua, un detalle funcional que se aprecia de noche, sin dejar de mencionar el nuevo diseño de las llantas, que varía según la versión.

Los cambios del interior
La terminación Blackhawk suma confort y refinamiento en el interior, como el volante en cuero con costuras en contraste y el tapizado de los asientos en cuero y alcántara.

El tablero sigue siendo digital de 10,25 pulgadas configurable y la central multimedia tiene el mismo tamaño (10,1”) que en la anterior edición. Sí cambia el sistema, en este caso Alexa, y queda atrás el denominado UConnect.
Otro cambio en el interior es el selector de marchas Rotary Shifter. Consiste en un comando giratorio que reemplaza la palanca tradicional, lo que mejora el espacio en la consola central.

Siete no son suficientes
En la parte trasera, la segunda fila de asientos se puede desplazar longitudinalmente hasta 14 centímetros, ya sea para mejorar el confort en la tercera fila o para aumentar la capacidad del baúl, la cual es de 233 litros cuando está desplegada la tercera fila y de 660 litros cuando está rebatida.

El acceso a las dos butacas de la tercera fila no es el más cómodo, pero dos niños o adolescentes de contextura pequeña pueden ingresar y viajar con cierto confort.

Adiós diésel, hola turbo naftero
La renovación del Commander implicó también una reconfiguración de la gama. Se dejó de lado el motor turbo diésel Multijet 2.0 de 175 CV para concentrar la oferta en los propulsores nafteros. La versión Limited está equipada con el naftero 1.3 turbo de 175 CV y 270 Nm, acoplado a la caja automática de seis velocidades y tracción 4×2, mientras que la Overland y Blackhawk (la unidad que probamos) comparten el propulsor 2.0 turbo, que entrega 272 CV y 400 Nm de torque.

272 caballos alegres
Hurricane 4 es el nombre de este propulsor de cuatro cilindros en línea, turboalimentado, con una potencia de 272 CV y un torque de 400 Nm. La caja es automática de nueve marchas y la tracción es en las cuatro ruedas. Ofrece modos de manejo para barro, arena, nieve y automático. Finalmente, en todos los casos la electrónica, selecciona y dosifica la tracción sobre la base de la adherencia y la velocidad.

¿Cómo se comporta el Commander?
Si bien el Commander es casi 37 cm más largo y con 16 cm más de distancia entre ejes con respecto al Compass, eso no le impide moverse con soltura en el tránsito. Además, el buen despeje (214 mm) hace más amena y confortable la diaria en las calles en mal estado.

Es verdad que un neumático de perfil más alto y no tan fino le hubiera calzado mejor en ese sentido, pero esta versión no es para el off-road, sino más deportiva. El consumo en uso urbano es elevado: 12,6 litros cada 100 kilómetros. La cosa cambia en ruta, donde viajando a 100 km/h necesitó 7 litros cada 100 kilómetros y a 130km/h 8,1 litros cada 100.
Precio: $ 83.950.000
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