Horror. Tiroteos en colegios: de Carmen de Patagones a San Cristóbal, los hechos de violencia que marcaron a la Argentina
El reciente drama en Santa Fe reabre el debate sobre la seguridad y la salud mental en las escuelas. De la bisagra de Carmen de Patagones a los incidentes en Mendoza y Campana, el mapa de una violencia que interpela.
La noticia que llega desde Santa Fe sacude y conmociona al ámbito educativo: un alumno abrió fuego y mató a un compañero.
La comunidad educativa se encuentra en estado de shock. El hecho se suma a una lista de episodios que, aunque aislados en el tiempo, conforman un síntoma alarmante.
La sombra de Junior y el quiebre de 2004
Para entender el presente, es inevitable remontarse a la mañana del 28 de septiembre de 2004 en Carmen de Patagones. Aquel día, Rafael "Junior" S., de 15 años, disparó contra sus compañeros del Instituto Islas Malvinas con el arma reglamentaria de su padre. El saldo fue de tres muertos y cinco heridos.
Desde entonces, la palabra bullying y la falta de gabinetes psicopedagógicos pasaron a formar parte del léxico urgente. Sin embargo, dos décadas después, las armas siguen entrando a los colegios.
Los antecedentes recientes: Mendoza y Campana
El 2025 ya había dado señales de alerta máxima. En la ciudad de Mendoza, luego de tres horas atrincherada, se entregó la estudiante de secundaria de 14 años que ingresó con un arma reglamentaria y realizó disparos en la escuela Marcelino Blanco de La Paz. Aunque no hubo heridos, la comunidad escolar vivió momentos de conmoción.
Meses después, en Campana, la tensión se trasladó a las puertas de una escuela técnica. Lo que comenzó como un cruce de amenazas en redes sociales terminó con un alumno armado dentro de la institución. Luego hubo otra amenaza en otra institución. Si bien la tragedia no se consumó dentro del aula, la gresca exterior dejó en claro que los límites del establecimiento son permeables a los conflictos sociales y digitales que los jóvenes no saben procesar.
Una problemática multicausal
Los analistas coinciden en que no existe un único factor. La facilidad de acceso a las armas (muchas veces de padres que integran fuerzas de seguridad), la precariedad de los protocolos de detección temprana y una crisis de salud mental adolescente que desborda a los docentes son los ejes de una tormenta perfecta.
En Córdoba, la memoria local también guarda sus propios registros de violencia, aunque quizás con menos letalidad, pero con la misma carga de preocupación por el clima de convivencia. En abril de 2023 La Voz sacó un informe sobre la preocupación en los colegios por la violencia escolar.
El caso de Carmen de Patagones
- Fecha: 28 de septiembre de 2004.
- Lugar: Escuela de Enseñanza Media N° 2 Islas Malvinas, Buenos Aires.
- El hecho: "Junior", un alumno de 15 años, utilizó la pistola 9mm de su padre (suboficial de la Prefectura) para disparar contra sus compañeros dentro del aula mientras comenzaba la clase.
- Víctimas: 3 fallecidos y 5 heridos.
Otros casos que se recuerdan
El crimen de un alumno de 14 años en Burzaco, el primero del país. El 9 de mayo de 1997, una escena impensada hasta entonces en la Argentina ocurrió dentro de un aula de la localidad bonaerense de Burzaco, partido de Almirante Brown. Un estudiante de 14 años llevó a la escuela el arma reglamentaria de su padre, integrante de la Gendarmería Nacional, y un disparo terminó con la vida de un compañero de la misma edad.
El episodio, que en su momento conmocionó a la comunidad educativa, es considerado el primero de este tipo en el país y en América Latina. El hecho se produjo en la Escuela Media N° 2 durante el horario de clases y frente a otros alumnos.
Ya dentro del aula, mientras manipulaba la pistola, se produjo un disparo que impactó en el cuerpo de Cristian Fernández, también de 14 años. La víctima fue asistida de inmediato, pero murió poco después a causa de la herida.
El caso “Pantriste” en Rafael Calzada. Tres años después del crimen en Burzaco, la violencia volvió a interrumpir de manera brutal en la puerta de una escuela secundaria de la localidad bonaerense de Rafael Calzada, también en el partido de Almirante Brown. El 4 de agosto de 2000, Javier Ignacio Romero, de 19 años, sacó un arma de fuego y disparó contra un grupo de compañeros en la Escuela de Educación Media N° 9 de San José. El ataque dejó un adolescente muerto y otro herido, y sumó otro trágico antecedente.
Romero, que años más tarde sería conocido como “Pantriste” por el apodo que le atribuían sus compañeros, llegó al establecimiento armado con un revólver calibre 22. El arma, según distintas reconstrucciones, había pertenecido a su padre, aunque en su versión posterior sostuvo que se la había facilitado otro joven.




