Precaución. Sífilis: qué es, cuáles son los síntomas y por qué preocupa el aumento de casos en Argentina
La infección de transmisión sexual puede pasar inadvertida durante años y provocar complicaciones graves si no se trata a tiempo. Cómo se contagia, cuáles son las señales de alerta y qué tratamientos existen.
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum que, pese a contar con diagnóstico y tratamiento efectivos, registra un crecimiento sostenido en distintos países, incluida Argentina.
Córdoba registró 7.507 casos durante 2025, según datos del Ministerio de Salud provincial. La cifra representa un incremento del 8,3% respecto de los 6.928 diagnósticos confirmados en 2024 y confirma a la provincia entre las más afectadas por esta infección de transmisión sexual (ITS) a nivel nacional.
Los especialistas advierten que una de las principales dificultades es que muchas personas cursan la enfermedad sin síntomas evidentes o con manifestaciones que desaparecen espontáneamente, lo que genera una falsa sensación de curación mientras la infección continúa avanzando.
Por ese motivo, la detección temprana y los controles médicos son claves para evitar complicaciones y cortar la cadena de transmisión.
Qué es la sífilis y cómo se transmite

La sífilis es una infección bacteriana causada por el Treponema pallidum. Se transmite principalmente por contacto sexual sin protección (vaginal, anal u oral) y también de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.
Por su capacidad de imitar otras enfermedades en sus distintas etapas, los especialistas la llaman "la gran simuladora".
Síntomas: por qué cuesta detectarla a tiempo
En la etapa inicial aparece una llaga indolora, llamada chancro, en los genitales, la boca o el recto. Suele desaparecer sola en pocas semanas, lo que lleva a muchas personas a no consultar.
Si no se trata, avanza a una etapa secundaria con erupciones en la piel, fiebre o ganglios inflamados, y luego puede pasar a una fase latente sin síntomas visibles antes de llegar al estadio terciario.

A quién afecta más
El 76% de los casos a nivel nacional se concentra en personas de entre 15 y 39 años, según el Ministerio de Salud de la Nación. La franja de 20 a 24 años es la más afectada, con mayor incidencia en mujeres jóvenes que en varones.
A partir de los 50 años la tendencia se invierte: las tasas resultan más altas entre los hombres.

Los peligros de no tratarla
Sin tratamiento, la sífilis puede dañar de forma irreversible el cerebro, el corazón y otros órganos vitales en su etapa terciaria. También puede transmitirse al feto durante el embarazo y derivar en sífilis congénita.
En Córdoba se registraron 1.432 casos en personas gestantes durante 2025, con una razón de 43,9 cada 1.000 nacidos vivos, según el Ministerio de Salud provincial.
Tratamiento y prevención
La sífilis tiene cura. El tratamiento de elección es la penicilina benzatínica, que debe aplicarse también a las parejas sexuales de los últimos 90 días para cortar la cadena de contagio.
El Ministerio de Salud de la Nación distribuye pruebas rápidas y penicilina a las provincias para agilizar el diagnóstico. Las autoridades recomiendan el uso de preservativo y controles periódicos, incluso sin síntomas.
Un fenómeno que crece en todo el país
A nivel nacional, 2025 cerró con 46.799 casos de sífilis, la cifra más alta desde que existen registros, con una tasa de 117,2 cada 100.000 habitantes, según el BEN. El organismo atribuye el alza tanto a un aumento real de los contagios como a la mejora en la detección.
Frente a este escenario, la cartera sanitaria nacional conformó en 2025 la Mesa Ministerial de Infecciones de Transmisión Sexual, que trabaja en un plan para reforzar la prevención, el testeo y el tratamiento en todo el país.
Cómo prevenirla
Las principales medidas de prevención incluyen:
- Uso correcto y constante del preservativo.
- Controles médicos periódicos.
- Realización de pruebas ante síntomas o situaciones de riesgo.
- Seguimiento adecuado durante el embarazo.
Los especialistas recuerdan que la sífilis puede no presentar síntomas durante largos períodos, por lo que el diagnóstico precoz sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar complicaciones y reducir los contagios.




