Justicia. Salta: condenaron a Federico López por el crimen de María José Cabrera y absolvieron a su hermano
El asesinato ocurrió en 2023. El fallo se conoció este miércoles. La Fiscalía había pedido prisión perpetua para Federico López y 10 años de cárcel para Ramiro López.
La Justicia de Salta condenó este miércoles a Federico Javier López a 18 años de prisión efectiva por el crimen de María José Cabrera, ocurrido en Campo Quijano, en una de las causas judiciales más resonantes de los últimos años en la provincia.
En el mismo fallo, el tribunal absolvió a su hermano, Ramiro Nicolás López, quien estaba acusado como partícipe secundario del homicidio.
La sentencia fue dictada por el juez Marcelo Rubio, integrante de la Sala V del Tribunal de Juicio, durante una audiencia realizada en la Ciudad Judicial de Salta.
Federico López, de 23 años, fue hallado culpable de los delitos de homicidio calificado por alevosía y abuso sexual con acceso carnal en dos hechos, en concurso real, en perjuicio de María José Cabrera y Ana Laura Gordillo.
La fiscal sostuvo que el atropellamiento fue intencional
Durante sus alegatos, la fiscal María Luján Sodero Calvet ratificó la acusación contra Federico López por dos hechos de abuso sexual y por el homicidio de María José Cabrera.
Sostuvo que la relación con una de las denunciantes estaba atravesada por violencia física, sexual y psicológica, y cuestionó intentos de la defensa por desacreditar a la víctima.
Sobre el crimen de Cabrera, ocurrido el 3 de diciembre de 2023, afirmó que existió un “acometimiento salvaje” y que López realizó un atropellamiento “intencional y direccionado” contra la joven.
La fiscal señaló que los testimonios, cámaras de seguridad y pericias accidentológicas permitieron establecer que el vehículo primero embistió a la víctima, luego la atropelló y finalmente comprimió su cuerpo al pasar por encima.
Además, remarcó que María José Cabrera murió 17 días después a causa de un shock séptico derivado de las graves lesiones sufridas durante el ataque.
Traslado a prisión y extracción de ADN
Durante la lectura del veredicto, el magistrado dispuso que, una vez firme la sentencia, Federico López sea trasladado a la Unidad Carcelaria Nº1. Además, ordenó la extracción de material genético para su incorporación al Banco de Datos Genéticos de la provincia.
Por otra parte, Ramiro Nicolás López fue absuelto “lisa y llanamente” del delito de homicidio calificado por alevosía en calidad de partícipe secundario. El tribunal también ordenó su inmediata libertad, salvo que exista otro requerimiento judicial pendiente.
La acusación de la Fiscalía
Durante los alegatos finales, la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, había solicitado prisión perpetua para Federico López y una condena de 10 años de cárcel para Ramiro.
La representante del Ministerio Público pidió además modificar la calificación legal de la causa, incorporando el agravante de alevosía al homicidio.

Sodero Calvet repasó distintos elementos probatorios incorporados al expediente y sostuvo que el acusado actuó con plena conciencia de sus actos. Señaló que Federico López todavía presentaba 0,27 gramos de alcohol en sangre al día siguiente del hecho. En función de esos análisis, la fiscalía estimó que al momento del crimen habría tenido aproximadamente 2,13 gramos de alcohol en sangre.
“Fue un ataque cruel”
La fiscal remarcó que, pese al elevado nivel de alcoholemia, el acusado comprendía la gravedad de lo ocurrido. “Fue un ataque cruel”, afirmó Calvet.
En ese contexto, recordó además una frase atribuida a Federico López luego del hecho: “Llamó a su tío diciendo que su hermano y él se habían mandado una macana”.

Durante la última audiencia del juicio, realizada la semana pasada, la defensa presentó dos testigos de concepto vinculados a los hechos de abuso sexual investigados en la causa. Sus declaraciones fueron incorporadas al análisis final antes de que el tribunal dictara sentencia.
El caso generó una fuerte repercusión en Campo Quijano y en distintos sectores de Salta, donde el juicio fue seguido de cerca tanto por organizaciones vinculadas a la lucha contra la violencia de género como por familiares y allegados de la víctima.





