Declaración. "El régimen sí tortura": el relato del gendarme Nahuel Gallo ante la Justicia argentina
Nahuel Gallo declaró por primera vez ante la Justicia federal tras haber permanecido 448 días detenido en Venezuela. El gendarme se presentó como víctima directa en la causa que investiga al gobierno de Nicolás Maduro por crímenes de lesa humanidad.
Tras recuperar su libertad el pasado 2 de marzo de 2026, Nahuel Gallo habló ante los tribunales argentinos para dar cuenta del "infierno" que vivió durante casi 15 meses de encierro.
Su testimonio se suma al expediente que tramita en el país bajo el principio de jurisdicción universal, una herramienta legal que permite investigar delitos graves contra los derechos humanos sin importar dónde hayan sido cometidos.
Un secuestro de 448 días
Gallo fue detenido en territorio venezolano el 8 de diciembre de 2024 y permaneció privado de su libertad hasta marzo de este año. Durante ese período, el gendarme denunció haber estado incomunicado, sin acceso a asistencia legal ni consular, y sin que se le informaran los motivos de su detención.
"Sobreviví 448 días de secuestro en Venezuela. No voy a quedarme callado", afirmó con firmeza tras su declaración, subrayando que su objetivo es visibilizar que las torturas en dicho país no son un discurso, sino una realidad sistemática que sigue ocurriendo.
El avance de la causa judicial
La investigación, que cobró un nuevo impulso con este testimonio, fue iniciada originalmente en 2023 a partir de una denuncia del Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (Fadd). El juez federal Sebastián Ramos, a cargo del caso, citó a Gallo considerando que su experiencia es fundamental para acreditar la existencia de un plan sistemático de persecución que incluye secuestros, torturas y desapariciones forzadas.
El impacto de este expediente trascendió las fronteras, llevando a la Justicia argentina a emitir órdenes de captura contra Nicolás Maduro y otros altos funcionarios de su gobierno. Para Gallo, este proceso representa la oportunidad de exigir justicia no sólo por él, sino por su familia y por todos los extranjeros que pasaron por situaciones similares en Venezuela.
"Me duele volver a esos momentos", confesó el gendarme, quien el pasado 17 de abril se presentó como querellante, reafirmando su inocencia y su compromiso con la búsqueda de responsabilidades legales por los abusos sufridos.



