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Salud. Rabih Chaoui: Los médicos que usen IA reemplazarán a aquellos que no la usen

El experto mundial en medicina fetal estuvo en Córdoba capacitando a profesionales en diagnóstico prenatal de anomalías congénitas. La detección de cardiopatías en el embarazo puede mejorar las chances de sobrevida, aseguró.

26 de junio de 2026, 11:34
Rabih Chaoui: Los médicos que usen IA reemplazarán a aquellos que no la usen
Rabih Chaoui es uno de los principales referentes mundiales en medicina fetal, diagnóstico prenatal por imágenes y ecocardiografía fetal (Gentileza)

Las cardiopatías congénitas son una de las principales causas de muerte infantil que se consideran “duras” o difíciles de revertir. A diferencia de las causas obstétricas, que dependen de la atención del parto y de los días posteriores al nacimiento del bebé, las malformaciones que se producen en el embarazo requieren intervenciones especializadas para evitar el fallecimiento y la morbilidad de los recién nacidos.

En este contexto, la detección temprana de una cardiopatía congénita en el embarazo tiene múltiples ventajas. La primera: los padres están preparados y contenidos en el momento del nacimiento. La segunda: se puede coordinar de antemano una derivación temprana a un centro de alta complejidad.

El médico Rabih Chaoui es uno de los principales referentes mundiales en medicina fetal. Estuvo en Córdoba durante dos días para participar de un masterclass en “Ecocardiografía fetal y otras perspectivas de diagnóstico prenatal”, en la cual expositores internacionales expusieron avances en la detección de cardiopatías congénitas en los recién nacidos.

Nacido en Beirut, Líbano, se trasladó luego a Alemania, donde se desempeña como director del Centro de Diagnóstico Prenatal y Genética Humana de Berlín. En diálogo con La Voz, Chaoui explicó por qué es mejor conocer de antemano un diagnóstico de estas características.

–¿Qué son las cardiopatías congénitas?

–Son una de las alteraciones más frecuentes, tanto del feto como del recién nacido. Entre cinco y 10 de cada 10 mil fetos pueden presentar cardiopatías. De ellos, tres de cada 10 son muy graves, por eso vale la pena detectarlas antes del nacimiento.

–¿Cómo son estos nacimientos?

–Cuando el diagnóstico no se realiza durante el embarazo, el bebé nace con una coloración azulada y puede presentar un soplo cardíaco. Por lo general lo atienden en un centro de baja complejidad y luego lo trasladan en ambulancia de un hospital a otro. Nadie sabe exactamente qué ocurre. Si llega a un centro especializado, allí se diagnostica anomalía cardíaca, se intenta operar, pero muchas veces la situación ya es muy grave.

–¿Por qué es importante detectarlos antes?

–Si las detectamos antes del nacimiento, se pueden llevar adelante cambios en el manejo del embarazo y en las prácticas que podemos realizar los profesionales después del parto. Nos permite estar preparados.

–¿Cómo se detectan estas anomalías?

–Mediante la ecografía fetal, observando el corazón y detectando si existe alguna alteración. A lo largo de los años hemos visto una enorme mejora tecnológica en los equipos de ecografía.

–¿Acompaña la formación de recursos humanos o todavía falta?

–Teóricamente podría pensarse que cuanto mejor es la tecnología, mayor es la capacidad diagnóstica. Pero no siempre es así. Al final, sigue siendo un examen que depende del ser humano. Cuando se realiza una ecografía fetal, el bebé no está siempre en la misma posición. A veces vemos la columna, otras veces el cerebro y otras el corazón. Por eso se necesita experiencia y habilidad para obtener las imágenes adecuadas.

–A la hora de comunicar malas noticias ¿existe alguna recomendación para que el impacto en los padres sea menor?

– Suelo decir que cuando una mala noticia se comunica después del nacimiento, el mundo de los padres se derrumba en apenas dos minutos. Lo que intentamos hacer durante el embarazo es distribuir ese impacto a lo largo de una semana o más, permitiendo que la familia se prepare emocionalmente y comprenda la situación.

–¿Intervienen psicólogos en la contención?

–En nuestro centro, que es especializado, participan expertos en diagnóstico prenatal, cardiólogos, pediatras y psicólogos. Nos reunimos con los padres, les explicamos qué está ocurriendo, por qué pudo suceder y qué se puede esperar en el futuro. Mientras tanto, durante semanas los especialistas ya están esperando al bebé. Así, cuando nace, pueden intervenir desde el primer minuto para evitar cualquier complicación.

–¿Y si el centro no es especializado?

–Cuando un médico encuentra algo sospechoso puede decir: “No estoy completamente seguro, pero creo que puede haber un problema. La voy a derivar a un centro especializado”. Ahí se realiza una discusión multidisciplinaria.

–La comunicación y la empatía son fundamentales

–Sí, porque además existen enfermedades extremadamente graves, con posibilidades mínimas de supervivencia. En esos casos, los padres pueden prepararse para despedirse de su hijo durante el embarazo o poco después del nacimiento. He visto familias que deciden continuar el embarazo sabiendo lo que ocurrirá, pero agradecen haber tenido tiempo para prepararse emocionalmente en lugar de recibir la noticia de forma repentina.

El aporte de la inteligencia artificial

El especialista trabaja en varios proyectos de inteligencia artificial aplicada a la ecografía fetal. Asegura que funciona como “un recordatorio permanente”, chequeando que el profesional haya revisado todas las estructuras anatómicas.

“Los médicos son seres humanos. Si de repente se distrae y pasa por alto una anomalía importante, puede tener un problema. La inteligencia artificial puede ayudarnos a reducir omisiones”, destacó.

–¿Qué es lo que se viene?

–El siguiente paso será que el sistema identifique directamente anomalías. Ya existen algunos desarrollos en ese sentido, pero todavía queda mucho camino por recorrer, especialmente en términos regulatorios y legales. Porque si la inteligencia artificial se equivoca, ¿quién es responsable? ¿El médico o la máquina? Ese debate todavía no está resuelto.

–¿La inteligencia artificial reemplazará a los médicos?

–No lo creo. Pero sí estoy convencido de que los médicos que utilicen inteligencia artificial reemplazarán a aquellos que decidan no utilizarla. La tecnología siempre ha acompañado la evolución de la medicina. Hoy nadie imagina trabajar sin computadoras o celulares. La inteligencia artificial puede ayudar a hacer diagnósticos, pero nunca podrá reemplazar la capacidad humana de mirar a los ojos de una persona, tomarle la mano y comunicarle una noticia difícil con empatía. Eso seguirá siendo una tarea exclusivamente humana.