La Voz En Vivo. "Es la primera vez que no tengo miedo": el testimonio de la mujer que denunció a su primo cura tras 40 años
Paulina Viale relató en La Voz En Vivo el proceso de sanación y la decisión de denunciar al sacerdote por abusos ocurridos durante su infancia.
Paulina Viale decidió transformar su historia personal en un mensaje de aliento para otras víctimas.
En una entrevista brindada con La Voz En Vivo, la mujer compartió los detalles de su denuncia contra su primo hermano, un sacerdote católico.
A pesar de que los hechos ocurrieron cuando ella tenía apenas 7 años, la denunciante logró poner en palabras lo vivido tras cuatro décadas de silencio. El caso adquiere relevancia institucional dado el vínculo familiar y religioso del acusado.
Durante la entrevista, Viale explicó que el proceso para romper el silencio fue largo y complejo. La denuncia formal se produjo recientemente, motivada por la detención del sacerdote ante la acusación de otra víctima.
Un secreto de cuatro décadas
Viale describió que, en casos de abusos intrafamiliares a temprana edad, el primer mecanismo de defensa es la omisión para poder subsistir. Según su relato, existía una suerte de "contrato implícito" donde la primera regla era el secreto.
"Me toma más de 40 años, pero un trabajo de casi 16 años de terapia para poder armar un mapa para poder hablarlo hoy", explicó la mujer durante la entrevista. Para ella, hablar significa terminar con la eficacia de ese secreto guardado por años.
El trauma inicial provocó un bloqueo que solo pudo ser destrabado con el tiempo y las herramientas psicológicas adecuadas. Viale enfatizó que cada víctima habla "cuando realmente puede" y cuenta con el apoyo necesario.
La denuncia y la prescripción legal
La denunciante reconoció que, debido al tiempo transcurrido, la justicia le informó que la causa penal por su caso específico ha prescrito. Sin embargo, esto no impidió que decidiera formalizar su testimonio ante las autoridades competentes.
"Estamos buscando un poco de verdad, un poco de justicia, un poco de dignidad hacia mi historia", manifestó Viale sobre sus objetivos actuales. Su intención es marcar un antecedente que ayude a otras personas que sufrieron situaciones similares.
Viale aclaró que no busca un nuevo juicio penal por su caso, ya que comprende las limitaciones de la ley. No obstante, su testimonio surge mientras el acusado enfrenta un proceso judicial por otros hechos en la comunidad de Schoenstatt.
Impacto en la fe y el entorno
Al ser consultada sobre su relación con la religión, la entrevistada señaló que se alejó de la formalidad de la Iglesia y del dogma. Sin embargo, aclaró que nunca dejó de creer y que no generaliza su experiencia a todos los sacerdotes.
En cuanto al entorno familiar, Viale indicó que cada integrante ha reaccionado de manera diferente y ella ha decidido no exigir posturas específicas. "Mi familia son mis hijos", remarcó al referirse a su círculo de apoyo actual.
La mujer destacó el alivio que siente tras haber realizado la denuncia pública y judicial. "Es la primera vez en 40 años que no tengo miedo, he vivido con miedo", confesó al cierre de su intervención en el streaming.
Contexto judicial del acusado
El sacerdote denunciado, de apellido Cruzales, se encuentra actualmente siendo juzgado por otros casos de abuso vinculados a la comunidad de la Virgen de Schoenstatt. La exposición de Paulina busca evitar la perpetuación de un sistema de encubrimiento.
Aunque el testimonio de Viale no ha sido incluido formalmente en el juicio en curso, se considera que su relato aporta a la percepción pública sobre el perfil del acusado. Ella insiste en que su acción es un acto de responsabilidad para no ser cómplice.




