Congreso. Presentaron un proyecto para prohibir por cinco años la importación de ropa usada en Argentina
La iniciativa fue impulsada por el diputado nacional Carlos Castagneto y busca frenar el ingreso de indumentaria usada por razones sanitarias, ambientales y de protección de la industria textil local.
Un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados propone prohibir durante cinco años la importación de ropa usada en Argentina, salvo en casos de donaciones destinadas a organizaciones específicas.
La iniciativa fue impulsada por el diputado nacional Carlos Castagneto, de Unión por la Patria, y ya fue girada a las comisiones de Industria y Economía para su tratamiento legislativo.
El proyecto surgió en medio de la preocupación por el crecimiento de las importaciones textiles y el impacto que, según sus impulsores, estaría generando sobre la industria nacional de indumentaria.
Argumentos sanitarios y económicos
Según explicó el legislador en los fundamentos de la propuesta, la medida apunta a limitar el ingreso masivo de prendas usadas al país en un contexto marcado por la apertura de importaciones y la evolución del tipo de cambio.

El texto sostiene que el aumento de este tipo de mercadería afecta la competitividad de la producción local y genera consecuencias negativas sobre el empleo y la actividad industrial.
Además, Castagneto argumentó que la ropa usada puede representar riesgos sanitarios debido a la posible presencia de bacterias, hongos o residuos químicos.
“La medida busca prevenir riesgos sanitarios asociados a prendas usadas que pueden contener bacterias, hongos o residuos químicos, cuya fiscalización resulta difícil por el volumen y las condiciones de ingreso”, señaló el diputado en el proyecto.
Qué excepciones contempla el proyecto
La iniciativa establece excepciones únicamente para donaciones dirigidas a entidades públicas, organizaciones religiosas y asociaciones civiles sin fines de lucro.
En esos casos, las instituciones deberán cumplir requisitos específicos vinculados al registro formal, antigüedad de funcionamiento y acreditación del destino final de los bienes recibidos.
Actualmente, gran parte de los fardos de ropa usada que ingresan al país provienen de Estados Unidos y otros mercados internacionales vinculados a excedentes textiles.
Impacto ambiental y microplásticos
Entre los fundamentos del proyecto también aparecen argumentos ambientales relacionados con el tratamiento de residuos textiles.
El legislador advirtió que muchas de las prendas usadas están elaboradas con fibras sintéticas que generan microplásticos y presentan dificultades para su reutilización o reciclaje. En ese sentido, el texto plantea que Argentina podría transformarse en un receptor de excedentes textiles provenientes de otros países.
Castagneto definió ese fenómeno como una “exportación de residuos” hacia mercados con menor capacidad de control sobre el ingreso de este tipo de mercadería.
Crecieron las importaciones de ropa usada
De acuerdo con los datos incluidos en el proyecto parlamentario, durante 2025 ingresaron al país más de 4,6 millones de kilos de ropa usada.
La cifra representó un incremento significativo respecto de años anteriores y, según la iniciativa, estaría provocando procesos de competencia desleal dentro del sector textil argentino.
El proyecto también advirtió sobre posibles pérdidas de puestos de trabajo y caída de la producción nacional de indumentaria. La propuesta deberá ahora comenzar su tratamiento en comisión antes de llegar al recinto de la Cámara de Diputados.



