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Redacción La Voz
El nuevo parque que se construyó entre el Centro Cívico y la Legislatura de Córdoba entró en su tramo final y quedó a la espera de su inauguración oficial.
El Parque del Bicentenario abarca 36 mil metros cuadrados y transformó un predio de uso limitado en un espacio público con forestación, áreas recreativas, equipamiento urbano y conexión peatonal con el río Suquía, en la Capital provincial.
Desde la Dirección General de Preservación de Espacios Públicos confirmaron que la obra está prácticamente terminada. Las cuadrillas trabajan ahora en los últimos ajustes técnicos, entre ellos la reparación de un caño de agua presurizado que alimenta la cisterna y la colocación del equipamiento final.
Ese mobiliario incluye cestos de basura, una mesa de ping pong y juegos para los caniles. Aunque la ejecución de la obra podría quedar cerrada en los próximos días, la fecha de apertura todavía depende de una confirmación oficial de la Provincia.

El nuevo parque ocupa un punto estratégico de la ciudad. Se ubica entre la Casa de Gobierno, la Legislatura, el Panal, los puentes del Bicentenario y el límite con barrio General Paz, en un sector de altísima visibilidad y tránsito diario.
La intervención no se limitó a sumar césped y árboles. El proyecto reorganizó por completo el predio para convertirlo en un espacio abierto, sin rejas, pensado para la circulación, la permanencia y el encuentro.
Leandro Prone, director general de Preservación de Espacios Públicos, remarcó que la intervención buscó poner en valor un espacio verde que carecía de atractivos para la zona.

Por su parte, el ministro de Vinculación Comunitaria, Miguel Siciliano, aseguró que los cordobeses encontrarán un parque de altísimo nivel, "que será uno de los más lindos de la ciudad".
Uno de los rasgos centrales del diseño es su trazado paisajístico. El recorrido principal se resolvió con senderos sinuosos de hormigón peinado, acompañados por pequeñas paredes de pirca serrana y canteros de baja altura que ordenan el espacio sin endurecerlo.
A lo largo de esos caminos se distribuyeron bancos y zonas de descanso. La idea fue generar un parque de escala metropolitana, pero con una lógica de uso cotidiano para quienes se mueven entre el área central, el río y General Paz.
El sector infantil será uno de los focos del parque. Allí se instalaron juegos de madera con criterios de diseño inclusivo, entre ellos estructuras de gran porte inspiradas en formas orgánicas, como un caracol y figuras que remiten a un gusano.
También habrá un área deportiva. El proyecto incluyó aparatos de calistenia de gran tamaño, juegos gimnásticos y un recorrido para correr, con el objetivo de sumar usos más allá del paseo o de la contemplación.

A eso se agregan dos caniles. En esa zona se terminará de montar parte del equipamiento que todavía falta colocar, con la intención de que el parque también funcione como punto de encuentro para personas con mascotas.
Otro de los componentes fuertes de la obra fue la infraestructura. Se renovó toda la red eléctrica interna con columnas nuevas, cableado subterráneo y cajas de seguridad en altura, en reemplazo de instalaciones antiguas que habían quedado obsoletas.
El proyecto incorporó, además, iluminación de bajo consumo y mobiliario urbano unificado. Esa decisión apuntó a darle coherencia visual al parque y a mejorar las condiciones de seguridad en un espacio que será usado durante buena parte del día.
La intervención también contempló un sistema integral de riego y drenaje. En el subsuelo se construyó una cisterna de 60 mil litros, abastecida por un pozo existente, y se definió un esquema mixto de riego por goteo en canteros y por aspersión en las áreas de césped.
Esa infraestructura es clave para sostener el funcionamiento del parque durante todo el año. También explica por qué uno de los últimos trabajos pendientes es, justamente, la reparación del conducto que alimenta esa cisterna.
La forestación es otro de los ejes del proyecto. En el predio se plantaron más de un centenar de ejemplares de especies nativas o adaptadas al Espinal y al Monte Chaqueño, dos regiones biogeográficas que confluyen en Córdoba.
Entre las especies incorporadas figuran chañares, ceibos, jacarandás y pezuñas de vaca. La intervención buscó que el parque gane sombra, biodiversidad y capacidad para amortiguar el calor urbano en una zona muy expuesta al sol y al cemento.
Antes de la obra, en ese sector había pocos árboles dispersos. Con la nueva forestación, el objetivo es que el espacio se convierta en uno de los puntos más arbolados del entorno inmediato del Centro Cívico.
El trabajo incluyó incluso una mejora profunda del suelo. La tierra original fue retirada y tratada para corregir su mala calidad, y luego se la mezcló con materiales orgánicos para mejorar la aireación, la estructura y el desarrollo de raíces y césped.
La obra tiene, además, una intervención singular sobre los puentes del Bicentenario. Allí se colocó vegetación colgante que cae visualmente hacia el río Suquía y conforma el primer “puente verde” de la ciudad.
Ese recurso no sólo funciona como un elemento paisajístico. También completará un circuito peatonal y verde entre el Centro Cívico, la Costanera y General Paz, y reforzará la idea de conexión entre dos márgenes que durante años quedaron separadas por la infraestructura vial.

En los hechos, el nuevo parque no será una plaza aislada. Quedará integrado a una secuencia de espacios públicos y recorridos peatonales sobre uno de los bordes más visibles del área central de Córdoba.
La inminente apertura del predio se inscribe, además, en un plan más amplio de intervención sobre espacios verdes de la ciudad. En paralelo, la Provincia avanza con la remodelación del Parque de las Tejas y con un programa de puesta en valor que alcanza a 200 plazas cordobesas.
En el caso del parque del Centro Cívico, la etapa de obra gruesa ya quedó atrás. Lo que resta ahora es terminar los detalles técnicos, completar el equipamiento y esperar la decisión política para habilitar un espacio que ya modificó de manera visible el paisaje entre el Panal, la Legislatura y barrio General Paz.