Siniestro. Murió la mujer a quien le explotó la batería de un celular mientras lo cargaba en el auto
Es una docente e investigadora universitaria que estuvo internada con graves quemaduras.
En las últimas horas murió la mujer de 47 años que había sufrido graves quemaduras luego de que explotara la batería de su celular, que cargaba en el auto en el que viajaba, como acompañante, en un tramo de la ruta E-53.
María Lucila Pagani era Magíster en Gestión Cultural Internacional por la Università di Genova (Italia), magister en Comunicación y Cultura Contemporánea (CEA-FCS-UNC) y licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Trabajaba como docente de nivel medio y superior y como investigadora en Ciencias Sociales.
Su deceso fue el desenlace de un siniestro que combinó la explosión del celular con el despiste del vehículo en el que iba junto a otra persona, que sufrió lesiones menores. Ocurrió el fin de semana en la ruta E-53, a la altura del kilómetro 7, en Córdoba.
La docente e investigadora estuvo en un cuadro crítico, con pronóstico reservado, en el Instituto del Quemado, el centro especializado que funciona en el Hospital Córdoba.
La mujer tenía lesiones producto de quemaduras, afección de vía aérea y diagnóstico de heridas politraumáticas. Esto tiene que ver también con el siniestro vial que siguió a la explosión, que hizo descarrilar el vehículo.
Cómo pudo ocurrir
El ingeniero electrónico Guillermo Riva, docente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) delegación Córdoba explicó a La Voz en Vivo que "hay que tener mucho cuidado en el uso de cargadores genéricos". Y prestar atención a los golpes que pueden sufrir los equipos.
Y marcó otro aspecto para detectar un factor de riesgo: "Un indicador importante es controlar que la temperatura del dispositivo no sea elevada... después de una caída eso es un indicador claro de que algo no está bien", señaló.
Uno de los disparadores más frecuentes son las averías internas no detectadas por el usuario. Riva explicó que los eventos pueden estar relacionados con "daños físicos de la batería del teléfono, por ejemplo que haya sufrido un golpe. Eso puede hacer que se llegue a marcar la batería y eso es un disparador para que cuando lo carguemos se produzca un cortocircuito y se genere una reacción de temperatura y al encenderse pueda prenderse fuego".
Asimismo, hizo especial énfasis en evitar el uso de cargadores no homologados. Estos dispositivos, al no cumplir con normativas de seguridad, pueden suministrar energía de forma inadecuada: "cuando nosotros tenemos un cargador que no está diseñado originalmente para un dispositivo determinado puede ser que ese cargador eh entregue más corriente, entregue una tensión mayor. Al no estar homologado, también no cumple con criterios de seguridad con con los requerimientos que exigen las normas".
A diferencia de los cargadores originales, que "negocian" la carga con el smartphone y cortan el suministro al completarse, los genéricos pueden continuar enviando tensión y corriente, provocando inconvenientes con la batería.
La tecnología de ion litio es eficiente y ligera, pero extremadamente sensible al calor. El ingeniero señala que si estas baterías trabajan a temperaturas elevadas, "el electrolito se empieza a hinchar y pierde capacidad aislante y puede hacer un corto circuito y se genera una reacción se podría decir en cadena térmica empieza a levantar temperatura hasta que son cuestiones de microsegundos se prende fuego la batería".
Por este motivo, Riva recomienda a los usuarios estar atentos a indicadores claros de mal funcionamiento: "un indicador importante... es controlar que la temperatura del dispositivo no sea elevada o sea después una caída o por el uso normal". Otros signos de alerta incluyen que la parte trasera del teléfono se vea hinchada debido al envejecimiento o mal estado de la batería.
"Un signo de alerta en el uso de este tipo de teléfonos es controlar que la temperatura del dispositivo no sea elevada. Después de una caída, en los equipos que muchos jóvenes que tienen juegos en los teléfonos, en algún momento levantan temperatura. Eso es un indicador claro de que algo no está bien", dijo Riva a La Voz en Vivo.
Recomendaciones de seguridad
Para minimizar riesgos, el experto sugiere no dejar el teléfono expuesto al sol o cerca de fuentes de calor, como cocinas. Respecto al hábito de cargar el móvil durante la noche, aconseja evitar superficies inflamables: “Veo de forma diaria a personas que cargan el celular y lo ponen arriba de una cama, arriba de una almohada, y yo pienso: ‘Digo, esto llega a ser un cortocircuito, una chispa en el cable, en el conector, y te prende fuego un colchón’. Lo pongo sobre el piso cargando, o sea, buscar siempre minimizar riesgos.”

Finalmente, Riva aclaró que, si bien existen casos aislados de defectos de fábrica o problemas en teléfonos diseñados para juegos (gaming) con mal control térmico, estos incidentes no son la norma en los millones de dispositivos que funcionan diariamente en el mundo.



