La Voz En Vivo. Robo de Cesio-137 en Rosario: cuál es el nivel de riesgo real para la población según un especialista

En una entrevista realizada en La Voz En Vivo, Walter Keil detalló el peligro potencial y los protocolos de seguridad tras la desaparición del material radiactivo.

18 de junio de 2026 a las 09:41 a. m.
Robo de Cesio-137 en Rosario: cuál es el nivel de riesgo real para la población según un especialista
Alerta nacional por la desaparición de una càpsula de cesio 137.

El robo de una fuente de Cesio-137 en una clínica de cardiología en Rosario activó las alarmas de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y generó preocupación en la sociedad.

El material, utilizado habitualmente para la calibración de equipos médicos y controles de calidad, se encontraba en un centro especializado antes de ser sustraído.

En La Voz En Vivo, Walter Keil, jefe de especialidad, explicó las características técnicas del elemento y el alcance de la alerta emitida a nivel nacional.

La noticia del robo circuló rápidamente en medios de todo el país, basándose en la información oficial publicada por el ente regulador.

Características del material sustraído

Según detalló Keil, el material sustraído es una fuente de Cesio-137 de baja actividad que se encuentra en un estado físico particular. El especialista precisó que la fuente está contenida en una matriz de gelatina, dentro de un recipiente de plástico que cuenta con un blindaje externo de plomo.

Este tipo de fuentes suelen tener una actividad que varía entre algunos microcuríes y decenas de milicuríes. "No representan un daño directo si se las manipula de manera adecuada", señaló el experto, aunque advirtió que el riesgo depende directamente de la actividad específica de la fuente.

En el ámbito médico, estos radionucleídos son fundamentales para asegurar que los equipos de diagnóstico funcionen con precisión. Sin embargo, su salida del circuito de control oficial obliga a la implementación inmediata de medidas de rastreo.

Evaluación del riesgo para la salud

Respecto a la peligrosidad para las personas, Keil fue enfático al diferenciar este caso de otros accidentes históricos de mayor escala. "Desde el punto de vista de la protección radiológica o de la protección de las personas, no sería riesgoso para la salud siempre y cuando no se las extraiga del blindaje de plomo", afirmó en el streaming de este medio.

Incluso en un escenario donde el material fuera manipulado fuera de su protección por un tiempo breve, como una hora, no llegaría a producir dosis dañinas para la salud humana. El mayor peligro reside en la posibilidad de que el blindaje sea abierto por desconocimiento o accidente.

Si el recipiente es vulnerado, el estado gelatinoso del Cesio podría dispersarse o contaminar superficies,. "A una distancia muy corta y durante mucho tiempo podría llegar a ser dañino para la salud, pero nunca producir una dosis letal", aclaró el especialista durante la entrevista.

Protocolos de la Autoridad Regulatoria Nuclear

La emisión de una alerta por parte de la autoridad competente no implica necesariamente una catástrofe inminente, sino el cumplimiento de normativas estrictas. La ARN realiza un análisis de riesgo y dispara procedimientos estandarizados para resguardar a la población y recuperar el material.

"Todas las fuentes radiactivas tienen un control y se gestionan ante la Autoridad Regulatoria Nuclear", explicó Keil. El organismo mantiene un registro detallado de cada fuente y emite las autorizaciones necesarias para su uso en cualquier establecimiento del país.

El experto también desestimó comparaciones con incidentes de extrema gravedad, como el ocurrido en Goiânia, Brasil. La fuente robada en Rosario tiene una actividad entre 10.000 y 100.000 veces menor que la del accidente brasileño, que suele usarse en formación técnica como lección aprendida,.

Posibles escenarios tras el robo

Una de las incógnitas principales es el motivo del robo, dado que no existe un mercado negro conocido para este tipo de dispositivos de uso médico. Existe la posibilidad de que el material haya sido sustraído por error y descartado posteriormente en la vía pública o basureros.

El riesgo secundario aparece si alguien encuentra el objeto y decide conservarlo cerca de su cuerpo de forma prolongada. "Que se la guarde por ejemplo en un bolsillo de una prenda o que la deje en un lugar muy cerca de su escritorio o de la mesita de luz" son situaciones que podrían derivar en afectaciones a la salud por la cercanía.

Finalmente, las autoridades mantienen la búsqueda activa del recipiente y solicitan a la población que, en caso de hallar un objeto con el símbolo de material radiactivo o blindaje de plomo, no lo manipulen y den aviso inmediato a las fuerzas de seguridad,.