Salud mental. Mitad de año: por qué hacer una pausa puede ayudar a cambiar el rumbo antes de que termine 2026

Una especialista en psicoanálisis propone herramientas concretas para revisar el rumbo en julio. Pequeños cambios, preguntas clave y el valor de escribir los propios compromisos.

07 de julio de 2026 a las 02:42 p. m.
Mitad de año: por qué hacer una pausa puede ayudar a cambiar el rumbo antes de que termine 2026
El barrio donde se vive también influye en el cansancio.

La llegada de julio marca mucho más que el inicio del segundo semestre. Para muchas personas representa un momento natural de balance: revisar lo que salió bien, lo que quedó pendiente y qué todavía es posible modificar antes de que termine el año.

En ese contexto, la psicóloga Silvina Zecler (MN 46.424), especialista en psicoanálisis de adolescentes y adultos, propone mirar esta etapa como el entretiempo de un partido. La comparación, atravesada por el clima futbolero, invita a pensar que el resultado todavía no está definido.

"Llegamos con el cansancio propio del recorrido, pero también con la esperanza y la convicción de que todavía queda mucho por jugar", dice la especialista. La idea central es que el partido del año todavía está abierto.

Desde la psicología, el crecimiento personal rara vez es lineal. Hay meses en los que los avances son visibles; otros en los que el trabajo más importante ocurre hacia adentro. Según Zecler, aprender a poner un límite, atravesar una pérdida, pedir ayuda o animarse a cambiar de rumbo puede valer más que cumplir con una lista de objetivos del 1° de enero.

Cambios pequeños, pero sostenidos

El cansancio, la irritabilidad y el estrés sostenido pueden ser señales de desregulación emocional. Especialistas advierten que el cuerpo muchas veces expresa lo que no logramos procesar.
El cansancio, la irritabilidad y el estrés sostenido pueden ser señales de desregulación emocional. Especialistas advierten que el cuerpo muchas veces expresa lo que no logramos procesar. ((Unspash))

La especialista es contundente en un punto. Los cambios que perduran no arrancan con transformaciones radicales, sino con movimientos pequeños y sostenidos en el tiempo. "Los objetivos alcanzables generan una mayor sensación de eficacia y aumentan las posibilidades de sostener un cambio", señala.

En lugar de proponerse una reformulación total, Zecler recomienda elegir una sola acción concreta y comprometerse con ella. Retomar un proyecto postergado, llamar a alguien importante, iniciar terapia, mejorar el sueño, comenzar un hobby o poner fin a una situación que ya no tiene sentido. Cada persona encuentra su propio punto de entrada.

Cuatro preguntas para el segundo semestre

Para quienes no saben por dónde empezar, la especialista propone cuatro preguntas de autoindagación:

  1. ¿Qué quiero conservar de estos primeros seis meses?
  2. ¿Qué hábito, vínculo o situación ya no quiero seguir sosteniendo?
  3. ¿Qué decisión vengo postergando?
  4. ¿Cuál sería un pequeño paso que puedo dar esta misma semana?

"No se trata de encontrar respuestas perfectas, sino de empezar a escucharnos con mayor honestidad", sostiene Zecler.

Por qué escribirlo marca la diferencia

La psicología distingue entre la soledad elegida y la soledad impuesta, dos situaciones con efectos muy diferentes sobre el bienestar emocional.
La psicología distingue entre la soledad elegida y la soledad impuesta, dos situaciones con efectos muy diferentes sobre el bienestar emocional. (Imagen web)

La psicóloga agrega una herramienta concreta: poner por escrito el cambio que se quiere encarar. Según explica, escribir en palabras aquello que se quiere transformar le da claridad a la intención y fortalece el compromiso con esa decisión.

"La primera mitad del año no define lo que ya pasó. Abre la puerta a todo lo que todavía puede pasar", concluye.

La diferencia, subraya Zecler, no siempre la marca el primer tiempo, sino las decisiones que se toman cuando se vuelve a salir a la cancha.