Diabetes. No es la menopausia, son los hábitos: el mito del aumento de peso en esta etapa

Un especialista en endocrinología echa por tierra uno de los mitos más extendidos sobre esta etapa y advierte sobre el riesgo real de diabetes tipo 2.

28 de mayo de 2026 a las 12:16 p. m.
No es la menopausia, son los hábitos: el mito del aumento de peso en esta etapa
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La menopausia, muchas veces, queda en el ojo de la tormenta a la hora de buscar responsables del aumento de peso. Sin embargo, los especialistas advierten de que la realidad es bastante más compleja que un simple cambio hormonal.

El fin de la etapa reproductiva de la mujer no causa obesidad por sí sola. Así lo sostiene el endocrinólogo y nutricionista Víctor Bravo, quien explica que lo que ocurre en este período es un cambio de contexto metabólico que hace más fácil ganar peso si los hábitos no se ajustan.

"Bajan los estrógenos, se pierde masa muscular, te movés menos sin darte cuenta, y dormís peor. Todo eso hace que se gaste menos energía. Si comés igual que antes, el resultado es inevitable", afirma Bravo.

Hormonas que influyen, pero no deciden

Según el especialista, los cambios hormonales sí tienen efecto, ya que determinan dónde se acumula la grasa, con mayor tendencia abdominal, regulan el apetito y condicionan cómo el organismo gestiona la energía. Pero no son los únicos responsables del aumento de peso.

"Son como los espectadores que van a ver un partido de fútbol. Pueden animar más o menos a los jugadores, pero al final son estos los que meten el gol", grafica Bravo. Y agrega que atribuir todo al factor hormonal es peligroso porque quita el control.

Para el médico, el problema central no es la menopausia en sí, sino no adaptar los hábitos a esa nueva etapa, o continuar con los malos hábitos previos.

El riesgo que va más allá de la balanza

Un estudio detectó mejoras en el páncreas de pacientes con diabetes tipo 2 que seguían una dieta cetogénica.
Un estudio detectó mejoras en el páncreas de pacientes con diabetes tipo 2 que seguían una dieta cetogénica. (Unsplash)

Bravo subraya que en la menopausia también aumenta la resistencia a la insulina y el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Con la caída de estrógenos y la pérdida de masa muscular, los tejidos responden peor a la insulina, la glucosa permanece más tiempo en sangre y el cuerpo tiende a almacenar más energía en forma de grasa.

"Si a eso le sumás sedentarismo y exceso calórico, el riesgo de diabetes tipo 2 se dispara. De hecho, sobre esta edad es cuando mayor es el pico de incidencia", advierte el especialista.

Por eso insiste en que esta etapa no se trata solamente de estética, sino de salud.

El ejercicio de fuerza como herramienta preventiva

Los beneficios para la salud de realizar actividad física.
Los beneficios para la salud de realizar actividad física. ((Freepik))

Una de las principales recomendaciones de Bravo es el rol del ejercicio, en particular el entrenamiento de fuerza, como medida preventiva frente a la sarcopenia (pérdida de masa muscular) y la osteoporosis.

"Si pudiéramos recetar algo en consulta sería esto: entrenás la fuerza. Y no a los 50. Mucho antes. A cualquier edad", señala el endocrinólogo.

A partir de la menopausia, explica, ocurren dos procesos simultáneos o combinados: pérdida de masa muscular y pérdida de densidad ósea. Ambos son prevenibles con actividad física sostenida.

"Si no hacemos nada, aparecerán. No es para adelgazar. Es para llegar bien a los 60, 70 y 80", concluye el experto.