Mes de la Fertilidad. Maternidad deseada: experiencias que muestran que no hay una única forma de llegar

Tres mujeres, dos historias y una certeza: detrás de cada tratamiento de fertilidad hay emociones, decisiones y mucha perseverancia. Ana y Celeste lograron convertirse en mamás gracias al método Ropa. Constanza, después de tres tratamientos sin éxito, sigue apostando a su sueño con una nueva alternativa: la ovodonación.

26 de junio de 2026 a las 04:55 p. m.
Maternidad deseada: experiencias que muestran que no hay una única forma de llegar
Ana y celeste, mamás de Dante. Constanza, en búsqueda de la maternidad.

No hay una única manera de llegar a la maternidad. Para algunas personas el camino comienza y termina de forma natural. Para otras, implica recorrer años de tratamientos, enfrentar incertidumbres, tomar decisiones difíciles y aprender que la ciencia puede abrir puertas cuando parecía que todo estaba cerrado.

Las historias de Ana y Celeste, por un lado, y de Constanza, por el otro, son diferentes entre sí. Sin embargo, tienen un punto en común: el deseo profundo de convertirse en madres y la decisión de no dejar de buscar el camino para hacerlo posible.

Ana y Celeste: "El amor es más fuerte"

Hace 17 años que Ana y Celeste están juntas. Hace casi siete que se casaron. Mucho antes de pensar en tratamientos de fertilidad ya habían hablado de la posibilidad de formar una familia, aunque al principio creían que, por ser una pareja de mujeres, sería un sueño difícil de concretar.

"Nos dimos cuenta de que había muchas alternativas y ahí empezamos el proceso", recuerdan.

Historias de Fertilidad - Cigor . Ana Luz Pietrarelli - Celeste Fiñana - mamás de Dante.
Historias de Fertilidad - Cigor . Ana Luz Pietrarelli - Celeste Fiñana - mamás de Dante. (José Gabriel Hernández/La Voz)

El primer paso fueron tres intentos de baja complejidad, todos sin éxito. Cada resultado negativo representaba una nueva frustración y también el desafío de sostenerse mutuamente.

"Cada vez que es negativo se te derrumba todo. No sabés si arrancar de nuevo. Tenés que contener a la otra persona, pero también a vos misma. Es una parte muy difícil".

Con el acompañamiento médico decidieron dar un paso más y optar por un tratamiento de alta complejidad mediante el método Ropa (Recepción de Ovocitos de la Pareja), una técnica que permite que una mujer aporte los óvulos y la otra geste el embarazo, haciendo que ambas participen activamente del proceso.

Historias de Fertilidad - Cigor . Ana Luz Pietrarelli - Celeste Fiñana - mamás de Dante.
Historias de Fertilidad - Cigor . Ana Luz Pietrarelli - Celeste Fiñana - mamás de Dante. (José Gabriel Hernández/La Voz)

"La cuarta vez fue la que se logró. Ahí sentimos que era una construcción mucho más colectiva."

Así llegó Dante. Hoy lo describen con una sonrisa que lo dice todo.

"Dante es felicidad, ternura, luz, diversión. Es un niño muy amoroso que todo el tiempo nos dice 'mamá, te amo'", cuentan con ternura.

Ana, Celeste y Dante.
Ana, Celeste y Dante. (Gentileza)

Lejos de quedarse solo con su experiencia, ambas buscan transmitir un mensaje a quienes hoy atraviesan un tratamiento.

"Si el deseo está, hay que saber que existen alternativas. A veces solo necesitamos abrir más puertas, hacer más preguntas y buscar información. Por suerte existe la ciencia, que nos dio esta posibilidad. El amor es más fuerte".

Constanza: once años persiguiendo el sueño de ser mamá

Constanza tiene 41 años y hace más de una década comenzó un camino que todavía continúa: "Tengo 41 años y desde los 30 estoy persiguiendo el sueño de ser mamá".

Su diagnóstico fue una malformación en las trompas de Falopio que impide que el óvulo y el espermatozoide puedan encontrarse de manera natural. Después de distintos estudios, inició tratamientos de fertilidad asistida junto a su pareja.

Constanza Martínez - mujer en tratamientos de Fertilidad - Cigor.
Constanza Martínez - mujer en tratamientos de Fertilidad - Cigor. (José Gabriel Hernández/La Voz)

Se sometió a tres procedimientos de alta complejidad. Ninguno dio resultado. "Fue un camino largo, con muchas angustias y tristezas. Hubo momentos en los que pensé que tal vez no había venido a este mundo para ser mamá", recuerda.

A lo largo del proceso aprendió que, además del tratamiento médico, el acompañamiento emocional es fundamental: "Es muy importante tener un compañero que te acompañe, una familia que te contenga y un médico que sea claro y te ayude durante todo el proceso".

También reconoce que el mayor desafío fue dejar de compararse con otras mujeres: "Al principio sentía mucho enojo conmigo misma. Me preguntaba por qué a mí, cuando veía que otras mujeres quedaban embarazadas naturalmente".

Con el paso del tiempo, esa mirada fue cambiando.

"Hoy ya no siento bronca conmigo misma. Entendí que este es mi camino y que tengo que atravesarlo acompañada de las personas que quiero", reflexiona.

Hoy, once años después del comienzo de su búsqueda, la ovodonación representa una nueva oportunidad: "Estamos dispuestos a seguir intentando. El deseo de formar nuestra familia sigue estando todos los días".

Constanza Martínez - mujer en tratamientos de Fertilidad - Cigor.
Constanza Martínez - mujer en tratamientos de Fertilidad - Cigor. (José Gabriel Hernández/La Voz)

Y antes de terminar la entrevista, deja un mensaje para quienes atraviesan una situación similar.

"No bajen los brazos. Mientras el cuerpo nos dé, sigamos intentándolo. Quién sabe si mañana vamos a tener a nuestro bebé en brazos y todo lo demás va a quedar atrás".

Cada historia es única

No existen dos historias de fertilidad iguales. Algunas terminan con un bebé en brazos. Otras todavía están escribiendo su próximo capítulo.

Pero todas comparten algo: el deseo, la esperanza y la valentía de seguir adelante.

Como demuestran Ana, Celeste y Constanza, cuando el deseo de formar una familia está presente, cada camino es distinto, pero ninguno deja de estar lleno de amor, de decisiones y de nuevas posibilidades.