Ciencia. Investigadoras de Conicet Córdoba analizaron prejuicios étnico-raciales en niños de Salta

El trabajo se basó en entrevistas a 44 niños de entre 7 y 9 años de escuelas públicas y privadas. Cuáles fueron los hallazgos.

10 de julio de 2026 a las 03:11 p. m.
Investigadoras de Conicet Córdoba analizaron prejuicios étnico-raciales en niños de Salta
Niña y niño con rasgos de pueblos originarios del altiplano y los Valles Calchaquíes. Estudio "Prejuicio étnico-racial en la infancia: indagación en el noroeste argentino".

Un grupo de investigadoras del equipo de Psicología Política del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIPSI) de Conicet-UNC publicaron un estudio dónde indagaron sobre los prejuicios étnico-raciales de las infancias en el noroeste argentino.

El artículo presentado en la revista de psicología peruana Liberabit tuvo el objetivo de determinar las características que adquiere el prejuicio étnico-racial en niños y niñas de entre 7 y 9 años de la ciudad argentina de Salta.

En general, el trabajo encontró una autoidentificación y preferencia por figuras caucásicas, la presencia de prejuicios hacia niños afroamericanos y coyas y la ubicación casi unánime de estos últimos en el exogrupo de “ellos/as”.

Las científicas y psicólogas Débora Imhoff, Valentina Sosa, Rosa Cayón y María Inés Acuña detectaron también diferencias en función de la identidad de género de los participantes y ratificaron prejuicios en la socialización parental percibida.

El estudio fue empírico cualitativo y se realizó sobre un universo de 44 niños (21 niñas y 23 niños) que asisten a escuelas primarias (24 a escuelas privadas y 20 a públicas).

Realizaron entrevistas semiestructuradas guiadas por la utilización de dibujos de niños y niñas con diversas características étnico-raciales, diseñadas específicamente para la investigación estudio.

Estas incluyeron dibujos de infancias con rasgos de tres tipos: afroamericanos, de pueblos originarios del altiplano y de los Valles Calchaquíes o “coyas” y caucásicos.

Hallazgos

Para analizar los resultados relevados las investigadoras utilizaron cuatro categorías principales: la identificación del endogrupo y exogrupo, la identificación de prejuicios, el contacto intergrupal y la socialización parental percibida.

En la primera categoría se encontró que la mayoría de las infancias se autoidentificó con las figuras de niños caucásicos (incluso quienes no poseían estos rasgos fisonómicos), le siguieron con una frecuencia similar las figuras de niños coyas.

Respecto de la identificación del exogrupo, en la mayoría de los casos las elecciones se mantuvieron entre los niños afroamericanos y entre algunos de los niños coyas.

La identificación de prejuicios se exploró considerando la dimensión cognitiva y conductual de los mismos. Respecto de la primera se solicitó a los participantes que dieran su opinión sobre quiénes de las figuras les parecían “mejores personas”, “mentirosos” y “malos compañeros”.

En cuanto a la elección de “mejor persona” los entrevistados presentaron preferencias por las figuras caucásicas. Al momento de justificar su elección manifestaron descripciones basadas en simpatía o agrado por el aspecto físico que en algunos casos tenía relación directa con una percepción moral de bondad.

Niña y niño con rasgos caucásicos. Estudio "Prejuicio étnico-racial en la infancia: indagación en el noroeste argentino".
Niña y niño con rasgos caucásicos. Estudio "Prejuicio étnico-racial en la infancia: indagación en el noroeste argentino". ((Gentileza))

Los niños afroamericanos y coyas fueron considerados “mentirosos” en mayor medida por la totalidad de los participantes casi duplicando a las figuras caucásicas, con algunas diferencias entre niños y niñas. Las justificaciones denotan la adjudicación de conductas inmorales a las figuras.

En la muestra global el niño y la niña coyas fueron los más elegidos como “malos compañeros”. Los motivos se basaron en experiencias previas de contacto con niños identificados como similares.

La dimensión conductual del prejuicio se analizó preguntando a los entrevistados con quiénes jugarían y a quiénes invitarían a su cumpleaños.

En el primer caso se observaron preferencias interseccionadas por la identidad de género: las niñas prefirieron mayormente a las niñas de las imágenes con mayor inclinación hacia la caucásica. La adjudicación de actitudes morales como “ser buena”, preponderaron como justificación.

Los niños prefirieron las figuras masculinas siendo el niño caucásico el más elegido, seguido por los niños afroamericano y el coya, con el mismo tipo de justificación moral.

En el segundo caso sucedió algo similar: las niñas prefirieron invitar a su cumpleaños a las niñas de las imágenes, principalmente la caucásica, seguida por la coya y luego por la afroamericana. Entre los niños, los más elegidos fueron los niños caucásicos, seguidos por los afroamericanos.

Sobre el contacto intergrupal las infancias manifestaron tener principal contacto con niños coyas en la escuela y la familia, en menor grado con niños caucásicos y casi nulo con afroamericanos.

Por último, se exploró la socialización parental percibida, es decir, las actitudes de los padres en torno a los grupos étnico-raciales del estudio observadas por los niños.

Así se les preguntó cuáles de los niños de las imágenes le caería mejor a su mamá o a su papá, a quiénes creían que los dejarían invitar a su casa y a quiénes no, y a la casa de quiénes los dejarían ir a jugar.

En todos los casos se observó una preferencia por los niños caucásicos, excepto en el caso opuesto de a quienes no dejarían invitar a sus casas a jugar, dónde fueron elegidos mayoritariamente los niños coyas, seguidos de los niños afroamericanos.

Además de las justificaciones morales similares a respuestas anteriores, se observaron otras claramente racistas como: “porque a mi mamá no le gustan tanto las personas morochas ni marrones”.

Ciencia con impronta nacional

Sobre la opción de trabajar con infancias del territorio salteño, las investigadoras plantean que según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, esta provincia presenta una amplia riqueza cultural producto de la presencia de poblaciones originarias y con gran diversidad de etnias indígenas.

“La población salteña tiene sus orígenes en la mixtura que se propició por la colonización y por su ubicación dentro del recorrido del Camino Real. La población de la época era una mayoría andina, étnica y racialmente estigmatizada”, señalaron.

En diálogo con La Voz Imhoff contó: “Previo a esta investigación nuestro equipo realizó otra comparando las culturas políticas del Noroeste, Patagonia y Centro. Ya teníamos una comprensión de que Argentina tiene territorios muy disímiles y con características culturales y políticas muy singulares en cada región”.

Además remarcó la tendencia de las investigaciones sociales provenientes de Buenos Aires a generalizar los resultados como pertenecientes a “todos los argentinos”, cuando en realidad tienen un marcado anclaje territorial en Capital Federal.

Niña y niño con rasgos afroamericanos. Estudio "Prejuicio étnico-racial en la infancia: indagación en el noroeste argentino".
Niña y niño con rasgos afroamericanos. Estudio "Prejuicio étnico-racial en la infancia: indagación en el noroeste argentino". ((Gentileza))

“El resto de provincias también son Argentina pero no suelen estar comprendidas en esas generalizaciones que se hacen desde el discurso académico y científico de Buenos Aires. Por eso empezamos a explorar fenómenos sociopolíticos en distintos territorios, incluso más allá de Córdoba”, sostuvo.

En Córdoba

Sobre la posibilidad de realizar una investigación similar en esta provincia manifestó que podría replicarse pero con un análisis previo de las descendencias indígenas y de otras presencias étnico-raciales locales.

“Córdoba no es un territorio homogéneo, conviven en nuestra cultura elementos de diversos grupos socioculturales: hay descendientes indígenas y también de las grandes oleadas migratorias de italianos, alemanes, polacos, vascos, gallegos. Todo forma de la identidad cordobesa”, explicó.

Y cerró: “En Salta hay menos presencia de descendientes de las olas migratorias europeas y más de las que provienen de países limítrofes. Eso también moldea cómo se expresan los estereotipos y los prejuicios”.