
Jockey Club: trabajadores del turf resisten a la suspensión de las carreras
Por
Redacción La Voz
A cinco meses de la última carrera de turf en el Hipódromo Córdoba, la actividad podría retornar en un período cercano. Por estas horas, el Jockey Club Córdoba avanza en negociaciones con un club del sur provincial para que ceda su plaza y encaminar la resolución de un conflicto que afectó gravemente al sector.
Para las autoridades del legendario club de la Capital, el núcleo del problema es el perjuicio económico que lleva consigo la realización de las carreras de caballos para una entidad cuyo modelo de negocios no gira en la actualidad en torno del turf.
Por el solo hecho de levantar apuestas, toda la actividad del Jockey queda gravada por el Impuesto a las Ganancias. Oportunamente, su presidente, Ezequiel Mallía, lo explicó con números: "En 2025, los caballos generaron una pérdida operativa de $ 382 millones. Y tuvimos que pagar de impuestos $ 102 millones".
Además, apuntó que eventualmente hay que agregarle un pago de Ingresos Brutos –judicializado por el club– por $ 93 millones. "No podemos seguir con una pérdida de más de $ 500 millones en esta actividad", resumió el dirigente del club.
Ante este panorama, dirigentes del Jockey Club de Córdoba y de su par de Río Cuarto avanzan en pos de un acuerdo para transferir la dirección del Hipódromo Córdoba.
De no mediar objeciones, el Jockey Club Córdoba le alquilaría el hipódromo de barrio Jardín de la Capital al Jockey Club Río Cuarto para el desarrollo de las carreras. El acuerdo incluiría que, por un número aproximado de seis reuniones hípicas al año, se le pague un canon, del cual no se conoció el monto.
Además, el club capitalino dejaría de tener agencias de apuestas de carreras y la Lotería de Córdoba –organismo rector del juego– le otorgaría al club riocuartense la explotación de las apuestas hípicas en la ciudad.
Todo el predio del hipódromo –incluido el edificio principal, conocido como Tattersall– sigue siendo propiedad del Jockey Club Córdoba, para el alojamiento y el entrenamiento de los caballos. Sólo se arrendarán los dos mil metros de pista hípica para esos seis días de carreras.

Se estima que la firma del contrato se realizaría a fines de este mes, para que desde junio se reconfigure la operatividad de las carreras en el óvalo local.
Desde hace dos años, el Gobierno provincial –a través del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica y de la Lotería de Córdoba– avanza en la concertación que derivó en una federación que nuclea a los ochos hipódromos oficiales en territorio cordobés. En ella se ha desarrollado una agenda común para ordenar y potenciar la actividad.
El objetivo es el reconocimiento y el apoyo a la industria hípica. En este marco, el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica tiene el rol de analizar la raza caballar.

Además, es el espacio para la gestión de las carreras, su calendarización y la colaboración recíproca entre los clubes, ya que no todos cuentan con los mismos recursos.
Atento a la situación que enfrenta el Jockey Club Córdoba, y en una estrategia que se observa en otras disciplinas, no es inusitado que otra entidad con las mismas características ayude a otra y, de este modo, se ofrezca una solución integral.
La industria del caballo pura sangre de carrera en Argentina es un pilar agroindustrial clave, que produce cerca de seis mil potrillos anuales, lo que posiciona al país como el cuarto productor mundial.
Con eje en la cría de élite y la exportación de ejemplares, el sector genera miles de empleos directos e indirectos, y se destaca su genética de alto nivel en hipódromos nacionales e internacionales.

En este contexto, la provincia de Córdoba es considerada una plaza muy importante y con oportunidad de crecimiento.
Con 150 años de historia, el Jockey Club Río Cuarto es una entidad que vibra para el turf. En los últimos años, modernizó su hipódromo y creció el número de profesionales en la actividad.
En una reciente entrevista con LV16.com, su presidente Hugo Gentile reconoció que si bien la actividad tiene las dificultades propias que atraviesan todos los hipódromos, la entidad ha realizado inversiones y hay expectativas de continuidad de las mejoras en el corto plazo. "Tenemos muchos planes a futuro. El club está plantado sobre buenos cimientos", dijo.
Y agregó: "Yo vengo del turf y mi papá también. Siempre lo vamos a apoyar y nunca lo dejaremos de lado".