A raíz de la suspensión de la actividad en el hipódromo de Córdoba, que pone en riesgo el sustento de 60 familias, según referentes del sector, se reinstaló la discusión acerca de las denominadas “apuestas foráneas”, es decir, las que se hacen en la provincia sobre competencias que se corren en los hipódromos de Palermo, San Isidro y La Plata, y resultan un factor clave del financiamiento de la actividad en todo el territorio provincial.
En declaraciones a La Voz, el presidente del Jockey Club, Ezequiel Mallía, señaló que una de las causas del desfinanciamiento de la entidad es la pérdida de interés del público en estas apuestas foráneas, debido a que los hipódromos centrales cuentan ya con aplicaciones propias en las que se canaliza el juego.
Tanto en Córdoba como en todo el interior del país, para tomar estas “apuestas foráneas” los Jockey Club y las agencias habilitadas localmente “bajan” la señal que se emite desde los hipódromos centrales, y sobre ella montan un sistema de juego bajo la autorización del órgano de contralor local, que a su vez se ampara en legislación local.
Para los hipódromos de Palermo, San Isidro y La Plata, este sistema es ilegal, debido a que se utiliza sin autorización la imagen del espectáculo que ellos generan: “Es como si en un club ‘pincharan’ la señal del fútbol y cobraran para ver los partidos”, explican de manera simple.

En el caso de la provincia de Córdoba, las apuestas foráneas también son la fuente de financiamiento de la actividad de los distintos hipódromos que funcionan en el territorio.
Ante la suspensión de la actividad en el hipódromo capitalino, La Voz consultó a las autoridades del Hipódromo de Palermo sobre la relación comercial con el Jockey Club local. Y señalaron que, pese a las conversaciones que se extienden desde hace tiempo, no se ha llegado a un acuerdo y afirmaron que la aplicación Be Turf, que ellos manejan, no está activa en la provincia.
Según señalaron calificadas fuentes del circo palermitano, las conversaciones con la Lotería de Córdoba para incluir a la provincia dentro del circuito oficial no avanzan.
“Nosotros queremos que todo el juego de la provincia pueda ingresar al totalizador del hipódromo y pagar una suma que luego sea coparticipada con todos los que participen. Pero para ello debe haber un acuerdo con la Lotería, que es el órgano de contralor, ya que la legislación acerca del juego le corresponde a cada provincia, de acuerdo con la condición federal del país”, señalan desde Palermo.
Este es un viejo anhelo, no sólo de Palermo, sino también del hipódromo de San Isidro, dado que sería una forma de lograr ingresos genuinos para una actividad que está en declive.
Pero las provincias argumentan que las ofertas comerciales son insuficientes y que perderían ingresos en relación con el esquema actual.
No obstante, Palermo ya pudo romper la primera muralla con la provincia de Chubut, con la que firmó un reciente acuerdo de comercialización que favorecerá a los aficionados locales.
Cabe apuntar que las apuestas foráneas suelen perjudicar a los aficionados, ya que tienen “topes” en cuanto a las ganancias, algo que no sucede con las apuestas que se hacen sobre los esquemas oficiales.

