Salud. Hipertensión, colesterol y tabaquismo: así aumentan el riesgo de infarto
Una investigación identificó que los factores de riesgo cardiovasculares modificables favorecen la formación de placas más inestables en las arterias, con mayor probabilidad de provocar un ataque cardíaco.
Es sabido ya que la hipertensión arterial, el colesterol alto, la diabetes, el tabaquismo y la obesidad incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pero además favorecen la formación de placas más frágiles dentro de las arterias coronarias, con mayor probabilidad de romperse y desencadenar un infarto.
Así lo concluye un estudio realizado por investigadores del Instituto Cardiovascular Brigham de Mass General, en Estados Unidos.
Los resultados, publicados en la revista científica JACC: Advances, muestran que las personas que acumulan más factores de riesgo modificables presentan una mayor cantidad de placas en las principales arterias del corazón y, además, estas son más vulnerables.
Según los especialistas, el hallazgo refuerza la importancia de prevenir y controlar estos factores desde etapas tempranas para reducir la posibilidad de sufrir eventos cardiovasculares graves.
Qué descubrió el estudio

Los investigadores analizaron 534 placas coronarias en 131 pacientes mediante tomografía de coherencia óptica (OCT), una técnica de alta resolución que permite observar el interior de las arterias.
El trabajo encontró que quienes presentaban más factores de riesgo modificables tenían una mayor carga de placas distribuidas en las tres arterias coronarias principales.
Además, esas placas mostraban características consideradas de alto riesgo, como un elevado contenido lipídico y capas fibrosas muy delgadas, condiciones que aumentan la posibilidad de ruptura y obstrucción repentina del flujo sanguíneo.
Por qué aumenta el riesgo de infarto

Cuando una placa vulnerable se rompe, el organismo forma un coágulo para intentar reparar la lesión. Ese coágulo puede bloquear completamente la arteria y provocar un infarto agudo de miocardio.
"Cuanto mayor sea el número de placas vulnerables o propensas a la ruptura, mayor será la probabilidad de que una de ellas desencadene un evento adverso", explicó el autor principal del estudio, Ik-Kyung Jang, del Instituto Cardiovascular Brigham.
El investigador sostuvo que los resultados destacan la importancia de las intervenciones tempranas, intensivas y continuas para controlar los factores de riesgo modificables y prevenir eventos futuros.
Los factores que sí pueden modificarse

El estudio pone el foco en cinco factores sobre los que es posible actuar para disminuir el riesgo cardiovascular:
- Hipertensión arterial.
- Colesterol elevado.
- Diabetes.
- Tabaquismo.
- Obesidad.
En cambio, los investigadores observaron que los factores no modificables, como la edad, el sexo o los antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, se asociaban con placas de características más estables.
La prevención, clave para reducir el riesgo
Los autores señalaron que será necesario ampliar la investigación con estudios más grandes para confirmar los resultados en distintos grupos de pacientes.
Sin embargo, consideran que la evidencia refuerza las medidas fundamentales repetidas por los cardiólogos para disminuir el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares.
- controlar la presión arterial
- mantener niveles adecuados de colesterol y glucosa
- evitar el tabaco
- sostener un peso saludable




