MV Hondius. Habló el pasajero argentino a bordo del crucero donde se desató el brote de hantavirus: "Fue una desgracia"
Carlos Ferello, un ingeniero jubilado, relató la odisea a bordo de la embarcación tras confirmarse tres muertes y el inicio de las evacuaciones de emergencia en Europa.
Comenzó este domingo en el puerto de Tenerife, España, la evacuación del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ya provocó tres víctimas fatales. Entre los pasajeros se encuentra Carlos Ferello, un ingeniero argentino que embarcó el 1º de abril en Ushuaia y ahora deberá cumplir una estricta cuarentena en Países Bajos antes de regresar al país.
Ferello explicó que las sospechas comenzaron cerca de la isla Tristán de Acuña, cuando un matrimonio neerlandés presentó cuadros de fiebre. "Ninguno sospechaba nada porque eran personas de edad, se lo trató como una infección hasta que el capitán comunicó el deceso", relató el pasajero a TN.
Tras el fallecimiento de ambos pasajeros en Sudáfrica, las autoridades sanitarias confirmaron que se trataba de hantavirus, lo que activó de inmediato las alarmas y los protocolos de aislamiento. El brote también alcanzó a un pasajero inglés, a un guía y al médico de a bordo, quienes afortunadamente lograron recuperarse tras ser atendidos en Johannesburgo.

Habló el argentino a bordo del MV Hondius
La empresa Oceanwide Expeditions coordinó con diversos gobiernos el envío de aviones para repatriar a sus ciudadanos bajo medidas de bioseguridad. Mientras que algunos grupos descendieron en España, un contingente de 29 personas, incluido el argentino, continuará la travesía hacia Rotterdam.
"Me dieron a elegir si quería bajar en España o en Holanda y elegí la segunda opción", detalló Ferello, quien compartirá el traslado con ciudadanos alemanes, japoneses y griegos. Al llegar a destino, los pasajeros no residentes serán alojados en hoteles controlados para realizarse análisis de sangre y seguimientos médicos periódicos.
Estado de salud y asistencia consular
El cónsul argentino en Tenerife confirmó que Ferello no presenta síntomas y se encuentra en buen estado de salud. El pasajero destacó el acompañamiento de la Cancillería y el Ministerio de Salud de la Nación, asegurando que los funcionarios han estado en contacto permanente para monitorear su situación.
El viaje, que originalmente debía concluir el 5 de mayo en Buenos Aires, se extenderá al menos 15 días más debido a las disposiciones sanitarias internacionales. "Fue una desgracia, pero ahora tenemos que pasar unos días en cuarentena e iremos viendo cómo sigue", reflexionó el ingeniero antes de iniciar su traslado final.



