Alergias cruzadas. Por qué algunas frutas pueden provocar picazón en la boca a personas alérgicas al polen
Especialistas advierten sobre el aumento de reacciones vinculadas al síndrome de alergia oral, una condición asociada a la similitud entre proteínas del polen y ciertos alimentos.
Cada vez más personas experimentan picazón en la boca, irritación en los labios o molestias al comer frutas y verduras frescas, aun sin tener una alergia alimentaria diagnosticada. Detrás de muchos de esos casos aparece un fenómeno conocido como alergias cruzadas, una reacción asociada principalmente a personas alérgicas al polen.
El cuadro más frecuente se conoce como síndrome de alergia oral y ocurre cuando el sistema inmunológico confunde proteínas presentes en algunos alimentos con las del polen.
La consecuencia suele ser inmediata, picor en la boca, sensación de ardor en labios, lengua o garganta y, en algunos casos, inflamación leve tras ingerir determinadas frutas, verduras o frutos secos.
Qué relación existe entre el polen y las frutas
Especialistas explican que algunas proteínas vegetales son muy similares entre sí, incluso cuando pertenecen a especies diferentes.
Por eso, una persona alérgica al polen de abedul, gramíneas o malezas puede reaccionar también al consumir alimentos como manzana, pera, durazno, cereza, kiwi o zanahoria.
El organismo interpreta esas proteínas como una amenaza similar al polen y activa una respuesta alérgica.
Aunque las molestias suelen concentrarse en la boca y la garganta, en algunos casos pueden aparecer síntomas más intensos, especialmente en personas con antecedentes alérgicos importantes.
Un fenómeno cada vez más frecuente

Los especialistas señalan que las alergias cruzadas aumentaron en los últimos años junto con el crecimiento de enfermedades alérgicas respiratorias.
El cambio climático, la contaminación ambiental y las temporadas más prolongadas de polinización aparecen entre los factores que podrían explicar el incremento de casos.
Además, muchas personas no asocian las molestias con una alergia y creen que se trata de irritaciones pasajeras o sensibilidad alimentaria.
Cuáles son los síntomas más comunes

Las reacciones suelen aparecer pocos minutos después de ingerir el alimento y desaparecen relativamente rápido. Los síntomas más habituales incluyen:
- Picazón o cosquilleo en boca y garganta.
- Inflamación leve de labios o lengua.
- Irritación en el paladar.
- Molestias al tragar.
En casos poco frecuentes pueden aparecer síntomas más severos como dificultad respiratoria o reacciones generalizadas.
Por ese motivo, los médicos recomiendan consultar con un alergista cuando las molestias se repiten.
Los alimentos que más suelen provocar reacciones
Las frutas frescas son los alimentos más asociados al síndrome de alergia oral, aunque no son los únicos. Entre los productos que más frecuentemente generan alergias cruzadas aparecen:
- Manzana.
- Durazno.
- Pera.
- Ciruela.
- Kiwi.
- Melón.
- Banana.
- Zanahoria.
- Apio.
- Avellanas y algunos frutos secos.
En muchos casos, cocinar el alimento reduce o elimina la reacción, ya que el calor modifica las proteínas responsables de la alergia.
Cuándo consultar y cómo prevenirlo
Los especialistas recomiendan no automedicarse y realizar estudios específicos para identificar el tipo de alergia involucrada. El diagnóstico suele incluir pruebas cutáneas, análisis clínicos y evaluación del historial alérgico del paciente.
Además, aconsejan prestar atención a las épocas del año con mayor presencia de polen ya que los síntomas pueden intensificarse durante la primavera.
La prevención depende de cada caso, pero puede incluir evitar ciertos alimentos crudos, utilizar tratamientos antialérgicos y mantener controles médicos periódicos.




