Educación. La falta de motivación de los estudiantes es la problemática más grave según los educadores
Es el principal indicador del informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina y Fundación Conciencia. Ausentismo, uso de celulares y evaluación estandarizada, entre los temas consultados.
Ocho de cada diez docentes y directivos del nivel secundario afirmaron que el principal problema que enfrentan es la falta de motivación de los estudiantes.
Es uno de los principales indicadores del informe “Repensar la escuela secundaria: problemas, resistencias y reformas posibles desde la mirada de docentes y directivos” del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y Fundación Conciencia.
El estudio reunió los resultados de una encuesta nacional aplicada este año que alcanzó a 1148 educadores en alrededor de 750 escuelas secundarias de la Argentina, con el objetivo de relevar sus percepciones sobre el estado actual del sistema educativo, los cambios recientes y los desafíos de transformación de la escuela secundaria argentina.
Casi la totalidad de los encuestados (98%) identificó al menos un problema en su institución, sin embargo en promedio advirtieron más de cinco.
Además de la falta de motivación de los estudiantes, la cuál es transversal por zona o gestión, el 73,8% también consideró como dificultad la inasistencia de los estudiantes.
La falta de apoyo especializado (66%) la falta de materiales pedagógicos (62,9%), la falta de exigencia académica (61,8%), la desmotivación del cuerpo docente (61,8%), el uso no permitido de dispositivos móviles (58,4%), la falta de articulación entre asignaturas (49,1%), los contenidos curriculares desactualizados (47,1%) y las inasistencias del personal docente (43,9%) fueron otras de las problemáticas relevadas.
Sobre el uso de los celulares en la escuela la integración pedagógica fue la más elegida (42%). Le siguió la prohibición total (19%), la restricción en el aula (17%), política dispar-autonomía docente (12%), entre otras variables.
Asimismo existió un consenso amplio sobre la implementación de una evaluación nacional estandarizada al final la secundaria: el 65% estuvo algo o totalmente de acuerdo.
Más indicadores
Según el informe la mayoría de los educadores percibió una baja participación familiar en la comunidad educativa. Sin embargo la participación es más alta en contextos más pequeños, rurales y con vínculos comunitario más estrechos. En este sentido, los directivos muestran percepciones más favorables, posiblemente por su contacto, más frecuente y directo con las familias.
A pesar de ellos las resistencias son más generalizadas a incorporar a las familias en decisiones pedagógicas y de gestión institucional.
Finalmente el 28,7% de los educadores está "de acuerdo“ con modificar la repitencia por un sistema de aprobado de materias.
En palabras de los investigadores la escuela secundaria se expandió e incluyó, pero persisten problemas profundos. "Este diagnóstico, junto a otros, puede contribuir a construir soluciones", sostuvieron.
Y agregaron: "No hay una única mirada docente ni una única escuela secundaria. Las problemáticas y las percepciones varían según nivel socio económico de los estudiantes, tamaño de la institución, modalidad, entre otras variables. Entender las características y necesidades de cada escuela es central para el diseño de mejores políticas educativas".



