La Voz En Vivo. Etiquetado frontal: la experiencia de Chile demuestra una baja en la obesidad infantil y nulo impacto en el empleo
En una entrevista realizada con La Voz En Vivo, el especialista Guillermo Paraje detalló cómo la ley de octógonos redujo el sobrepeso y desmintió perjuicios económicos.
Chile se consolidó como el país pionero en la implementación de la ley de etiquetado frontal de alimentos, un modelo que comenzó en 2016 y que hoy sirve de referencia global.
Según datos recientes, esta política pública ha logrado resultados positivos en la salud, específicamente en la reducción de los índices de obesidad en la población más joven.
La información fue compartida por el experto Guillermo Paraje durante una entrevista con La Voz En Vivo.
El especialista analizó el impacto de la normativa que incluye octógonos de advertencia, restricciones de publicidad para niños y la prohibición de venta en escuelas.
Baja en la obesidad infantil
Uno de los datos más destacados por Paraje es un estudio científico, próximo a publicarse en revistas internacionales, que demuestra la efectividad de la primera etapa de la ley aplicada desde el año 2016.
El informe indica que ha bajado el sobrepeso y la obesidad infantil en niños de entre 4 y 6 años de edad.
Este estudio establece una relación de causalidad directa, atribuyendo la mejora en los indicadores de salud a la implementación de la ley de etiquetado frontal en el país trasandino. Según el experto, este hallazgo permite cerrar el círculo de evidencias científicas sobre los beneficios concretos de estas regulaciones en el corto y mediano plazo.
Paraje subrayó que estos resultados han sido validados por procesos de calidad científica y revisión de pares en las mejores revistas del mundo, alejándose de meras apreciaciones de prensa. La aceptación ciudadana también ha sido clave, especialmente en madres con niños pequeños, quienes muestran una mayor reacción a los sellos.
Mitos sobre el impacto económico
Frente a los debates que sugieren que el etiquetado frontal perjudica la economía, el especialista fue categórico al señalar que el efecto sobre el empleo y el salario real fue nulo. En Chile, ninguna empresa perdió puestos de trabajo ni se registraron cierres de plantas a raíz de la implementación de la ley.
"No se perdió un solo empleo por esta ley básicamente porque las empresas involucradas reformulaban o producían ambos productos: los que tenían octógonos y sus sustitutos", explicó Paraje en **La Voz En Vivo**. Además, destacó que incluso sectores complejos como los chacinados y quesos lograron adaptarse con éxito.
Comercio exterior y regulaciones
Respecto al argumento de que estas medidas obstaculizan el comercio internacional, Paraje calificó esa idea como absurda, señalando que los exportadores siempre deben adaptarse a las normas del destino. Citó como ejemplo que un producto argentino debe cumplir con el etiquetado brasileño o peruano para ingresar a esos mercados.
El especialista recordó que Chile es una de las economías más abiertas del mundo y con mayor cantidad de tratados de libre comercio, lo que no impidió regular en favor de la salud. La ley chilena contó con un apoyo político transversal, siendo tramitada durante el gobierno de Michelle Bachelet y promulgada por Sebastián Piñera.
El costo de la inacción en salud
La necesidad de mantener estas regulaciones se vincula directamente con la carga económica que representan las enfermedades crónicas no transmisibles para el Estado. Según informes de la OCDE, en Chile la carga de estas enfermedades aumentará un 50% en los próximos 25 años si no se toman medidas preventivas.
El gasto público en salud podría más que duplicarse en las próximas décadas producto de la obesidad y otros factores de riesgo asociados a la mala alimentación. Paraje advirtió que el sobrepeso no es un problema gratuito ni puramente personal, sino que genera costos sociales y financieros que los estados deben afrontar.
Finalmente, el experto cuestionó los intentos de derogar leyes similares en otros países, asociando estas iniciativas a posturas ideológicas más que a fundamentos científicos o comerciales sólidos. Para Paraje, la evidencia en Chile demuestra que la ley es efectiva para la salud y segura para el desarrollo económico.

