Palabra de experto. Etiquetado frontal: "En Chile no afectó a ninguna empresa alimenticia"
El economista cordobés Guillermo Paraje, especialista en Economía de la Salud radicado en Chile, expone los avances en ese país, que fue pionero en estas leyes que cumplen ahora 10 años. "No encuentro ninguna razón para cambiar esto en Argentina; sería un enorme retroceso", afirma.
El Gobierno nacional busca derogar la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos en Argentina, vigente desde 2022. La decisión genera controversias y una fuerte preocupación en el ámbito sanitario.
El economista cordobés Guillermo Paraje, especialista en Economía de la Salud radicado en Chile, aportó datos contundentes sobre el funcionamiento de los octógonos negros en los paises sudamericanos. Y advirtió, a la vez, sobre la peligrosa falta de regulación de nuevos productos con nicotina.
-¿Cómo nace originalmente esta idea de los octógonos negros en las góndolas?
-El etiquetado basado en octógonos nace en Chile hace diez años, en junio de 2016. No se trata solo de los sellos, sino que incluye medidas complementarias como la prohibición de publicidad dirigida a niños, la prohibición de venta en escuelas y la eliminación de caricaturas en los paquetes que tengan al menos un octógono. De Chile se exportó a gran parte de la región: lo adoptaron Argentina, Uruguay, Perú, Colombia y México; e incluso con modificaciones llegó a Israel, Bélgica, Canadá y Brasil. Ha sido una idea muy exitosa que cumplió largamente sus objetivos ante el avance de los alimentos ultraprocesados.
–El principal argumento para quitar los sellos es desregular y favorecer a las empresas. ¿Encontraron en Chile un impacto económico negativo para la industria?
–Varias personas hemos estudiado de manera bastante profunda los efectos en Chile y no encontramos ningún tipo de efecto nocivo sobre el empleo, los salarios reales de las empresas alimenticias o sus ganancias brutas. No afectó negativamente el tamaño de las firmas ni ninguna variable real. Por el contrario, encontramos efectos positivos en las decisiones de consumo hacia alimentos menos dañinos y una gran reformulación de productos: las empresas hicieron el esfuerzo de sacarse los octógonos modificando sus recetas. Tampoco se observaron cambios en los precios relativos entre alimentos con octógonos y sin octógonos, lo que indicaría que la reformulación de alimentos no tuvo impacto en los costos de las empresas.
–¿Qué responde a la idea de que este sistema confunde y que es mejor volver al esquema anterior?
–Antes de esto, Argentina tenía la información nutricional clásica que detallaba los ingredientes críticos por porción, pero la verdad es que nadie la entendía. La gran novedad y contribución de este modelo es poner estos octógonos que los entiende un chico o una chica de 5 años. Es una herramienta que informa rápido al consumidor y después el consumidor hace lo que quiere.
–Como economista de la salud, ¿cómo se traduce una mala alimentación en la economía de un país y en su sistema de salud pública?
–Un país como Argentina tiene hoy entre el 80% y el 90% de su carga de enfermedad en afecciones crónicas. Hay cinco factores de riesgo clave: tabaco, alcohol, dieta, sedentarismo y contaminación. Si las sociedades no controlan esto, los costos sanitarios explotan. Proyecciones de la OCDE (organismo internacional) indican que los costos sanitarios se van a duplicar en los próximos 25 años. No hay sociedad preparada para eso, alguien lo tiene que pagar. Si no se toma conciencia, la presión financiera sobre el resto de la economía será insostenible.
–¿Hay datos concretos en Chile sobre el impacto de los sellos en la salud de la población a diez años de su primera implementación?
–Sí, pronto se van a publicar resultados muy importantes sobre el sobrepeso y la obesidad infantiles. Los estudios en Chile ya muestran que la prevalencia de exceso de peso en niños de 4 a 6 años (los más sensibles y los que más rápido reaccionan a los cambios en la ingesta) ha bajado gracias a la aplicación de la ley. Sinceramente, no encuentro ninguna razón para cambiar esto en Argentina; sería un enorme retroceso.
Alerta por las "bolsitas de nicotina" desreguladas
En los últimos meses, un nuevo producto a base de nicotina invade el mercado mundial y Córdoba no es la excepción. En espacios públicos aparece la publicidad de bolsitas de nicotina para consumir por boca, algo así como mascar tabaco.
En las últimas décadas, el economista cordobés basó su trabajo como investigador de proyectos de la Organización Mundial de la Salud )OMS) en el efecto destructor que el consumo masivo del tabaco genera en la economía sanitaria de los países.



