Salud. Más de 300 organizaciones llaman a votar en contra de la derogación de la ley de etiquetado frontal de alimentos

Se unieron organizaciones de la sociedad civil, científicas y académicas para defender la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable. Rechazan los fundamentos de ineficacia, con aporte de estudios recientes, y de necesidad de homologación con otras normas del Mercosur, de menor calidad según la OPS.

26 de mayo de 2026 a las 06:08 p. m.
Más de 300 organizaciones llaman a votar en contra de la derogación de la ley de etiquetado frontal de alimentos
Etiquetado frontal. El Gobierno de Javier Milei quiere derogar la ley.

Un grupo de más de 300 organizaciones civiles, científicas y académicas emitió una declaración de repudio al proyecto del Gobierno nacional de derogación de la ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable (PAS), con un llamamiento a los legisladores nacionales a votar en contra de esta iniciativa.

“La propuesta oficialista de derogación generó una profunda alarma en las organizaciones de la sociedad civil y la comunidad científica, quienes advierten sobre el absoluto estado de desprotección en el que quedará la ciudadanía. La ley N° 27.642 no sólo establece sellos de advertencia en los envases; también regula la publicidad de productos ultraprocesados dirigida a infancias, promueve entornos escolares saludables y prohíbe estrategias de marketing en alimentos con excesos. Su eliminación implicaría desmantelar por completo el sistema de protección de manera inmediata”, plantea el comunicado.

Los expertos remarcaron que los problemas de alimentación en el país incluyen malnutrición por déficit (retraso del crecimiento, emaciación infantil y carencias de vitaminas y minerales) y malnutrición por exceso (sobrepeso y obesidad). Y que Argentina “se encuentra entre los países con mayores cifras de sobrepeso en menores de 5 años (12,6%) y de obesidad en adultos en la región, superando el 25%”.

Qué cambió en el etiquetado frontal.
Qué cambió en el etiquetado frontal. (Gentileza)

“El proyecto de ley del Ejecutivo argumenta la necesidad de avanzar hacia una armonización regional dentro del Mercosur. Sin embargo, organizaciones y especialistas advierten que los modelos que hoy se discuten en la región son considerablemente menos efectivos que el sistema argentino vigente, basado en el Sistema de Perfil de Nutrientes (SPN) de la Organización Panamericana de la Salud, considerado el más preciso y protector de toda la región. Por ejemplo, mientras el modelo argentino detecta de forma rigurosa el exceso de azúcares perjudiciales en el 68% de los yogures del mercado, el modelo uruguayo sólo lo advierte en un 9% y el brasileño, en un ínfimo 1%”, cuestionaron las organizaciones.

“Resulta preocupante el patrón de consumo de alimentos caracterizado por un alto aporte de productos ultraprocesados: se ha demostrado que, en niños, niñas y adolescentes (Nnya), más de un 35% de las calorías diarias provienen de estos productos y un 29% en población adulta”, agregaron desde una de las organizaciones, Fundeps.

Etiquetado frontal.
Etiquetado frontal. (La Voz.)

Llamamiento a votar en contra

“La ley PAS es el producto de un debate plural, democrático y amplio. Entre el 13 de marzo de 2019 y el 16 de octubre de 2020, fueron presentados 15 proyectos de ley por senadores y senadoras de la Nación de diferentes bloques, que finalmente se unieron en una redacción única que obtuvo dictamen favorable y aprobación el 29 de octubre de 2020 con un amplio apoyo: 64 votos a favor y tres en contra, sobre un total de 72 bancas. Luego, el proyecto fue remitido a la Cámara de Diputados de la Nación y el 26 de octubre de 2021 se aprobó por 200 votos a favor y 22 en contra, sobre un total de 257 bancas”, recordaron las organizaciones.

Y reafirmaron el apoyo en evidencia. “A poco tiempo de su implementación, contamos con investigaciones y la información que ya está disponible indica que la ley resultaría efectiva. Ante el intento de derogación de la ley, solicitamos que se priorice la evidencia científica que avala la efectividad de los sistemas de etiquetado frontal de alimentos y la implementación de la Ley de Promoción de Alimentación Saludable. Desde una perspectiva sanitaria, no existen argumentos que puedan justificar la modificación de la norma existente y menos aún su derogación”, escribieron.

Entre las firmantes están Fundeps, FIC Argentina, Fundación Sanar, Federación Argentina de Graduados en Nutrición Argentina (Fagran), Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), Asociación Argentina de Oncología Clínica Argentina, Federación Argentina de Medicina General Argentina, Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina, Asociación de Escuelas Universitarias de Nutrición de la República, Red Argentina de investigadoras e investigadores en salud (Raiis), Colegio de Nutricionistas de Córdoba y sus pares de varias provincias, el Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (Isepci), entre muchas otras.

“Estas instituciones hacen un llamado urgente a los miembros del Congreso de la Nación para que prioricen la sólida evidencia científica disponible, rechacen de plano este intento de retroceso y defiendan el derecho a la salud y a la información transparente de todo el pueblo argentino”, dice el comunicado.

Etiquetado frontal.
Etiquetado frontal. (La Voz.)

Los principales resultados

Uno de los principales logros del etiquetado frontal de alimentos fue "desenmascarar" productos que tradicionalmente eran percibidos como sanos. El impacto ha sido especialmente fuerte en categorías como yogures, cereales de desayuno y jugos, destaca el principal estudio que aportó evidencias de la experiencia argentina de aplicación de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable (PAS), realizada por Unicef y por la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) el año pasado.

En este estudio se publicó, a su vez, que, para el 89% de los ciudadanos, los sellos son una herramienta útil para tomar decisiones informadas, y el 90% coincide en que permiten identificar fácilmente productos poco saludables. De hecho, el 63% de los consumidores considera que la información frontal es suficiente para distinguir si un yogur es saludable, cifra que sube al 82% en el caso de las galletitas.

La presencia de los octógonos no sólo informa, sino que modifica conductas. Según los datos cuantitativos recabados, el 43% de los compradores ya tiene en cuenta los sellos al momento de la compra. Entre este grupo, los cambios en la intención de compra son notables:

  • 63% modificó su intención de compra en bebidas.
  • 62% lo hizo en el rubro de yogures.
  • 58% cambió su decisión respecto de las galletitas.

El sello que mayor influencia ejerce es el de "exceso en azúcares", señalado por el 68% de las personas en el estudio del Ministerio de Salud y por el 66% en el de Unicef/FIC como el principal factor que condiciona su elección.

“Los argentinos han desarrollado tácticas específicas ante la nueva señalética. La estrategia más común es la disminución en la frecuencia o cantidad de compra de productos con sellos. Asimismo, los consumidores han comenzado a comparar la cantidad de octógonos entre marcas competidoras, optando por aquellas que presentan menos advertencias o ninguna. Estas acciones no son excluyentes, sino que se aplican de forma complementaria para mejorar la calidad nutricional de la dieta familiar”, consignaron desde Fundeps.

Para las organizaciones, la necesidad de esta normativa se fundamenta en un escenario epidemiológico crítico. “En Argentina, el consumo de productos ultraprocesados representa más del 35% de la ingesta calórica total en niños, niñas y adolescentes (Nnya)”, consignaron.

“Esta tendencia ha derivado en una alarmante prevalencia de malnutrición por exceso, que alcanza al 13,6% en niños menores de 5 años y asciende drásticamente al 41,6% en el grupo de 5 a 17 años”, alertaron.

Otros datos del estudio:

  • El 90% de la población encuestada en el estudio del Ministerio de Salud manifestó estar de acuerdo o muy de acuerdo con la presencia de los sellos y de las leyendas precautorias.
  • Y un 70% de las personas está "muy de acuerdo" específicamente con los octógonos de advertencia.
  • El 90% de los participantes reconoció haber escuchado sobre la norma o haber visto los sellos en las góndolas.
  • Un 81% desconoce la prohibición de publicidad dirigida a niños.
  • Un 82% ignora que no se pueden vender productos con sellos dentro de las escuelas.