Córdoba. Estudiantes internacionales y nómades digitales exploraron el ecosistema productivo de la ciudad
Un programa propone visitas a empresas y el análisis de sus tecnologías y procesos de innovación. Sus protagonistas cuentan cómo esa experiencia influye su mirada sobre residir en Córdoba.
Un grupo de estudiantes internacionales y nómades digitales participan del programa “Inside Córdoba”, que como expresa el anglicismo es una invitación a descubrir a nuestra ciudad por dentro.
El objetivo, según explicaron desde el ente municipal Córdoba Acelera, es que este público objetivo que eligió la Capital para estudiar o trabajar complete su experiencia con el conocimiento del ecosistema productivo, tecnológico y emprendedor.
La primera experiencia fue una visita a la empresa autopartista Proma. Allí recorrieron las instalaciones de la fábrica y conocieron los procesos de producción y las tecnologías que utilizan.
La propuesta fue articulada a través de los programas Study Córdoba y Digital Nomads, y forma parte de la estrategia de internacionalización de la ciudad de Córdoba.
“Si bien desde Study Córdoba ya se realizaban actividades de voluntariado, sociales, deportivas, emprendedurismo, ellos sintieron la necesidad de incorporar este eje, que les permitiera vincular a los estudiantes internacionales con el entramado productivo”, explica Gabriela Sibilla, gerenta de Posicionamiento Internacional de Córdoba Acelera.

Y agrega: “La experiencia internacional que viven los jóvenes no consiste únicamente en lo que se ofrece en las universidades, sino que también es importante que puedan conocer industrias en crecimiento y empresas líderes en innovación, y que se vinculen directamente con ellas”.
En este sentido, afirma Sibilla, la ciudad de Córdoba contribuye a que ellos puedan realizar un emprendimiento, colaborar con otros, poder trabajar. “Además, es una buena instancia para conocer a otras personas y entablar relaciones sociales”, sumó.

En primera persona
Yuliana Bonilla tiene 20 años, es estudiante de Ingeniería Industrial y llegó desde Colombia a la Universidad Nacional de Córdoba. Pasó cinco meses en la ciudad y, según cuenta, descubrió un lugar con muchísima riqueza cultural, historia y una vida estudiantil muy activa.
Además, considera muy interesante las distintas posibilidades que ofrecen las facultades locales de vincularse con empresas, sobre todo en el período en el que se encuentra estudiando.

En su caso, la experiencia de “Inside Córdoba” terminó de consolidar aquella visión que tenía sobre el desarrollo industrial de la ciudad. “Creo que estas iniciativas son muy valiosas porque nos conectan a nosotros con los sectores productivos de la ciudad, que son distintos a los sitios de origen de cada uno. En concreto, me permitió conocer cómo se articula la industria, la tecnología y el talento humano en un entorno real”, afirma.
También ubicó a la ciudad como un potencial lugar para vivir: “Comprobé que hay empresas innovadoras y oportunidades de desarrollo profesional. Córdoba para mí es una ciudad muy atractiva para estudiar, trabajar y construir un proyecto de vida”, cierra.

Por su parte, Pavel Dmitriev, de 32 años, es investigador en visión por computadora. Oriundo de Rusia, trabaja de forma remota y vivió un mes y medio en la ciudad. Si bien Buenos Aires era su estadía original, se enamoró de Córdoba y decidió alojarse aquí. Ya en su país cuenta que la visita a Proma fue una de sus últimas experiencias en la ciudad.
Explica que como nómade digital es fácil quedarse en la burbuja del coworking y compartir sólo con otros extranjeros, pero la experiencia lo obligó a salir y conocer mejor la ciudad: qué se produce, quién lo hace, cómo se piensa. Además, lo conectó con otros colegas del rubro.
“En lo profesional, una conversación de 10 minutos en una planta de producción vale más que miles de mensajes en Linkedin. Además, difícilmente se logra comprender todo lo que implica trabajar en una empresa acá a través de un comunicado o información online”, cuenta.

Aunque ya tenía una buena imagen de la ciudad de Córdoba consolidada, conocer Proma aportó a la posibilidad de pensarla como un lugar idóneo para establecerse.
“Después de ver el ecosistema productivo desde adentro, la percepción cambia: se entiende que es un lugar donde se puede construir una carrera, no sólo pasar una temporada. Esa diferencia entre “linda para estar” y “sólida para quedarse” es la que se ve cuando conocés realmente lo que hay detrás”, confía.

A pesar de que la propuesta apunta fundamentalmente a personas del exterior, también pueden sumarse estudiantes locales. En ese sentido, el proyecto contribuye a que estos jóvenes vean que se puede trabajar de lo que estudian, sin necesidad de emigrar para hacerlo.
Manuela Pineda, estudiante de ingeniería mecánica en la Universidad Católica de Córdoba (UCC), fue una de las cordobesas que participó en la visita. Ya en el cuarto año de la carrera, cree que es fundamental empezar a conocer empresas referentes del sector.
Como futura profesional, reflexiona sobre el temor de que una máquina reemplace su labor de ingeniera. Cuenta que la actividad le hizo reflexionar sobre cómo desarrollar tecnologías y maquinarias que optimicen el proceso productivo, pero sin dejar de lado el capital humano.
Además admite que desde que arrancó a estudiar, su plan siempre fue conseguir el título para seguir formándose en el exterior y luego volver a la ciudad con ideas innovadoras. “Honestamente, ver esta empresa de cerca me hizo reflexionar y me demostró que sí existen oportunidades para desarrollarse profesionalmente acá en Córdoba”, sostiene.
Mientras tanto, Córdoba Acelera planifica nuevas propuestas para agosto. Las próximas visitas serán a Palmar SA y Moconá Maderas.


