Efecto Mundial. En una escuela de Carlos Paz, el álbum de figuritas tiene las caras de los alumnos y de las "seños"
El colegio García Ferré le buscó una vuelta propia, alternativa y educativa al furor de las figuritas por el Mundial 2026. Los álbumes son bien distintos y cada grado tiene el suyo.
En plena fiebre mundialista, en la que muchos chicos y hasta no pocos grandes se desviven por conseguir las figuritas del álbum de la Copa del Mundo, una escuela de Villa Carlos Paz armó una propuesta diferente que emociona: en el colegio García Ferré, los "Messi" son los alumnos y sus maestras.
La institución lanzó un álbum propio en el que cada estudiante de la primaria se convirtió en la figura de su propio equipo escolar.
La directora del colegio, Mariela Mazzano, contó los detalles de una iniciativa que utiliza la mística del intercambio de "figus" como una poderosa herramienta pedagógica y de convivencia. Un modo de darle una vuelta a un fenómeno para que sea más propio y menos comercial.
Una idea que nació en la comunidad
Como tantas buenas cosas, todo empezó por casa. "La idea surge porque una mamá que edita y hace cuestiones de diseño lo propuso para el grado de su nena. Nos pareció una idea tan linda que decidimos extenderlo a toda la primaria y lo hicimos nosotros como escuela, como un regalo para todos los chicos", relata con orgullo la directora.

Para evitar que la logística se volviera una complicación imposible, la escuela encontró una vuelta muy ingeniosa: cada grado tiene su propio álbum.
De esta manera, cada chico colecciona a sus compañeros de aula. Pero, como en todo buen álbum, hay joyitas difíciles: la figurita de la "seño" y la foto grupal del equipo completo.
Del "estímulo positivo" al compañerismo
¿Cómo se consiguen las "figus"? En este caso no se trata de ir al quiosco con la billetera de la mamá o del papá, o de algún abuelo. En el García Ferré, las figuritas no se compran: se ganan trabajando en equipo.
Los álbumes se quedan en la escuela hasta el 3 de julio para evitar pérdidas y para ser trabajados en clase. Las maestras son las encargadas de administrar los sobres y de entregarlos bajo la lógica del estímulo positivo.
"Cada 'seño' es flexible y sabe cuándo el grado se ganó las figuritas. Puede ser por dejar el aula limpia y ordenada, por trabajar bien o, sobre todo, si trabajaron en equipo y resolvieron algún conflicto de manera asertiva", explica Mazzano.

Además, la directora destaca el sentido de comunidad que genera el juego: "El premio siempre es colectivo. Si la 'seño' da tres figuritas, se las da a todos los niños del grado; si no se las ganan, a ninguno. Saben que tienen que ser buenos compañeros porque hay figuritas justas para que todos completen el álbum. Las repetidas se intercambian sí o sí en el aula entre ellos", detalla.
Cultura popular y fútbol
El lanzamiento del álbum fue una auténtica fiesta que coincidió con el clima celeste y blanco del país. Los chicos fueron fotografiados desde hace 20 días sin saber para qué.
La sorpresa estalló tras el acto donde los alumnos de cuarto grado reconocieron su promesa a la bandera: todos lookeados de los colores de Argentina, recibieron su álbum y los primeros paquetes.
Para Mazzano, vincular la cultura popular, el fútbol y el Mundial con las materias tradicionales es una obligación de la escuela moderna.

De hecho, en el colegio (una institución de gestión privada que cuenta con niveles desde sala de 4 hasta 6° grado) el Mundial cruza la Feria de Ciencias y hasta las clases de inglés.
En la escuela dicen que intentan desarticular la idea de que ir al cole es aburrido. "Nosotros trabajamos desde la emoción; no se puede aprender si uno está mal emocionalmente. Por eso tenemos una vez al mes el Día Feliz, un espacio lúdico y diferente, y este mes tocó la Feria Feliz de Argentina", cuenta la directiva. .
Con frases motivacionales impresas entre página y página, el álbum de figuritas escolares Carlos Paz muestra que no hace falta ganar una Copa del Mundo para sentirse un verdadero campeón: alcanza con ir a la escuela, respetar a los compañeros y tirar todos para el mismo lado.



