No lo hagas. Un error común en la cocina: por qué no conviene lavar los huevos antes de guardarlos
Una especialista en nutrición advierte que esta práctica elimina la capa protectora natural de la cáscara y puede facilitar la entrada de bacterias.
Lavar los huevos antes de guardarlos en la heladera es una práctica habitual en muchos hogares. Sin embargo, especialistas en nutrición advierten que puede ser un error que aumente el riesgo de contaminación alimentaria.
La profesora de Nutrición de la Universidad Europea de Madrid, Luisa Solano, explicó que el lavado previo elimina la cutícula, una capa natural que recubre la cáscara y funciona como barrera protectora frente a microorganismos.
Cuando esa capa se pierde, los poros del huevo quedan expuestos y pueden permitir el ingreso de bacterias.
La función de la capa protectora del huevo

La cáscara del huevo posee miles de pequeños poros que permiten el intercambio de gases.
Para evitar que los microorganismos entren al interior, el huevo cuenta con una película protectora conocida como cutícula.
Según la especialista, al lavar el huevo antes de guardarlo se elimina esta barrera natural, lo que puede facilitar la contaminación.
Por ese motivo, los expertos recomiendan limpiar los huevos en seco o lavarlos únicamente en el momento previo a su uso.
Cómo conservar los huevos de forma segura
Otro de los errores frecuentes es conservarlos a temperatura ambiente.
Solano explicó que lo más recomendable es guardar los huevos siempre en la heladera, ya que el frío ayuda a mantener su calidad y seguridad alimentaria.
También aconseja conservarlos en su envase original, porque este protege al alimento de la absorción de olores y permite mantener visible la información de trazabilidad y la fecha de consumo preferente.
Evitar la contaminación cruzada

La especialista también advirtió sobre otro hábito común en la cocina: romper el huevo directamente sobre otros alimentos.
Este gesto puede favorecer la contaminación cruzada si el huevo está en mal estado.
Por eso recomienda cascarlo primero en un recipiente aparte antes de incorporarlo a una preparación.
Además, es importante mantener una higiene adecuada de manos, utensilios y superficies durante la manipulación de alimentos.
Cómo saber si un huevo ya no es apto para el consumo
Aunque la fecha de consumo preferente es una referencia importante, los especialistas señalan que también conviene observar algunas señales al momento de usar los huevos.
Entre los indicios de deterioro se encuentran:
- Olor desagradable al abrirlo.
- Clara excesivamente líquida.
- Yema que se rompe con facilidad.
Si se detecta alguno de estos signos, lo recomendable es desechar el huevo y no consumirlo.
El huevo es considerado uno de los alimentos más completos desde el punto de vista nutricional. Según Solano, es fuente de proteínas de alto valor biológico y aporta todos los aminoácidos esenciales, además de vitaminas y carotenoides importantes para la salud.
Por eso, aplicar prácticas simples de manipulación y conservación permite aprovechar sus propiedades sin aumentar riesgos sanitarios.



