Complicado. El drama del hombre más alto de Argentina: internado por un tumor, sin trabajo y en una cama que no le alcanza
Sergio Gómez padece gigantismo, sufre convulsiones y enfrenta una crisis habitacional y laboral mientras permanece hospitalizado en Buenos Aires.
Sergio Gómez, el hombre más alto de Argentina con 2,26 metros de altura, permanece internado desde hace dos días en un hospital de Buenos Aires debido a convulsiones derivadas de un tumor cerebral que le provoca un crecimiento descontrolado y lo mantiene actualmente sin empleo.
Un diagnóstico complejo y el desafío hospitalario
Según un informe difundido por Telenoche, los médicos detectaron una lesión ocupante de espacio en su cráneo que le genera mareos constantes y lo obliga a ingerir catorce pastillas diarias para intentar estabilizar su delicado cuadro de salud.
La internación, que según las estimaciones médicas se extenderá por más de veinte días, presenta la dificultad adicional de que su estatura extrema le impide entrar cómodamente en las camas de hospital convencionales.
Este cuadro de gigantismo es consecuencia de una afección hormonal que no detiene su desarrollo, debilitando su organismo de manera progresiva a sus 39 años de edad.
Crisis laboral y necesidades básicas urgentes
El paciente atraviesa una situación de extrema vulnerabilidad tras haber perdido su empleo como personal de seguridad, lo que genera una gran incertidumbre sobre su futuro económico.
Sergio vive solo desde hace un año tras separarse de su esposa y actualmente alquila una habitación pequeña donde tampoco cuenta con mobiliario adaptado a su talle físico.

Una de sus mayores urgencias actuales es conseguir calzado nuevo, ya que calza número 56 y el único par que posee se encuentra completamente destruido por el uso.
Ante la difusión de su caso, el hombre solicitó ayuda solidaria para obtener una cama apropiada y zapatillas que le permitan caminar cuando reciba el alta médica dentro de tres semanas.
Su origen y el retorno a las raíces
Aunque intentó reconstruir su vida en Buenos Aires tras dejar su natal Candelaria, en la provincia de Misiones, el avance de la enfermedad y la falta de suerte truncaron sus proyectos.
Debido a sus dificultades laborales y de salud, el hombre analiza regresar a su provincia natal para recibir el apoyo afectivo y material de su entorno cercano.
Por el momento, Sergio permanece bajo estricta observación médica mientras mantiene la esperanza de recuperar la estabilidad necesaria para volver a trabajar y tener una vida digna.

