Salud. Dormir mal envejece el corazón: el hábito silencioso que aumenta el riesgo cardiovascular

Especialistas advierten que la falta de sueño no sólo provoca cansancio. También puede elevar la presión arterial, aumentar el riesgo de infarto y acelerar el envejecimiento cardiovascular.

25 de junio de 2026 a las 09:09 a. m.
Dormir mal envejece el corazón: el hábito silencioso que aumenta el riesgo cardiovascular
Dormir 4 horas equivale a estar alcoholizado: el alerta de especialistas.

Diferentes estudios científicos vienen demostrando que dormir menos horas de las necesarias o tener un descanso de mala calidad puede afectar mucho más que el estado de ánimo al día siguiente. Bastan apenas tres noches de mal sueño para que el cuerpo empiece a mostrar señales de daño cardiovascular. Incluso, podría acelerar el envejecimiento del organismo.

La evidencia científica llevó incluso a que la Asociación Americana del Corazón (AHA) incorporara el sueño como uno de los pilares fundamentales para cuidar la salud cardiovascular, al mismo nivel que la alimentación saludable y la actividad física.

Especialistas advierten que las personas que duermen mal pueden presentar una "edad cardíaca" superior a su edad biológica, un indicador que refleja un mayor desgaste del sistema cardiovascular.

Qué le pasa al cuerpo cuando no descansa lo suficiente

La falta de sueño impacta sobre múltiples funciones del organismo.

Además de provocar somnolencia, irritabilidad, dificultades para concentrarse y menor rendimiento laboral o académico, también puede alterar mecanismos relacionados con el metabolismo, el sistema inmunológico y el funcionamiento del corazón.

Los expertos señalan que dormir poco se asocia con un mayor riesgo de hipertensión arterial, obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.

Incluso algunos estudios sugieren que una noche de sueño insuficiente puede afectar la respuesta inmunológica y reducir la eficacia de ciertas vacunas.

El corazón, uno de los órganos más afectados

Es uno de los misterios más grandes de la medicina, el corazón parece ser una fortaleza casi inexpugnable contra el cáncer.
Es uno de los misterios más grandes de la medicina, el corazón parece ser una fortaleza casi inexpugnable contra el cáncer. (Unsplash)

Según especialistas en medicina del sueño, la relación entre descanso y salud cardiovascular es cada vez más clara.

La privación crónica de sueño favorece un aumento de la presión arterial, altera el equilibrio hormonal y genera procesos inflamatorios que pueden acelerar el deterioro de las arterias.

Como consecuencia, aumenta el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares como infartos y accidentes cerebrovasculares.

Además, el sueño fragmentado o de mala calidad puede tener efectos similares, incluso en personas que aparentemente cumplen con la cantidad recomendada de horas de descanso.

Cuántas horas hay que dormir

Aunque las necesidades pueden variar según la edad y las características individuales, la mayoría de los adultos necesita entre siete y nueve horas de sueño por noche para mantener una buena salud física y mental.

Sin embargo, los especialistas remarcan que no sólo importa la cantidad.

También son fundamentales la calidad del descanso, la regularidad de los horarios y la capacidad de despertarse sintiéndose recuperado.

Nueve hábitos para dormir mejor

Dormir menos de lo recomendado altera hormonas clave del apetito y aumenta el riesgo de sobrepeso, obesidad y desajustes metabólicos.
Dormir menos de lo recomendado altera hormonas clave del apetito y aumenta el riesgo de sobrepeso, obesidad y desajustes metabólicos. (Freepik)

Los expertos en medicina del sueño recomiendan adoptar una rutina estable para favorecer el descanso y reducir los riesgos asociados a la falta de sueño.

  1. Acostarse y levantarse todos los días en horarios similares.
  2. Evitar cenas abundantes antes de dormir.
  3. Reservar la cama exclusivamente para dormir o mantener relaciones sexuales.
  4. No realizar ejercicio físico intenso durante las últimas horas del día.
  5. Mantener la habitación oscura y silenciosa.
  6. Procurar una temperatura cercana a los 19 o 20 grados.
  7. Reducir el estrés mediante técnicas de relajación o mindfulness.
  8. Evitar el uso de celulares, tablets o computadoras entre una y dos horas antes de acostarse.
  9. Mantener hábitos regulares incluso durante fines de semana.

Un factor de salud que suele subestimarse

Durante años, la alimentación y la actividad física concentraron gran parte de las recomendaciones para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Hoy, los especialistas sostienen que el sueño debe ocupar el mismo lugar dentro de los hábitos saludables.

Dormir bien mejora el rendimiento diario y el bienestar emocional. Pero también puede convertirse en una herramienta clave para proteger el corazón, reducir riesgos a largo plazo y favorecer un envejecimiento más saludable.