Córdoba. Discapacidad: la Iglesia alerta sobre una crisis humanitaria y promueve canales de diálogo
Tras una reunión con instituciones, profesionales y familias denunciaron un proceso social "involutivo" y un desfinanciamiento sistemático que afecta a los más vulnerables.
La Iglesia de Córdoba, a través de la Pastoral de la Salud y la Vicaría de los Pobres, profundiza su diálogo institucional con el sector de la discapacidad y prometió un trabajo en conjunto para hacer frente al delicado presente que padecen.
En una reunión en el Arzobispado local, referentes de asociaciones y hogares advirtieron de la gravedad del sistema de prestaciones y financiamiento. "Las instituciones, centros de día y hogares siguen con deudas, la situación no ha mejorado", advirtió Omar Cadenini, referente del Cottolengo Don Orione, uno de los espacios más afectados.
Durante las deliberaciones, se advirtió con profunda preocupación que la actual crisis económica y social ha dejado de ser un mero problema financiero para convertirse en una vulneración directa y sistemática de los derechos humanos fundamentales de las personas con discapacidad.
"No nos duele sólo lo económico, nos duele el abandono que conlleva y el desamparo de miles de vidas”, manifestaron los asistentes.
Ante la falta de respuestas estatales, las familias compartieron el desgaste de verse obligadas a abandonar su rol de acompañamiento para transformarse en "guerreros" frente a un sistema que intenta invisibilizar sus reclamos.
Los participantes denunciaron un proceso social "involutivo" que profundiza la denominada “cultura del descarte” y aleja de forma alarmante el horizonte de una convivencia plena y digna.

Puntos críticos
En una de sus manifestaciones políticas más importantes, el colectivo logró que el Congreso rechazara el veto a la Ley de Emergencia en Discapacidad, protegiendo la financiación de los servicios ante los ajustes presupuestarios recientes. Sin embargo, eso no ha provocado una regularización de los pagos y de las deudas previas.
La situación sigue siendo crítica. Los recortes presupuestarios, las demoras extremas en los pagos por parte de las obras sociales y el Estado, y la revisión de Pensiones No Contributivas (PNC) ponen en riesgo la cobertura de prestaciones básicas y la supervivencia de instituciones.
El atraso de los pagos de Incluir Salud (programa dependiente del Gobierno nacional) desde febrero pasado, la imposibilidad de asumir el pago de sueldos y aguinaldos, la exigencia de nuevos costos y requisitos sin resolver deudas de meses atrasados y el incumplimiento legal son solo algunos de los puntos más críticos.
Carolina Armeloni, de la Cámara de Prestadores de Discapacidad de Córdoba, también advirtió sobre el proyecto de ley del Gobierno nacional que propone una modificación estructural que busca eliminar el nomenclador nacional de prestaciones y desregular el sistema. Esto permitiría que obras sociales y prepagas fijen los aranceles de forma arbitraria y sin un piso mínimo de financiamiento garantizado.
Acciones urgentes solicitadas
Frente a esta situación extrema y la profunda crisis de valores expresada, se respalda plenamente la visibilización de este diagnóstico e insta a las autoridades a la implementación inmediata de las siguientes medidas:
- Garantía de derechos: exigir al Estado el cumplimiento efectivo de su rol como sostén indispensable de la equidad, dando garantías concretas de continuidad y sostenibilidad para todas las prestaciones esenciales de las personas con discapacidad.
- Evaluación y reducción del impacto de la crisis: exigir que el Estado evalúe con urgencia cómo sus decisiones de recortar, desfinanciar o demorar los pagos están golpeando la vida real, el día a día, la salud de las personas más vulnerables y la continuidad de las instituciones que las cuidan, implementando medidas inmediatas para reducir el impacto sobre la crisis prestacional presente hoy en función de la falta de pago.
- Continuidad del diálogo: sostener y ampliar los espacios de escucha activa para alcanzar soluciones concretas y eficaces tanto en el corto como en el mediano plazo.
Canal de diálogo
Para los asistentes el encuentro fue un espacio de escucha y de diálogo institucional. Se prevé que se convoque a una próxima reunión muy pronto para profundizar las líneas de trabajo.
Uno de los principales objetivos es delinear, de manera conjunta, medidas o acciones desde diversas instituciones. para construir puentes y buscar soluciones viables en favor de los más vulnerables.

Por su parte la Iglesia local se comprometió a ser un canal de diálogo con las autoridades nacionales, provinciales y municipales.
Reclamo y acción pastoral
Ya en abril pasado la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, entidad que nuclea a los obispos de todo el país, le reclamó al ministro de Salud Mario Lugones por la grave situación que atraviesan las instituciones dedicadas al cuidado y acompañamiento de las personas con discapacidad.
Por otro lado, en sentido pastoral, la Iglesia Católica acompaña la realidad de las personas con discapacidad y trata de atenderlas con cariño, respeto y dignidad.

Sin embargo hay un largo camino por recorrer para que la Iglesia profundice su reflexión y acción específica, asegurando que nadie quede excluido de la experiencia transformadora de la fe. En otras palabras, que los templos sean accesibles y que sean invitados a asumir roles litúrgicos y pastorales para evitar que su participación se reduzca a un gesto de ejemplaridad de la comunidad.



