A 50 años La cúpula y los "de a pie": la Iglesia promueve una memoria con autocrítica y compromiso social

A 50 años del Golpe Militar el catolicismo reflexiona sobre la historia y el presente con una perspectiva de diálogo y preferencia por los más desprotegidos.

20 de marzo de 2026 a las 04:05 p. m.
La cúpula y los "de a pie": la Iglesia promueve una memoria con autocrítica y compromiso social
Visita del arzobispo Ángel Rossi al Archivo Provincial de la Memoria.

A 50 años del aniversario del último Golpe Militar, la Iglesia Católica volvió a expresarse sobre lo acontecido durante esos años violentos, un tiempo espinoso para la religión mayoritaria en Argentina, por su silencio o complicidad con miles de muertes y desapariciones, según diferentes interpretaciones.

Sin embargo varios referentes católicos promueven una memoria más amplia que incluya también "la otra cara de la moneda": sacerdotes, religiosas y fieles con un compromiso inquebrantable en esos años convulsionados.

En las décadas de los '60 y los '70 convivían en nuestras tierras dos figuras antagónicas: por un lado, Raúl Primatesta, obispo de Córdoba y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA); y por el otro, Enrique Angelelli, quien nació en la Capital, tuvo una gran obra en varias instituciones y luego fue nombrado como máxima autoridad eclesial en La Rioja. Ambos representaban un clero dividido en el que primaban distintos intereses.

La cúpula de la Iglesia mantuvo una estrecha relación con los militares y legitimó la represión. Incluso varios de ellos, como Primatesta, brindaron apoyo espiritual a la Junta.

Es la misma jerarquía de la Iglesia, que tras una profunda transformación y nuevos dirigentes, quienes insisten en una memoria íntegra y luminosa sobre lo que sucedió. Así lo hicieron saber en su último mensaje.

En línea a la obra documental "La verdad los hará libres", basada en documentos desclasificados que editó años atrás la Universidad Católica Argentina (UCA) a pedido de la CEA –que analiza el terrorismo de Estado y la relación eclesiástica–, en esta ocasión el mensaje se tituló "Nunca más" a la violencia de la dictadura y "siempre más" a una democracia justa.

El pontificado de Francisco, con el consecuente nombramiento de muchos de los actuales obispos argentinos, podría considerarse un punto de inflexión en una mirada más autocrítica del rol que tuvo entre 1976-1983.

"Reconocemos la gravedad de lo acontecido en esos años violentos y comprendemos que la memoria exige una autocrítica, de la sociedad y la Iglesia presente en ella, que ayude a redescubrir y reconstruir el sentido de la fraternidad entre los argentinos", dice uno de los párrafos principales del mensaje enviado a "las hermanas y hermanos de nuestra querida Nación argentina".

Allí advierten que "mutilar la historia abre la puerta a la posibilidad de repetir los mismos errores. Hacer memoria, en cambio, nos permite comprometernos con los desafíos del presente y orientarnos hacia un futuro mejor", expresaron.

En esa línea la CEA sostuvo que no se puede olvidar el dolor de los familiares que enfrentan la muerte violenta de un hijo o pariente, sabiendo que ese dolor se multiplica si se trata de un "desaparecido"; al no poder tocar su cuerpo ni llorar ante él.

Y agregaron: "La libertad para una Nación nunca se construye por la vía de la violencia y la violación de los derechos humanos de otros hermanos y hermanas. La memoria del terrorismo de Estado ha de conducirnos hacia una vida democrática más justa".

El arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, quién también integra esa comisión, visitó recientemente el Museo Provincial de la Memoria por invitación de la Mesa Provincial de Derechos Humanos.

El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, visitó el Museo Provincial de la Memoria a 50 años del golpe de Estado de 1976.
El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, visitó el Museo Provincial de la Memoria a 50 años del golpe de Estado de 1976. (Arzobispado de Córdoba)

"La visita del arzobispo fue ocasión para seguir sosteniendo, en diálogo fraterno y comprometido, la defensa y la promoción de la dignidad de toda persona y sus derechos fundamentales garantizados por el estado de derecho, en democracia y con justicia social", indicaron desde el arzobispado. Rossi ya había visitado el Espacio para la Memoria La Perla el año pasado.

Memoria y discernimiento

En diálogo con La Voz el padre Horacio Saravia de la parroquia San Jerónimo de barrio Alberdi explicó que con el paso de los años hay una oportunidad para una mayor serenidad para discernir la memoria para acabar con las radicalizaciones. "Hoy brilla como mayor esplendor el acto martirial del obispo Angelelli", dijo.

Esa dualidad, entendió Saravia, aún existe pero se ha ido menguando. Aún recuerda cuando una persona se le acercó a recriminarle el papel de la Iglesia en la dictadura: "Están salpicados de sangre", fue la frase. Hoy Saravia retoma la retoma y la completa: "Salpicada de sangre también de los mártires. No niego que hubo silencios pero también existió y existe una iglesia profética".

En esa línea, Luis Baronetto, expreso político durante la dictadura (su esposa, Marta Juana González, fue asesinada mientras estaba como detenida en la UP1) y exdirector de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba, invitó a poner el acento en los aspectos positivos más allá del horror.

"Hubo una generación de jóvenes que se metió a disputar un proyecto político social, económico y cultural. No me gusta el lugar de víctima aunque si fue así en esa época. Hacia adelante debemos alimentar la energía hacia la esperanza", expresó.

En contraposición al egoísmo y la meritocracia que lleva más desigualdad, Baronetto se identificó como una persona inserta en una comunidad: "mi padre, mi hermano, mi hijo, mi vecino". "El hacer tiene que ser siempre una actitud que sea al servicio de los demás", agregó.

Baronetto también se refirió a que estamos inmersos en un proceso histórico en el que se avanzan sobre nuevos derechos, algunos de los cuales también tienen retrocesos. "Tenemos que ver la historia de un modo dialéctico, con una perspectiva positiva aún en las malarias cotidianas", destacó.

Otra de las voces que plantean una mirada más amplia es la del cura Mariano Oberlin, referente de barrio Müller y de la lucha contra las adicciones e hijo de Héctor Guillermo Oberlín, aún desaparecido. Él instó a reclamar, además de los derechos humanos históricos, a hacerlo por los que se vulneran actualmente.

Mariano Oberlin, sacerdote católico.
Mariano Oberlin, sacerdote católico. (La Voz)

"No es bueno el colectivismo que anula al individuo ni el individualismo contra todo proyecto comunitario", indicó.

"En los '70 hubo una lucha para igualar el piso social. El mundo es dinámico y lo que en un momento se conquista luego se fue de mambo y afectó a otro. Se trata de distintos modelos de sociedades que movieron esos valores. Nosotros modestamente trabajamos para generar oportunidades para lo que han sido descartados del sistema", sostuvo.

Finalmente, Oberlin reflexionó sobre algunos posicionamientos actuales: "Son válidos diferentes modos de entender la vida pero se vuelve peligroso cuando se explican con argumentos infantiles".

En el trabajo en el territorio también aparecen voces como la de Graciela Córdoba, referente comunitaria y coordinadora de la red de la 5° zona y de la Pastoral Social de la parroquia Crucifixión del Señor. "Es fundamental sostener la bandera de la inclusión, del discernimiento, del pensamiento crítico".

La Red Social de la 5° se conformó formalmente hace casi tres décadas, cuando inició proyectos para el fortalecimiento de la salud, para abordar los problemas de aprendizaje y para generar espacios para la estimulación temprana, entre otras cosas. Son esos mismos motivos los que siguen marcando la hoja de ruta de la comunidad. "Los chicos que viven en nuestros barrios necesitan las mismas oportunidades de quienes viven en la zona norte, por ejemplo".

Amistad social contra el autoritarismo

Finalmente el comunicado de la CAE se anima a profundizar en la amistad social, un término que por momentos parece inocuo en estos tiempos. “Construirla no solo exige el acercamiento entre grupos que tomaron posiciones diferentes en algún período histórico difícil, sino también un renovado encuentro con los sectores más empobrecidos y vulnerables de la sociedad".

Reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina. (CAE)

Por último, y en un mensaje que sin nombrarlo alude al Gobierno los obispos dijeron: "Vivimos una época con una tendencia creciente al autoritarismo; un tiempo en que los populismos de distinto signo explotan la angustia de los ciudadanos, pero no representan el remedio de una vida buena. Un tiempo en que va predominando una ideología de la supervivencia del más fuerte sobre el más débil, cuando la fortaleza de la democracia debería manifestarse en el cuidado a los más frágiles".

"La verdadera libertad va de la mano con la fraternidad y con una efectiva igualdad que permite a todos vivir con dignidad. Solo cuando eso se vuelve realidad, una nación es verdaderamente libre y auténticamente democrática", concluyeron.

En definitiva, hacer memoria de lo pasado nos permite vivir un mejor presente e imaginar un mejor futuro.