Salud. Aumenta el uso de placenta para curar heridas graves en la piel
La membrana amniótica alivia el dolor y ayuda a regenerar la piel en pacientes que sufrieron accidentes. El Banco de Tejidos del Ecodaic firmó convenio con dos instituciones y ofrece parches en forma gratuita.
No sólo protege al bebé cuando está dentro del vientre materno. La placenta también tiene otras propiedades curativas que se utilizan para reconstituir la piel en personas que sufrieron quemaduras. Además, evita la deshidratación y alivia el dolor.
Este recurso, que se utiliza en medicina desde la década de 1930, cobró un nuevo impulso a través del Banco de Tejidos del Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba (Ecodaic).
El sistema funciona así: una mujer después del parto decide autorizar la donación de su placenta. El tejido es procesado en el banco del Ecodaic y desde allí se distribuye a distintos centros de salud. Hoy el principal uso es en pacientes con quemaduras de piel de segundo y de tercer grado. La demanda ha aumentado.
Este recurso no sólo alivia el dolor y reconstituye la piel. También evita la deshidratación, informó a La Voz María Nieves Paverini, jefa del Banco Multitejidos del Ecodaic.
Paverini explicó el uso de la membrana amniótica con fines curativos tuvo un gran auge en Estados Unidos y en Europa, y luego en Argentina, especialmente para pacientes con patologías oftalmológicas.
La membrana se procesa y se utiliza como parche.
“Luego cayó en desuso porque era un grupo muy reducido de profesionales los que podían acceder a esas membranas o no se procesaban adecuadamente”, agregó la especialista.
Con el tiempo, surgieron los bancos de tejidos regulados por el Incucai y se retomó el uso de membranas amnióticas con múltiples usos terapéuticos, no solo oftalmológicos.
Sus múltiples usos
El primero en recurrir a esta posibilidad terapéutica fue el Banco de Tejidos del hospital Garrahan, de Buenos Aires.
Luego, el Banco de Tejidos del Ecodaic comenzó a procesarlas en forma incipiente, hasta que la demanda fue aumentando.
“Cuando tuvimos garantía de que ese tejido iba a llegar en condiciones adecuadas para los pacientes, comenzamos a procesar membranas amnióticas”, agregó Paverini.
En 2017, la placenta se utilizó en pacientes con patologías oftalmológicas y luego en personas con enfermedades vasculares.
“Como vimos buenos resultados, comenzamos a trabajar con el Instituto del Quemado”, continuó la especialista.
Propiedades curativas
El Banco de Tejidos del Ecodaic firmó convenios con dos instituciones de salud, una pública y la otra privada. Las madres que se ofrecen como donantes firman la autorización y se procede a la extracción de la placenta en embarazos sanos y controlados.
Las donaciones se realizan mediante convenios con ambos centros de salud, bajo la normativa vigente en la ley nacional 27.447, que regula la actuación de los bancos de tejidos del país.
“Una vez que la mamá brinda su consentimiento, se hace la serología correspondiente para descartar alguna patología. Por lo general, ellas quedan muy conformes porque sienten que están ayudando en la curación de otras personas. Es un proceso muy bonito el de dar vida y además ayudar a otros pacientes”.
En el Instituto del Quemado, la placenta se utiliza en determinados pacientes, mediante un protocolo de actuación.
“En este momento, estamos cubriendo la demanda y cada vez nos piden más, ya que se difunde el uso de la membrana amniótica en cirugía plástica”.
Los beneficios de la placenta
El tejido se utiliza como parche biológico en pacientes con quemaduras. La placenta se biodegrada en el organismo del receptor. Se va descamando.
Al ser rica en células madre y colágeno, la membrana amniótica favorece la regeneración del epitelio de la piel dañada.
Se utilizan en quemaduras de segundo y de tercer grado. En estas últimas, ayuda a conformar la base del organismo dañado y a prepararlo para un futuro implante de piel.
También evita la deshidratación y alivia el dolor, según refieren los pacientes una vez colocado el tejido regenerativo.
“Una de nuestras primeras pacientes fue una mujer con una úlcera que no encontraba cura para su dolor. Una vez que recibió la membrana amniótica, quedó muy agradecida y contó que se había sentido aliviada”.
Información de contacto
La donación es altruista y voluntaria en los dos centros de salud que tienen convenio con el Ecodaic. Uno de ellos es la Maternidad provincial; y el segundo, la clínica Reina Fabiola.
Para más información, contactarse vía e-mail con el [email protected].
Está ubicado en Ayacucho 1691, barrio Güemes, Córdoba capital. También se puede comunicar al (0351) 434-4105/15.



