Tres porciones. Comer uvas a diario podría ayudar a proteger la piel del sol

Un estudio en voluntarios encontró que consumir tres porciones de uvas por día durante dos semanas modificó la expresión genética de la piel y reforzó mecanismos naturales de defensa frente a la radiación ultravioleta.

02 de junio de 2026 a las 12:15 p. m.
Comer uvas a diario podría ayudar a proteger la piel del sol
El consumo de uvas puede aumentar la resistencia de la piel a la radiación UV en aproximadamente un 30-50% de la población estudiada.

La radiación ultravioleta no puede verse ni sentirse. Aunque algunas personas están expuestas a fuentes artificiales de esta radiación (por ejemplo, en la medicina, la industria, para la desinfección o con fines cosméticos), todos estamos expuestos a la radiación ultravioleta solar.

Las cantidades pequeñas de radiación ultravioleta son necesarias para producir vitamina D, pero la exposición excesiva tiene consecuencias negativas para la salud, ya que puede causar cáncer.

Un estudio realizado en Estados Unidos concluyó que el consumo diario de tres porciones de uvas durante dos semanas podría fortalecer las defensas naturales de la piel frente a la radiación ultravioleta (UV), uno de los principales factores asociados al envejecimiento prematuro y al daño cutáneo.

La investigación fue publicada en la revista científica ACS Nutrition Health y analizó cómo responde la piel humana antes y después de incorporar uvas a la dieta habitual.

Los resultados mostraron que el consumo regular de esta fruta generó cambios en la expresión genética de la piel y favoreció procesos biológicos vinculados con la formación de una barrera protectora frente a agresiones ambientales.

Qué descubrieron los investigadores

El consumo de uvas puede aumentar la resistencia de la piel a la radiación UV en aproximadamente un 30-50% de la población estudiada.
El consumo de uvas puede aumentar la resistencia de la piel a la radiación UV en aproximadamente un 30-50% de la población estudiada. (Unsplash)

El trabajo se realizó con voluntarios que consumieron el equivalente a tres porciones de uvas enteras por día durante dos semanas. Los científicos evaluaron la expresión génica de la piel antes y después de la intervención, tanto con exposición a bajas dosis de radiación UV como sin ella.

Aunque cada participante presentó respuestas biológicas diferentes, los investigadores detectaron un patrón común: la activación de mecanismos relacionados con la queratinización y la cornificación, procesos fundamentales para fortalecer la superficie cutánea.

Según explicaron, estas modificaciones podrían contribuir a mejorar la capacidad de la piel para actuar como barrera protectora frente a factores externos.

Menos estrés oxidativo tras consumir uvas

Otro de los hallazgos relevantes fue la disminución de los niveles de malondialdehído, un marcador utilizado para medir el estrés oxidativo generado por la exposición solar.

La reducción de este indicador sugiere que la piel sufrió menos daño celular después del período de consumo de uvas.

El estrés oxidativo es uno de los mecanismos involucrados en el envejecimiento de la piel y en diversas alteraciones provocadas por la radiación ultravioleta.

El efecto podría ir más allá de la piel

El consumo de uvas puede aumentar la resistencia de la piel a la radiación UV en aproximadamente un 30-50% de la población estudiada.
El consumo de uvas puede aumentar la resistencia de la piel a la radiación UV en aproximadamente un 30-50% de la población estudiada. (Unsplash)

Para los autores, los resultados refuerzan la idea de que determinados alimentos pueden influir directamente sobre la actividad genética del organismo.

"Ahora sabemos con certeza que las uvas actúan como un superalimento y median una respuesta nutrigenómica en los seres humanos", afirmó John Pezzuto, profesor y decano de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Salud de la Western New England University.

El especialista señaló que los cambios observados en la piel podrían también producirse en otros órganos y tejidos del cuerpo. "Es muy probable que el consumo de uvas afecte la expresión génica en el hígado, los músculos, los riñones e incluso el cerebro", sostuvo.

Un complemento, no un reemplazo del protector solar

Los investigadores remarcaron que estos beneficios no sustituyen las medidas tradicionales de protección frente al sol.

El uso de protector solar, la ropa adecuada y evitar la exposición en horarios de máxima radiación siguen siendo las principales recomendaciones para prevenir daños en la piel. Sin embargo, los resultados aportan nueva evidencia sobre el potencial de ciertos alimentos para contribuir al cuidado cutáneo desde la nutrición.

Qué recomiendan los especialistas

Aunque el estudio muestra resultados prometedores, los expertos señalan que se necesitan más investigaciones para confirmar el alcance de estos efectos y determinar si los beneficios se mantienen a largo plazo.

Mientras tanto, incorporar frutas como las uvas dentro de una alimentación equilibrada puede aportar antioxidantes, vitaminas y compuestos bioactivos que favorecen la salud general y podrían sumar una ayuda adicional para proteger la piel frente al daño ambiental.