Seguridad nuclear. ARN recibió reportes de 21 incidentes en Dioxitek en cuatro años
Cuatro ocurrieron en 2025, con diseminación de compuestos con uranio dentro de la planta. En dos ocasiones anteriores, el ente pidió a la empresa informes completos, que se identifiquen posibles causas comunes y se trabaje en la cultura de seguridad en la organización.
El pedido de información que hizo La Voz a la ARN no fue exclusivamente por los eventos de 2025. Se solicitó una descripción completa de todos los incidentes reportados por la planta cordobesa de Dioxitek desde que opera en la ciudad, en 1983, con prioridad para los eventos de la última década completa: 2015-2025.
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De 2015 a 2021, no hubo incidentes informados a la ARN. En los cuatro años posteriores, se reportaron 21.
El listado comienza en 2021, cuando se informaron cuatro.
7 de enero. “Se reportó un incidente radiológico con personal externo a la empresa. La ARN realizó un informe técnico de evaluación, en el que se presenta el contratado para trabajos de aplicación de pintura epoxi en el sector de Purificación de la planta. Se detectó contaminación en ropa, se procedió a la descontaminación del personal involucrado y a la toma de muestras de orina”, describió la ARN.
En este caso, se informó que “la ARN realizó una evaluación independiente con la estimación de dosis por incorporación del personal externo, concluyéndose que en ningún caso se superó el umbral de toxicidad química en el riñón”.
16 de agosto. “El operador observó dispersión de polvo en la parte superior del horno. Se detectó que una de las bridas no estaba correctamente ajustada”, detalló el informe oficial. Por este evento, se interrumpió la producción y se realizaron las medidas de seguridad radiológica correspondientes (descontaminación, medición de concentración de actividad en aire, medición de contaminación superficial y mediciones de orina del personal), confió el ente de control.
Se detectó en este evento “una potencialidad de toxicidad en riñón”. En el lugar, los análisis de contaminación resultaron con “valores aceptables”.
18 de agosto. A dos días del evento anterior, “durante el proceso de disolución de materia prima, se produjo una expansión de volumen y una dispersión de gases y vapores fuera del reactor de disolución”, informó la ARN. Este incidente disparó el pedido de informes completos de causas y se realizaron mediciones de orina al operador, sobre quien no se detectó incorporación de uranio, señalaron.
18 de octubre. “Se observó polvo de AUC sobre el filtro nutcha y que la superficie de la torta de filtrado no estaba lisa. Además, se constata un aumento en el caudal de aire de secado. Se procedió a la descontaminación y a la medición de concentración de actividad en aire”, informó la ARN.
Era el cuarto incidente en un año. Por esto, se informó que “se recorrieron los sectores donde se produjeron los incidentes, relevando las condiciones generales de dichos sectores. Se realizaron mediciones de contaminación superficial y se solicitó implementar temas referidos a la cultura de seguridad en el plan de capacitación del personal”.

La situación empeoraría en 2022, cuando se reportaron siete incidentes.
17 de marzo. “En el sector de nutchas, mientras un operador realizaba el control de humedad, sufrió una salpicadura de AUC en el rostro. Se procedió a descontaminar el agente y se realizó el monitoreo radiológico correspondiente”, informó la ARN.
23 de mayo. “Durante el mantenimiento del horno de lecho fluido, se desconectó la caída de presión de aire de uno de los manómetros y se decide reemplazar la válvula esférica. Cuando se desconectan las mangueras, se generan pequeños esparcimientos en forma de aerosol de AUC (producto del remanente que queda en las cañerías).”, describe la ARN.
25 de agosto. “Personal de mantenimiento se encontraba realizando trabajos en la bomba del tanque D-5 que se encuentra en el sector de purificación, y sufrió una salpicadura de líquido en su ojo izquierdo”, describe la ARN.
16 de septiembre. En este caso, se detalla que “el oficial de radioprotección (OR) detectó la presencia de un polvo color negro en la zona interior de la copa nasal de una máscara de protección respiratoria. Ante esta situación inusual, procedió a realizar tests de superficie para poder determinar si estaba en presencia de algún óxido de uranio (material radiactivo) y ARN realizó seguimiento mediante inspección y requirió un informe detallado, medidas a implementar y resultados de análisis de orina”. De nuevo, ante la recurrencia de incidentes, ARN dejó constancia de que se solicitó “el envío de un plan de acción para fortalecer las medidas de seguridad, el control de los equipos de protección personal y el seguimiento de un plan de cultura de seguridad que involucre a todos los actores de la organización”.
28 de noviembre. “Se detectó una nube en el sector de nutchas del sector de precipitación. Se procedió a evacuar al personal (que se encontraba protegido con elementos de protección personal), se tomaron acciones de contención y monitoreo radiológico. Ante la presencia de contaminación en la oficina, se procedió a realizar su descontaminación”, detalla el parte de ese evento de la ARN.
8 de diciembre. Ese día se produjo un “derrame del contenido del reactor R1 debido a reacción exotérmica”. El informe detalla que “se procedió a evacuar al personal y recoger el material bajo condiciones controladas”. Se deja constancia documental de una nueva advertencia: “Debido a los reiterados eventos incidentales ocurridos, la ARN consideró relevante la ampliación de la nómina de personal, incorporando el puesto de mantenimiento como función licenciable, el cual posteriormente fue agregado al organigrama de la instalación”.
9 de diciembre. Un día después, otro evento. Así lo describió la ARN: “Retroceso en el condensado con UO2 del horno de lecho fluido a la zona de nutchas de precipitación. Se procedió a realizar monitoreo radiológico y limpieza (descontaminación) de nutchas. El personal se desempeñó con elementos de protección personal”. UO2 es dióxido de uranio, el combustible nuclear que elabora Dioxitek.

En 2023 se informó un solo incidente.
15 de marzo. “Se produjo una falla en la válvula flexible del HFL, con retrosoplado de AUC. Se procedió a evacuar el sector, realizar monitoreo de aire y descontaminar”, informó la ARN. Por este evento, se requirió “mediante nota” a Dioxitek “determinar e informar causa raíz del incidente, remitir a la ARN resultados de las determinaciones de uranio en orina y evaluar la inclusión del cambio de válvulas en el plan de mantenimiento preventivo”.
En 2024 se produjeron dos incidentes, y en ambos, describió la ARN, hubo dispersión de materiales. Eso es una novedad: hasta aquí sólo se había reconocido que hubo diseminación de yellow cake en uno de los dos eventos, los primeros que informó La Voz, con testimonios de empleados y exempleados e imágenes.
Estas son las descripciones de esos incidentes, en respuesta al pedido de información:
20 de junio. “Se produjo una dispersión de AUC por falla en el ciclón de carga durante un mantenimiento del sistema de carga del HFL”, describió la ARN. Por esta causa, “se realizó la descontaminación de la zona, se realizaron monitoreos (concentración de actividad en aire y contaminación superficial) y se realizan mediciones de orina en el personal afectado”, informaron.
10 de octubre. “Se produjo una fuga de polvo por el ciclón de carga del HLF durante el inicio del proceso de pirohidrólisis”, describió la ARN. En este caso, también “se descontaminó la zona y se realizaron mediciones de orina en el personal potencialmente afectado”.



