Nutrición. Combinar estos dos alimentos se asocia con un corazón más sano
Un estudio en adultos con prediabetes mostró que comer estodos dos alimentos juntos por día durante ocho semanas mejoró la función vascular y redujo la presión arterial diastólica, sin cambios en el peso.
Incorporar una palta Hass mediana y una taza (unos 120 gramos) de mango fresco a la dieta diaria podría aportar beneficios concretos para la salud cardiovascular. Así lo indica una investigación publicada en el Journal of the American Heart Association.
El trabajo fue realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Illinois (Illinois Tech), en Estados Unidos, y se centró en adultos con prediabetes, un grupo con mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Cómo fue el estudio
Durante ocho semanas, un grupo de participantes agregó diariamente una palta y una taza de mango a sus comidas y refrigerios.
El grupo de control siguió una dieta con el mismo aporte calórico, pero sustituyó esas frutas por alimentos con carbohidratos de valor energético comparable.
Los resultados mostraron que quienes consumieron la combinación de palta y mango experimentaron mejoras significativas en la función vascular y en la presión arterial diastólica en comparación con el grupo control.
Mejora en la función vascular y la presión

Uno de los principales indicadores evaluados fue la dilatación mediada por flujo (DMF), una medida clave de la función endotelial, relacionada con la salud de los vasos sanguíneos.
En el grupo que incorporó palta y mango, la DMF aumentó hasta un 6,7%, mientras que en el grupo de control se registró una disminución del 4,6%.
Además, la presión arterial diastólica mostró una mejora significativa, especialmente en los hombres. En el grupo de control masculino se observó un aumento promedio de 5 mmHg en la presión arterial central, mientras que en el grupo que consumió las frutas se registró una reducción aproximada de 1,9 mmHg.
Los investigadores señalan que esta diferencia podría ser clínicamente relevante si se mantiene en el tiempo.
Sin cambios en peso ni calorías
Uno de los aspectos destacados del estudio es que los beneficios se lograron sin modificaciones en la ingesta calórica total ni en el peso corporal.
El grupo que consumió palta y mango incrementó su aporte de fibra, vitamina C y grasas monoinsaturadas, nutrientes asociados con la salud cardiovascular.
También se observaron mejoras en ciertos marcadores de función renal, como la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe).
No se detectaron diferencias significativas en colesterol, glucemia ni marcadores de inflamación.
Qué aportan el mango y la palta
Según los autores, el mango aporta alrededor de 2 gramos de fibra por porción (7% del valor diario recomendado) y cubre aproximadamente el 50% del requerimiento diario de vitamina C, un antioxidante vinculado con el control del azúcar en sangre y la salud cardiovascular.
La palta, por su parte, ofrece 3 gramos de fibra por cada 50 gramos (11% del valor diario), 6 gramos de grasas insaturadas, asociadas a la reducción del colesterol LDL, y 250 miligramos de potasio (6% del valor diario), nutriente clave para mantener una presión arterial saludable.
“Pequeñas adiciones ricas en nutrientes, como incorporar palta y mango a las comidas y refrigerios, pueden favorecer la salud cardiovascular sin necesidad de cambios drásticos en la dieta”, afirmó Britt Burton-Freeman, investigadora principal del estudio.




