Artemis II. Lanzamiento a la Luna: ¿Qué se sabe del microsatélite argentino Atenea?

El satélite envió señales y datos de telemetría desde 70.0000 kilómetros de distancia de la Tierra a las estaciones de Córdoba y Tierra del Fuego, y constituyó un hito para la actividad espacial nacional.

03 de abril de 2026 a las 10:47 a. m.
Lanzamiento a la Luna: ¿Qué se sabe del microsatélite argentino Atenea?
Lanzamiento a la Luna: ¿Qué se sabe del microsatélite argentino Atenea?

El microsatélite argentino Atenea cumplió con éxito la misión experimental y aportó datos claves para el desarrollo de misiones argentinas al espacio.

Desde el primer momento del lanzamiento de la misión Artemis II de la Nasa a bordo del cohete Space Launch System (SLS) de la Nasa, envío señales de comunicación en su viaje hacia el fondo profundo de la Luna.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), con base en Córdoba, informó que ya en la madrugada del 2 de abril, a las 00:58, se produjo el primer contacto con Atenea. Y se dio a 40.000 kilómetros de distancia de la Tierra.

Luego, ya a las 9 del mismo día, el satélite alcanzó su máxima distancia a 70.000 kilómetros de la Tierra.

La primera comunicación se dio a 40.000 kilómetros de distancia de la Tierra. (Conae)
La primera comunicación se dio a 40.000 kilómetros de distancia de la Tierra. (Conae) (Conae)

"El microsatélite comenzó una secuencia autónoma de activación y verificación de los subsistemas. Pasadas las cinco horas del lanzamiento, tal como estaba previsto, se lo liberó, y en su entrada a órbita se encendió la computadora de a bordo y se realizaron las maniobras iniciales de estabilización", indicaron desde Conae.

Más tarde, Atenea continuó enviando telemetría (información sobre "su estado de salud" y datos científicos) a las estaciones terrenas, desde donde monitorearon su movimiento, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de Conae, en Falda del Carmen, Córdoba, y en Tolhuin, Tierra del Fuego.

La misión culminó a las 20.42 del 2 de abril, tras cumplir con éxito las 20 horas previstas en el espacio profundo.

Objetivos cumplidos

Durante las horas de navegación, Atenea cumplió con el objetivo central de la misión: establecer y sostener comunicaciones a gran distancia con el microsatélite argentino, y receptar datos reales de operación en una misión espacial de alta complejidad técnica.

Desde Conae se hicieron tareas de seguimiento, monitoreo y recepción de datos, en una operación que puso a prueba capacidades nacionales de seguimiento, recepción, procesamiento de datos y gestión remota.

La información obtenida será analizada por los equipos técnicos de Conae, y de las instituciones participantes, con el objetivo de evaluar el desempeño de los sistemas ensayados y capitalizar los aprendizajes de esta misión experimental.

La recepción exitosa de señales y datos de telemetría a esas distancias desde las estaciones terrenas argentinas constituyó un hito para la actividad espacial nacional. Atenea fue el microsatélite argentino lanzado a la mayor distancia de la Tierra hasta la fecha.

Entre los elegidos para enviar a la Luna

Atenea formaó parte de los cuatro microsatélites elegidos por la agencia espacial estadounidense, bajo un estándar de cumplimiento riguroso, viajaron como carga secundaria del cohete lanzado el 1 de abril a las 19.35. Los otros tres países que participaron son: Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita.

Integrar esta lista selecta de países, elegidos entre más de 50 que participaron del proyecto de la Nasa, demuestra la capacidad y la vanguardia del desarrollo científico-tecnológico argentino.

Atenea forma parte de los cuatro microsatélites elegidos por la agencia espacial estadounidense, bajo un estándar de cumplimiento riguroso. (Conae)
Atenea forma parte de los cuatro microsatélites elegidos por la agencia espacial estadounidense, bajo un estándar de cumplimiento riguroso. (Conae) (Gentileza)

El CubeSat, del tipo 12U, de 20 x 20 x 30 centímetros, fue diseñado y construido en nuestro país por Conae, junto a universidades y organismos científico-tecnológicos.

Y su desafío tecnológico fue obtener datos y comunicarse a la mayor distancia alcanzada desde las estaciones terrenas de la agencia espacial argentina.

De este modo, la misión espacial argentina validó capacidades nacionales para un proyecto de alta exigencia técnica.

Los objetivos de Atenea

Insignia de Atenea. (Conae)
Insignia de Atenea. (Conae) (Gentileza)

El objetivo principal de la misión Atenea era validar tecnologías críticas de plataformas satelitales y cargas útiles en un entorno de radiación más exigente que la órbita baja terrestre.

Entre esos objetivos principales incluyó:


  • Medir dosis de radiación en trayectorias que van desde órbita baja hasta entornos de espacio profundo.
  • Evaluar el comportamiento de componentes electrónicos en condiciones extremas del ambiente espacial.
  • Analizar la recepción y utilización de señales de navegación Gnss a altitudes por encima de constelaciones como Gps, Glonass y Galileo.
  • Validar enlaces de comunicación de largo alcance para futuras misiones de exploración del espacio profundo.
  • Evaluar el desempeño de sensores para mediciones de muy baja luminosidad y radiación espacial.

Esfuerzo conjunto y valoración de la tecnología

Atenea es el resultado de un esfuerzo conjunto liderado por la Conae, con participación de la Universidad Nacional de La Plata (Unlp), la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (Cnea) y la empresa Veng.

Cada institución aportó desarrollos concretos al proyecto. Entre ellos, se destacan la estructura, los mecanismos, la computadora de a bordo, el sistema de comunicaciones, el receptor Gnss, el sistema LabOSat, subsistemas de carga y dosimetría, paneles solares, caracterización de antenas, integración, ensayos y el acondicionamiento del segmento terreno.

El trabajo articulado e interdisciplinario reunió capacidades del sistema científico, académico y productivo nacional para responder a una misión de alta exigencia técnica.

Y la participación argentina en Artemis II fortaleció capacidades locales de ingeniería, investigación y producción, promovió nuevas oportunidades de formación y contribuyó a posicionar tecnología espacial desarrollada en el país en en circuitos internacionales de alto valor agregado.