Ambiente y consumo. Tras la carne de burro en Chubut, Corrientes busca comercializar cortes de ciervos y jabalíes

El Gobierno provincial formalizará la faena de ambas especies para frenar el daño ambiental y productivo. La iniciativa busca garantizar controles sanitarios y abre el debate sobre el consumo de carnes no convencionales.

07 de mayo de 2026 a las 09:20 a. m.
Tras la carne de burro en Chubut, Corrientes busca comercializar cortes de ciervos y jabalíes
Jabalí y ciervo axis.

El Gobierno de Corrientes avanza en la puesta en marcha de un frigorífico multiespecie destinado a la industrialización de ciervo axis y jabalí, especies declaradas como plagas invasoras debido a su crecimiento poblacional descontrolado.

Según publica La Nación, la medida responde a los graves perjuicios que estos animales ocasionan: los jabalíes pueden destruir hasta 50 hectáreas de arroz por noche y depredar corderos, mientras que el ciervo axis compite agresivamente con especies nativas protegidas.

Consumo humano y otros usos industriales

El eje central de este nuevo esquema es pasar de la caza informal a un circuito productivo regulado.

La planta faenadora, ubicada en la localidad de Sauce, contará con estrictas normas sanitarias, incluyendo análisis de triquinosis y detección de patógenos.

Según explicaron las autoridades provinciales, la carne obtenida tendrá dos destinos posibles:

Consumo humano: Se busca formalizar su venta en carnicerías y para la elaboración de embutidos.

Industria de subproductos: En caso de que el mercado no acepte el producto, se derivará a la producción de harinas o alimento balanceado para animales.

Córdoba autoriza la caza deportiva sin límites

En sintonía con la necesidad de control, el Ministerio de Ambiente y Economía Circular de Córdoba autorizó la caza deportiva de jabalí europeo, ciervo colorado, axis y dama.

La resolución 169 establece un cupo liberado por el término de un año a partir del 17 de junio, permitiendo la actividad de lunes a lunes durante todo el día.

La medida responde a que las poblaciones de estas especies exóticas se han "disparado alarmantemente", provocando accidentes en rutas, daños económicos y competencia con la fauna autóctona. Para ejercerla, es obligatorio contar con licencia anual y autorización escrita de los dueños de los campos, quedando prohibido el uso de perros.

El antecedente: la carne de burro en Chubut

Esta iniciativa se suma a la tendencia de buscar alternativas alimenticias ante crisis productivas, como ocurrió recientemente en la Patagonia con el proyecto “Burros Patagones”.

En Chubut, el productor Julio Cittadini comenzó a comercializar carne de burro a unos $ 7.500 por kilo en carnicerías de Trelew, presentándola como una opción nutritiva y económica frente a la caída de la actividad ovina tradicional.

Al igual que sucede ahora en Corrientes, el principal desafío en el sur fue derribar la barrera cultural del consumidor argentino.

Con el nuevo frigorífico correntino, el país suma una nueva apuesta para convertir un problema ambiental en una oportunidad comercial bajo control estatal y en medio de la caída del consumo por los elevados precios de la carne vacuna y de pollo.