Córdoba. Caminaba por una vereda y fue "tragada" por un socavón de tres metros de profundidad
Camila, de 29 años, regresaba de trabajar en barrio Ituzaingó cuando el suelo cedió de improvisto bajo sus pies. Terminó herida, en cama y con ataques de pánico tras el dramático accidente.
Lo que debía ser un regreso a casa habitual se convirtió en una pesadilla para una joven cordobesa en la esquina de avenida Juan Vucetich y Antonio Lavoisier.
El miércoles, pasadas las 14, la vereda de barrio Ituzaingó cedió repentinamente y formó un pozo de tres metros de profundidad.
"En un segundo el piso se fue"
La víctima relató a El Doce que la superficie no presentaba daños visibles, grietas ni hundimientos antes del incidente.
"Pisé y literalmente me fui para abajo", explicó Camila, quien describió la sensación de perder el suelo en un instante.
La joven quedó atrapada de la cintura hacia abajo en un sector crítico donde se encontraban cables de alta tensión, además de caños de agua y gas.
Según su testimonio, el personal policial que acudió al rescate le aseguró que la mochila que llevaba puesta fue lo que evitó que cayera completamente al fondo del foso.
Impacto físico y económico
Tras ser auxiliada por transeúntes y personal del servicio 107, fue trasladada al Hospital de Urgencias.
El parte médico detalló golpes severos en la cadera, piernas, cuello y cabeza, además de múltiples hematomas.
Actualmente, Camila se encuentra guardando reposo absoluto y enfrenta un difícil panorama: trabaja de manera informal ("en negro") y el hecho de no poder moverse afecta directamente su sustento diario.
"Esto me arruinó porque nunca pensé que me fuera a pasar", lamentó la joven, quien además manifestó sufrir ataques de pánico tras la traumática experiencia.

