Misión espacial. Cómo cambiarán los cuerpos de los astronautas tras Artemis II
La cápsula Orión amerizó en el Pacífico tras 10 días de misión. Cuáles serán las transformaciones físicas de los tripulantes.
Los cuatro tripulantes de la misión Artemis II, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, regresaron este viernes a la Tierra tras completar la vuelta a la Luna. Ahora, profesionales de la salud evaluarán sus estados.
Durante su estadía en el espacio, los astronautas habrían experimentado la falta de resistencia constante que la gravedad terrestre impone sobre el cuerpo humano. Según la Nasa, este proceso de debilitamiento es inevitable a pesar de seguir rutinas estrictas de ejercicio.
Se estima que en estos diez días pudieron haber sufrido una reducción de entre el 1% y el 2% de su masa muscular total. Este fenómeno afecta especialmente a los músculos de las piernas y la espalda, que dejan de trabajar para sostener el peso.
A nivel óseo, la ausencia de gravedad reduce la densidad mineral de los huesos, provocando un debilitamiento similar a una osteoporosis acelerada. El proceso implica una pérdida de entre el 1% y el 1,5% de densidad ósea por cada mes en el espacio.
Cambios fisiológicos e inmunológicos
Otro efecto habitual es la acumulación de líquidos en la parte superior del cuerpo, lo que genera el efecto visual conocido como “cara de luna”. Además, el sistema inmunológico sufre una caída en su eficacia tras misiones de este tipo.
Esta disminución de las defensas eleva la vulnerabilidad de los astronautas a sufrir infecciones en el periodo inmediatamente posterior al regreso. Por ello, el contacto inicial con los equipos de rescate se realiza bajo protocolos de salud preventivos.
A nivel interno, la desincronización de los ritmos circadianos es una alteración frecuente en las misiones lunares. Este desajuste en el reloj biológico puede causar cuadros de insomnio y fatiga crónica en la tripulación.

Rutina de ejercicios de la Nasa
Para contrarrestar estos efectos, cada astronauta de Artemis II dedicó 30 minutos diarios a entrenar con un volante de inercia. Se trata de un aparato de 14 kilogramos que permite realizar movimientos de fuerza y resistencia en microgravedad.
“El dispositivo funciona como una máquina de remo y permite sentadillas, peso muerto y remo ergométrico”, detalló la doctora Patricia Sawyer-Simmons. El sistema de resistencia se regula según la fuerza del usuario y soporta cargas de hasta 181 kilogramos.
Protocolo de recuperación y salud mental
Tras el contacto con el agua, la tripulación permanecerá cerca de dos horas dentro de la cápsula Orión. Los equipos de rescate deben estabilizar el módulo con dispositivos de flotación antes de extraer a los ocupantes.
Los astronautas serán trasladados al buque USS John P. Murtha para recibir las primeras evaluaciones médicas detalladas. Luego, volarán al Centro Espacial Johnson en Texas para continuar con estudios clínicos y de laboratorio.
La Nasa también monitorea posibles alteraciones psicológicas, como ansiedad o estrés postmisión. El aislamiento y la exposición a ambientes controlados durante días pueden afectar la salud mental, por lo que se realizan entrevistas especializadas.

