Córdoba. Asistentes de Proximidad Urbana: los puntos claves del proyecto de la Iglesia para los naranjitas
La Pastoral Social y la Vicaría de los Pobres presentó un plan integral al gobierno de la Ciudad, donde propone una nueva forma de profesionalizar el cuidado de vehículos. Los detalles del proyecto.
El Arzobispado de Córdoba, a través de la Pastoral Social y la Vicaría de los Pobres, presentó este miércoles una propuesta integral ante el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba para regular la actividad de los "naranjitas".
La iniciativa busca transformar el rol del cuidacoches tradicional en un "Asistente de Proximidad Urbana". Se trataría de un trabajador integrado al Sistema Municipal de Cuidado Urbano que desarrolla tareas de prevención, asistencia, cuidado del espacio público y articulación comunitaria.
En el proyecto se afirma que este asistente "actuaría como nexo entre el Estado y la comunidad, contribuyendo a mejorar la seguridad, la convivencia y la gestión urbana".
Este cambio de paradigma surge tras la aprobación de la Ley Provincial N° 11.117 el pasado 8 de abril.
Un enfoque contra la exclusión social
Desde la institución eclesiástica, a cargo del cardenal Ángel Rossi, señalaron que no se puede abordar esta problemática sin considerar el marco de pobreza y vulnerabilidad actual.
“Estamos convencidos de que la prohibición no es la verdadera solución”, expresa el documento oficial difundido por el Arzobispado, cuestionando lo que denominan "la cultura del descarte".
Registro único y protección social
Uno de los pilares de la propuesta es la creación del Registro Único de Cuidadores (RUC), que deberá confeccionarse en un plazo de 30 días para empadronar a todos los trabajadores.

Para ingresar al sistema, los aspirantes deberán someterse a una evaluación sociolaboral realizada por equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos, trabajadores sociales y otros actores.
Al ser incorporados de manera oficial, los agentes pasarán a contar con los siguientes beneficios de protección social:
- Seguro de accidentes personales y responsabilidad civil
- Acceso a la seguridad social y obra social
- Bancarización obligatoria para la percepción de ingresos
Más que cuidar autos: "Sensores de la ciudad"
La propuesta del Arzobispado redefine las funciones del trabajador, quien dejará de limitarse a vigilar vehículos para convertirse en un agente de reporte urbano.
Equipados con chalecos, credenciales y celulares con aplicaciones municipales, los asistentes actuarán como "sensores":
- Detectar situaciones de riesgo o sospechosas
- Aviso inmediato a Guardia Urbana / Policía
- Identificar factores de riesgo en vehículos.
Podrían informar sobre baches, luminarias, residuos, bocas de tormenta y microbasurales.
Sobre su rol original, el cuidado de vehículos en zonas públicas, ahora podrían ofrecer el servicio de: registro de vehículos, cobro mediante sistema autorizado e informar al usuario sobre normas.
El Arzobispado suma otras tareas "beneficiarias para la comunidad" que podrían estar a cargo de los sensores de la ciudad, como la orientación a turistas, la asistencia a personas con movilidad reducida y brindar información sobre transporte y servicios.
Estos sensores de la ciudad podrían ser quienes intervengan en conflictos menores y promuevan la convivencia pacífica.
Su servicio a al comunidad se sumaría en tareas como el apoyo en carga y descarga, la supervisión de uso correcto del espacio y la colaboración en sistemas de movilidad (ej. bicicletas públicas).

Tarifas sociales y control de excesos
El sistema de cobro será regulado por las autoridades locales mediante una tarifa social obligatoria, eliminando cualquier exigencia de pago adicional o discrecional
Se propone un horario de cobro de 7 a 20 horas, con una bonificación para los primeros 15 minutos de estacionamiento para fomentar la rotación de los vehículos
Para garantizar la transparencia, los usuarios podrán denunciar irregularidades al 911 o a través del sistema municipal, mientras que los trabajadores serán evaluados por su desempeño y conducta
El "Puente Laboral" hacia el empleo formal
La propuesta no busca la permanencia definitiva en la vía pública, sino que los trabajadores cumplan con 70 horas anuales de formación obligatoria en oficios y habilidades blandas.
A través del programa "Puente Laboral", se pretende que esta actividad funcione como una etapa de transición hacia empleos especializados en el sector privado o público
“La meta es pasar de la calle como supervivencia a la calle como punto de partida para una vida con trabajo y dignidad”, concluye el documento de la Vicaría de los Pobres





