Nueva ordenanza. Naranjitas en Córdoba: el Concejo debatirá la aplicación local de la prohibición que fijó la Provincia

Comienza el tratamiento de los proyectos sobre cuidacoches, tras la reforma del Código de Convivencia provincial que estableció la prohibición general de la actividad salvo autorización municipal. El oficialismo buscará definir rápido zonas, horarios, requisitos y sanciones, mientras persisten iniciativas que proponen una prohibición total.

12 de abril de 2026 a las 06:02 p. m.
Naranjitas en Córdoba: el Concejo debatirá la aplicación local de la prohibición que fijó la Provincia
Proponen que naranjitas se conviertan en controladores de estacionamiento.

El Concejo Deliberante de Córdoba inicia el debate sobre cómo se aplicará en la ciudad la modificación del Código de Convivencia provincial que prohibió la actividad de los cuidacoches, conocidos como naranjitas, salvo que exista una autorización expresa de cada municipio o comuna.

La discusión comenzará en la comisión de Servicios Públicos y tendrá como eje definir si la Capital habilitará un esquema regulado o si avanzará hacia una prohibición total.

La reforma provincial fijó una regla general de prohibición y dejó en manos de los gobiernos locales la potestad de exceptuarla mediante una ordenanza. En ese marco, cada municipio tendrá 30 días desde la promulgación para resolver si autoriza o no la actividad y, en caso afirmativo, establecer bajo qué condiciones podrá funcionar.

El presidente del bloque Hacemos por Córdoba, Martín Simonian, sostuvo que el tratamiento avanzará con rapidez porque el tema ya venía trabajándose en el ámbito municipal.

“La modificación del Código de Convivencia va a brindar 30 días a partir de la promulgación; cada municipio y comuna va a tener 30 días para establecer si autoriza o no autoriza, pero como venimos con el trabajo, que no es desde ayer (...), creo que vamos a poder avanzar”, dijo.

En el Concejo hay hoy ocho proyectos vinculados con la actividad. Seis de esas iniciativas van en consonancia con la reforma provincial y plantean algún esquema de regulación, con zonas, régimen sancionatorio y herramientas de control, mientras que otras dos proponen la prohibición definitiva de los cuidacoches en la ciudad.

Entre quienes impulsan la regulación aparecen el bloque oficialista, con dos proyectos; la concejala Jessica Rovetto Yapur; el radicalismo en pleno, y el concejal Gabriel Huespe. También hay iniciativas del radical Javier Fabre, junto a Soher El Sukaria, del PRO, y la del concejal Luciano Agüero Díaz, de La Libertad Avanza, que apuntan a eliminar la actividad de manera total.

La intención del oficialismo será tomar como base la ordenanza de estacionamiento controlado que rige desde el año 2000. A partir de esa norma buscará introducir cambios para definir por vía reglamentaria la indumentaria, el nombre del sistema, las zonas, los horarios, la tarifa y los requisitos que deberían cumplir los eventuales trabajadores habilitados.

Qué cambiará en la ciudad

La discusión local se abrirá con un dato central: la Provincia ya fijó el marco general y el municipio sólo podrá moverse dentro de ese límite. Simonian explicó que la modificación apuntó principalmente a los cuidacoches, pero también incluyó la prohibición absoluta de la tarea de los limpiavidrios y endureció las penas para las picadas ilegales.

En el caso de los limpiavidrios, la Municipalidad no tendrá margen para autorizar excepciones ni para permitir la actividad en determinados cruces o sectores.

“La ordenanza madre, que es la provincial, sólo faculta a la Municipalidad a autorizar o no, y de qué forma, a los naranjitas. Ahora, limpiavidrios, prohibido: no le da la potestad a la Municipalidad para también entrar en el juego de en tal esquina sí, en tal esquina no”, afirmó.

Para los naranjitas, en cambio, la ley provincial abrió una ventana para una autorización acotada. “Sobre la actividad de los cuidacoches, la regla general a partir de ahora es la prohibición, salvo que exista una autorización legal que queda en poder o en cabeza de los municipios y comunas”, resumió Simonian.

Si Córdoba decide regular, deberá delimitar con precisión las cuadras donde podrá ejercerse la actividad y comunicar esa información al Ministerio de Seguridad de la Provincia. La idea oficial será que sólo se pueda cobrar en zonas expresamente habilitadas y dentro de franjas horarias determinadas por el Ejecutivo municipal.

El cumplimiento de esas condiciones será estricto, aseveró el concejal. Según planteó Simonian, quien trabaje fuera de la zona habilitada o fuera del horario autorizado quedará expuesto a una intervención policial inmediata.

Uno de los puntos que el oficialismo considera más sensibles es la nocturnidad. El propio Simonian reconoció que los conflictos más frecuentes se producen de noche, sobre todo en sectores cercanos a boliches, espectáculos y partidos de fútbol, por lo que la futura reglamentación buscará definir con precisión si habrá o no actividad permitida en esas franjas.

Cómo funcionaría el sistema

El proyecto que se analiza prevé que los cuidacoches autorizados deban estar integrados en cooperativas y portar una vestimenta distinta de la actual. Incluso se estudia que dejen de ser identificados como naranjitas y pasen a ser denominados controladores del estacionamiento medido.

A eso se sumará un sistema de verificación digital. Cada trabajador habilitado deberá portar un código QR para que tanto la Policía como cualquier vecino puedan escanearlo y confirmar en el momento si esa persona está autorizada, en qué zona puede trabajar y dentro de qué horario tiene permitido hacerlo.

También habrá exigencias sobre los antecedentes. Si las cooperativas incumplen y son dadas de baja, el municipio les pedirá a los trabajadores una constancia similar a la que hoy se exige a los choferes de Uber, lo que excluirá a personas con antecedentes por violencia familiar o por delitos contra la integridad sexual.

Para quienes queden fuera del sistema, la regla será la prohibición de seguir trabajando en la calle. Al mismo tiempo, la intención municipal será replicar lo que ocurrió en el Parque Sarmiento, donde se retiró a las personas que realizaban esa actividad y se les ofreció una instancia de reconversión laboral como alternativa de inserción.

Ese componente social también formará parte del debate. La Municipalidad buscará apoyo del Gobierno provincial para sostener tareas de contención de las personas que queden marginadas del nuevo esquema o que no reúnan las condiciones para ingresar al sistema regulado.

Así, el debate en el Concejo no sólo definirá cómo se aplicará una reforma provincial en Córdoba. También pondrá en discusión si la ciudad optará por un esquema acotado y controlado o si avanzará hacia la prohibición total de una actividad que, fuera de lo expresamente autorizado, ya quedó vedada por la nueva ley.

Carreras clandestinas

Consultado sobre otro punto sensible del espacio público como son las carreras clandestinas, Simonian precisó que la nueva normativa duplicará las sanciones cuando el vehículo haya sido alterado mecánicamente para ganar velocidad o aumentar la potencia sonora.

También indicó que la reforma habilitará medidas más severas sobre el rodado involucrado.

“Hasta habilita a la Justicia a secuestrar o decomisar el auto. O sea, hoy te agarran en una picada, perdés el auto”, sostuvo.