Consumo y reciclaje. La otra cara del Mundial 2026: cuánto plástico generan los argentinos cada vez que juega la selección
Un estudio de Ecoplas estimó el impacto ambiental que provocan las reuniones para ver a la Argentina. Especialistas destacaron que la separación en origen permitiría transformar esos residuos en nuevos productos y fortalecer la economía circular.
Cada vez que la selección argentina juega un partido se estima se producen más de 650 toneladas de residuos plásticos en una sola jornada en hogares argentinos.
El dato corresponde a un estudio basado en el Mundial de Qatar 2022, y fue realizado por Ecoplast, asociación civil especializada en plásticos y medio ambiente. En la mayoría de las provincias. Y surge en el contexto del “Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico” que se conmemora cada 3 de julio, la fecha fue instituida para generar conciencia sobre el impacto del plástico en el ambiente.
La investigación se centró en un encuentro de cinco personas, sobre más de 3 millones de hogares que la asociación civil tomó como base, quienes presenciaron un partido de la selección en el país. Se sabe que por el tipo de evento, en las reuniones aumenta el consumo de bebidas, snacks y otros productos envasados.
El análisis también indicó que ese consumo se tradujo en 219 gramos de plásticos por vivienda. Y amplió que si la estimación fuera sobre una base de 100 mil viviendas el volumen de residuos alcanzaría los 21.900 kilos. Y si se extendiera al total de hogares, la cifra superaría las 650 toneladas.
Debido a que gran parte de volúmen de residuos es material reciclable, especialistas señalaron que su recuperación es posible si se separa en origen. Y el Mundial de Fútbol 2026 es una oportunidad para hacerlo. Además hay interés: de acuerdo a una encuesta de Ecoplast y Opinaia de 2025, el 63% de los argentinos está interesado en el destino de los productos post consumo. Y el 82% separa reciclables ocasionalmente.
¿Qué se puede hacer con ese residuo?
“El plástico cumple una función importante porque protege alimentos y bebidas y ayuda a reducir desperdicios. Si se separa una vez finalizado su uso hay una oportunidad para su reutilización”, expresó a La Voz Verónica Ramos, directora ejecutiva de Ecoplas.
Y agregó que esos envases dejan de ser un residuo para transformarse en recurso que vuelve a la cancha: “Podemos generar un impacto enorme. Por ejemplo: si tomamos el consumo promedio de 100 mil hogares y reciclamos podríamos producir más de 7.000 butacas para las tribunas de un estadio”.

Además, indicó que reciclar no es solo una buena práctica ambiental, es una decisión concreta sobre qué hacemos con nuestros recursos. Cada envase o producto que se recupera y vuelve a la industria evita que se convierta en residuo y reduce la necesidad de producir plástico desde cero, al ahorrar energía y emisiones.
Pero además, añadió que en Argentina el reciclaje tiene una dimensión social relevante: sostiene el trabajo de miles de recuperadores urbanos y cooperativas en todo el país, y fortalece una cadena productiva de la industria recicladora que necesita crecer.
“Cuando reciclamos, también activamos un circuito económico que ya existe y que entre todos podemos potenciar si separamos mejor en origen”, señaló.
Duplicación de plásticos
Según estudio de Ecoplast y Opinaia de 2025, en Argentina, el reciclado de plásticos se multiplicó por cinco en los últimos 20 años. Sin embargo, el principal desafío pasa por aumentar la cantidad de hogares que separan sus residuos.
“El reciclaje viene en crecimiento en forma sostenida, aunque con desafíos. Es una actividad que depende mucho de la articulación entre hogares, recuperadores urbanos, industria e infraestructura local”, señaló Ramos.
Y expresó que es clave avanzar en una ley de Responsabilidad Extendida del Productor de Envases para ordenar el sistema, mejorar su financiamiento y ampliar la recuperación.
Además, subrayó que hay jurisdicciones con sistemas de recolección más diferenciados, trabajo con cooperativa y recuperadores, como es Buenos Aires, Córdoba, y Santa Fe.
En la ciudad de Córdoba

En la ciudad de Córdoba, hay siete centros de reciclaje. Uno de ellos es la Escuela Municipal de Economía Circular (Emec), que lo hace a través de ecocanje y eventos.
Gustavo Arriendo, director de Emec, dijo a La Voz que en el primer semestre de este año la escuela recibió un total de 7.850 kilos de plástico PET: 1.150 kilos por ecocanje y 6.700 de la recolección urbana por empresas.
“Tenemos un crecimiento del 37% con respecto a los mismos meses del año 2025 en recolección de residuos en general”, indicó.
Además, aportó que a raíz del quite del arancel nacional a la importación se produjo un aumento del reciclado de cartón. En ese punto de enero a mayo se alcanzó los 41.259 kilos.
“El mayor comprador de cartón reciclado es Arcor, y se abastece de Brasil. Ese ingreso se transformó en recupero y en el aumento del procesamiento. Nosotros solo recibimos el residual que el recuperador no se lleva”, contó Arriendo.
Vasos mundialistas
Una de las propuestas que lanzó Emec con motivo del Mundial 2026 es la elaboración de vasos reciclados inspirados en los ídolos de la selección. Los vasos se consiguen de lunes a viernes de 8 a 14 en Camino a la Carbonada, en la sede de BioCórdoba, Chacabuco 546, y en la página de entebiocordoba.
“El vaso reciclable se fabrica con polipropileno y para confeccionarlos se utilizan unos 50 gramos de material por unidad. Nosotros canjeamos el PET por polipropileno. Y de ese modo tenemos los vasos”, explicó Arriendo.

Añadió que la iniciativa surgió para tomar conciencia sobre la importancia del reciclado. Y el Mundial es una oportunidad para que las familias separen en origen.
Cómo deben llegar los pet. Lo que se descarta en el hogar luego de un partido de fútbol es importante que lleguen a las plantas en condiciones secas. Se reciclan envases como botellas de gaseosas, tapitas, potes de helado, bolsas, bandejas.





