Clima. Las últimas lluvias no alcanzaron para mejorar el nivel de napas en el sur de Córdoba
Un estudio realizado por la empresa Omixom revela que: las lluvias registradas en los últimos meses no alcanzan y los niveles de napa presentan una tendencia descendente.
Un estudio realizado por la empresa cordobesa Omixom, especializada en estaciones meteorológicas y de monitoreo ambiental, reveló que las lluvias registradas en el último tiempo en el sur y sudeste de la provincia de Córdoba, no alcanzan para revertir las crisis de las napas, las cuales presentan una actualidad negativa.
El análisis combina estaciones con una ubicación estratégica; que integran medición de precipitaciones, nivel freático y temperatura.

Los datos obtenidos durante el relevamiento del mes de marzo de 2026, muestra en los gráficos, ciertos episodios puntuales donde se registran ascensos temporales del nivel freático, pero estos no logran sostenerse en el tiempo.
Si tuvimos lluvias ¿Por qué hay déficit?
Desde la empresa, recalcan que “se observa un sistema más complejo de lo que parece”. Por un lado, la región viene de atravesar períodos de déficit hídrico prolongado, lo que genera que gran parte del agua caída sea inicialmente absorbida por el suelo para recomponer su humedad. En estas condiciones, la recarga profunda hacia la napa se vuelve más lenta y limitada.
A este escenario se suma un factor determinante que surge del análisis de las series: las temperaturas medias registradas durante el período. La presencia de valores elevados incrementa la demanda atmosférica de agua, potenciando los procesos de evaporación desde el suelo y de evapotranspiración.
Con este panorama, una parte significativa del agua aportada por las precipitaciones es rápidamente devuelta a la atmósfera, reduciendo la proporción que logra infiltrarse en profundidad.
Otro de los problemas es la intensidad y la distribución de las lluvias, factores determinantes para completar los niveles acordes en las napas.
Desde Omixom, comentan que: “los eventos aislados, aunque sean intensos, no siempre alcanzan a generar una recarga sostenida del sistema subterráneo”.

Este comportamiento ayuda a explicar por qué, aun en presencia de lluvias, no se observan recuperaciones sostenidas en los niveles de napa.
Recomendaciones para los cultivos
El ingeniero agrónomo y gerente de producción del Grupo Lagos, Facundo Lagos, comenta que: “según la profundidad se puede determinar la rotación de los cultivos. Cuando la napa se encuentra cercana al suelo, se considera la posibilidad de realizar un doble cultivo o implantar uno de servicio. En tanto; si está muy abajo, se puede hacer un planteo más defensivo”.
Estas palabras del profesional dejan en claro que la medición de la napa es fundamental para el análisis de la estabilidad productiva de los sistemas.
Este argumento, refuerza la importancia de contar con datos continuos, integrados y territorialmente distribuidos, que permitan observar lo que ocurre e interpretar tendencias y anticipar escenarios. “También, este tipo de medición, es clave al momento de poder determinar la disposición de agua de libre uso”, finaliza en especialista.



