Consumo. Polémica por la inflación: piden medir la mayor incidencia del pollo y del cerdo en el precio de la carne
Según un comunicado de Fifra, los valores del ganado se están estabilizando, pero cuestionan cómo se mide el índice de precios para el resto de las carnes.
En medio de una desaceleración en los precios de la carne vacuna, desde la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) plantearon una discusión de fondo: cómo se mide la inflación en alimentos y en especial la carne.
Aseguran que el indicador actual no refleja correctamente el peso del pollo y el cerdo, lo que termina distorsionando la comparación y perjudicando a la carne bovina.
En su editorial mensual, el presidente de Fifra Daniel Urcia destacó que, tras varios meses de subas, los precios del ganado y de la carne comenzaron a encontrar un punto de equilibrio.
Este escenario, remarca, podría contribuir a moderar la inflación en los próximos meses, siempre y cuando la medición contemple de manera más representativa el consumo total de proteínas animales.
El punto clave: el cambio de la matriz de consumo por persona en argentina. Actualmente el consumo de pollo per cápita al año es de 50 kilos, solamente este apartado ya supera a la ingesta de carne vacuna que se encuentra en 44 kilos por persona, aseguran desde la entidad que agrupa a frigoríficos de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
Ahora, si a la carne aviar, le sumamos la carne de cerdo, que actualmente se encuentra en 20 kilos consumidos por persona al año. Tenemos que, la ingesta de ambos productos combinados, es un 60% superior a la carne vacuna.

La “queja”, que exhibe Urcia, es que la carne vacuna presenta un índice de inflación mucho más fuerte que la carne aviar y la porcina. “La carne aviar y la porcina están definitivamente incorporadas a la dieta y cuando se habla de consumo de carnes indefectiblemente hay que considerar las tres especies”, fundamenta le dirigente empresario.
Ante esta situación, lo que piden desde Fifra, es que se regule la medición de ese indicador, tanto para el pollo como para el cerdo, esto serviría para restarle presión al negocio cárnico. Por decirlo de alguna manera, “la carne pide justicia”.
El constante control a la carne vacuna
Según Urcía, la carne dejará de ser noticia en mayo cuando ya no tenga impacto en la construcción del índice de precios al consumidor.
La evidencia esta en las cotizaciones del ganado en el Mercado Agroganadero de Cañuelas y de la medición de precios de la primera quincena de abril, el cual presenta un movimiento en la carne vacuna de tan solo 1%.
“Como siempre hemos explicado, ante la suba de precios de la hacienda es inevitable su correlato de precios en el mostrador”, sostienen desde Fifra.
“La participación de los impuestos (nacionales, provinciales y municipales) son del 28% para la carne vacuna. Lo único que estamos pidiendo es controlar la evasión y el cumplimiento de normas sanitarias por parte de los establecimientos de faena para que no se vuelva una competencia desleal”, admiten desde los frigoríficos regionales.



