Mercados agrícolas. La soja, condenada si no hay baja en sus retenciones antes de 2027

Los mercados muestran a las cotizaciones agrícolas de la nueva cosecha por encima de los disponibles. Pero necesitan de alivios fiscales para seguir siendo competitivos.

24 de abril de 2026 a las 08:24 a. m.
La soja, condenada si no hay baja en sus retenciones antes de 2027
FIRMEZA. En plena cosecha, la soja muestra a futuro mejores precios para su comercialización.

Los precios de la nueva cosecha (futuros 2027) en todos los productos agrícolas están cotizando por arriba de los valores de la vieja cosecha (mercados disponibles).

La teoría del trading indica que en condiciones normales los precios de la nueva cosecha deberían cotizar por debajo de los mercados físicos.

La actual coyuntura económica y cambiaria con fuerte atraso del tipo de cambio, una inflación que no cede y el aumento de los combustibles, entre otras variables, impacta directamente en el aumento de costos en dólares de bienes, servicios e insumos para producir.

Todo esto combinado, está provocando esta distorsión de los precios actuales respecto de los futuros, que se refleja en la tendencia de las cotizaciones de los distintos productos.

El caso del trigo, con un precio disponible a U$S 200 por tonelada para abril; U$S 205 para mayo; U$S 210 para julio; U$S 217,2 en diciembre y la frutilla del postre es enero: U$S a 220.

El mercado le está diciendo a los productores: para qué vender hoy si los precios futuros están mostrando una tendencia muy firme. La exportación necesita comprar 4 millones de toneladas de trigo y los molinos necesitan comprar 3 millones de toneladas.

Con los productores sentados arriba del cereal, faltando 6 meses para que ingrese el trigo de la nueva cosecha, las chances que bajen los precios del trigo son bastante reducidas, y esto lo refleja la tendencia alcista en el precio de los futuros.

En el caso del maíz, la disponible cotiza a U$S 191 la tonelada, mientras, la posiciones mayo-junio-julio con tendencia bajista hasta llegar a U$S 186.

A partir de septiembre, el valor sube a U$S 189 y el mercado comienza a cambiar su tendencia: diciembre, a U$S 194 y abril del año próximo a U$S 193,1.

No estamos viendo una fuerte suba, con ganancias de solo U$S 2 entre el disponible – U$S 191– y la posición abril 202 – U$S 193–, pero al menos el mercado no baja.

En el caso del maíz, la exportación va a necesitar comprar casi 14 millones de toneladas, actuando como un factor de sostenimiento de los precios.

Finalmente llegamos a la soja. Su valor disponible es de U$S 316 la tonelada; mayo U$S 319,9, julio U$S 329,5, septiembre U$S 334,2, noviembre U$S 338,9; mientras que la nueva cosecha –mayo 2027– cotiza a U$S 331.

Si bien este valor está en baja con respecto a noviembre, muestra una suba con respecto a los U$S 316 de la soja disponible de la vieja cosecha.

Alivio impositivo: ¿cuándo?

El Gobierno nacional, utilizando como vocero al secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, afirmó en el AmCham Summit 2026 que el objetivo es eliminar las retenciones a cero.

Sin embargo, proyectó que esto sucederá definitivamente hacia el final de un eventual segundo mandato de Javier Milei (más allá de 2027).

Error. Esto significa que la soja seguirá siendo condenada, perjudicada y discriminada por las elevadas retenciones, actualmente en el 24% para el poroto de soja y en el 22,5 % en aceite y subproductos de soja.

Mientras tanto, el girasol tributa el 4,5 % para el grano y 4% para el aceite y las tortas expellers de girasol.

Bien por el girasol que fue uno de los cultivos más favorecidos por la baja en sus retenciones. Nos queda la duda si esto ha sido consecuencia de una política de Estado o casualidad; me inclino por esta segunda opción.

Lo que no es casualidad es la falta de voluntad política de bajar las retenciones a la soja.

De esta forma el Gobierno ha decidido desterrar al desierto al cultivo, que una década atrás mostraba al mundo tener el clúster de molienda de soja más grande y competitivo del mundo.

El Gobierno debería bajar en forma urgente y de manera considerable las retenciones a la soja y a todo su complejo exportador: aceites y pellets de soja.

De lo contrario, nuestro principal competidor, Brasil, seguirá aumentando su participación en el comercio mundial de harina de soja, desplazando a la Argentina del primer lugar, que por muchas décadas lo fue.