Impacto económico. Récord de granos en Córdoba: cuánto dinero moverá la cosecha y qué puede comprar el productor

Con más de 42 millones de toneladas, la producción agrícola 2025/2026 dejará más de U$S 12.600 millones. Mejora la relación de intercambio para adquirir bienes de capital, pero no para reinvertir en insumos para la producción.

07 de junio de 2026 a las 09:14 p. m.
Récord de granos en Córdoba: cuánto dinero moverá la cosecha y qué puede comprar el productor
PODER ADQUISITIVO. A pesar de su caída en la producción, la soja aportó en Córdoba más dólares que en la campaña anterior

Cada año, entre febrero y marzo, los productores agropecuarios comienzan a definir la inversión para la nueva campaña agrícola. Primero llega el trigo, cuya siembra se inicia en mayo; luego, desde septiembre, se suman la soja, el maíz, el sorgo, el maní y el girasol.

En esa planificación, existe un socio estratégico que puede definir buena parte del resultado económico: el clima.

Durante la campaña 2025/2026, ese aporte fue determinante. Las lluvias registradas durante buena parte del ciclo permitieron consolidar rindes elevados y un escenario productivo que, a nivel nacional, se encamina hacia un récord histórico.

Las proyecciones indican que la producción argentina de los seis principales cultivos superará los 160 millones de toneladas, el mayor volumen registrado hasta ahora.

Córdoba, responsable de alrededor del 25% de esa cosecha nacional, también alcanzará cifras inéditas.

Con el aporte del trigo, maíz, soja, maní, girasol y sorgo, la producción provincial llegaría a 42,26 millones de toneladas, según el último informe elaborado por el Departamento de Información Agronómica (DIA) de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA).

El volumen representa un incremento del 15% respecto de la campaña 2024/2025, cuando Córdoba había obtenido 36,74 millones de toneladas. En términos absolutos, la mejora supera los cinco millones de toneladas.

De concretarse estas estimaciones, la provincia alcanzará la mayor cosecha de su historia, por encima del récord previo de 41,78 millones de toneladas registrado durante la campaña 2018/2019.

“Los buenos resultados llegan, pese al estrés hídrico y térmico registrado durante enero y a las demoras provocadas por las lluvias de abril”, destacó el informe de la entidad bursátil.

El maíz vuelve a liderar

Según los relevamientos realizados durante mayo, la soja y el maíz –el cultivo de mayor volumen en Córdoba– lograron rendimientos superiores a los del ciclo anterior, aunque con marcadas diferencias regionales derivadas de la distribución desigual de las precipitaciones.

HISTÓRICO. Se estima una producción nacional de más de 64 millones de toneladas de maíz para la actual cosecha.
HISTÓRICO. Se estima una producción nacional de más de 64 millones de toneladas de maíz para la actual cosecha. (Expoagro)

El maíz vuelve a consolidarse como el gran protagonista de la producción cordobesa. Con más de 20 millones de toneladas proyectadas, representa prácticamente la mitad de toda la cosecha provincial.

Respecto del ciclo anterior, el cereal muestra un crecimiento del 16%: pasó de 17,68 millones de toneladas a 20,53 millones.

Junto con el trigo, fueron los únicos cultivos que mejoraron su producción respecto de la campaña pasada.

En el caso del cereal, el desempeño fue sobresaliente. La producción alcanzó 6,1 millones de toneladas, impulsada por una combinación de mejores rindes, expansión de superficie y menores pérdidas climáticas.

El trigo exhibió un crecimiento interanual del 128%, transformándose en uno de los grandes motores económicos de la campaña.

La soja, en tanto, aportaría 14,11 millones de toneladas, un 2% menos que en el ciclo anterior.

En el resto de los cultivos, el comportamiento fue dispar. El maní alcanzaría 613 mil toneladas, con una caída del 31%; el sorgo, 396 mil toneladas, también con un retroceso del 31%; mientras que el girasol sumaría 517 mil toneladas, un 7% menos respecto de la campaña anterior.

Cuánto dinero moverá la cosecha

El salto productivo tendrá un impacto directo sobre la economía provincial.

De acuerdo con cálculos realizados por el Departamento de Economía de la BCCBA, la cosecha de los seis principales cultivos generará ingresos brutos por U$S 12.662 millones, antes del pago de impuestos y de gastos comerciales.

La cifra representa un incremento del 11% frente a los U$S 11.468 millones registrados durante la campaña anterior.

En términos históricos, se convertirá en la tercera mejor campaña en facturación para Córdoba, sólo detrás de los ciclos 2021/2022 (U$S 15.614 millones) y 2020/2021 (U$S 14.846 millones).

Además del mayor volumen, el escenario de precios también contribuyó a mejorar el resultado económico.

Durante la cosecha 2026, soja, maíz, sorgo y girasol registraron mejores valores internacionales respecto del ciclo previo, lo que permitió compensar parcialmente el peso de las retenciones y el aumento de los costos productivos.

El trigo fue uno de los principales motores económicos. Aunque el cereal registró una caída en el precio –de U$S 227 por tonelada en diciembre de 2025 a U$S 208 en diciembre pasado–, la cosecha récord impulsó la facturación hasta U$S 1.262 millones, el doble que el año anterior.

La soja, pese a la leve caída en producción, elevaría su valor bruto un 7%, al pasar de US$ 5.600 millones a US$ 5.998 millones.

La mejora se explica por un mejor escenario de precios internacionales: de U$S 389 por tonelada en mayo de 2025 a U$S 425 durante mayo de 2026.

El maíz también mostró una mejora significativa en ingresos. Con una facturación estimada en U$S 4.394 millones, supera en un 21% los U$S 3.625 millones del ciclo anterior.

El aumento del volumen cosechado y un mejor precio –de U$S 205 a U$S 214 por tonelada– explican buena parte del desempeño económico del cereal.

El caso más negativo es el del maní. Su valor bruto caería a U$S 672 millones, prácticamente la mitad de los U$S 1.249 millones registrados en la campaña previa.

La baja responde tanto a menores rindes como a una fuerte caída en el precio FOB, que pasó de U$S 1.410 a U$S 1.096 por tonelada.

En el girasol, en cambio, el escenario es más favorable. La facturación alcanzaría U$S 237 millones, por encima de los U$S 225 millones del ciclo previo, impulsada por mejores precios pese a la reducción en la producción.

En sorgo, aunque el precio mejoró –de U$S 215 a U$S 232 por tonelada–, la menor cosecha reduciría la facturación a U$S 91,9 millones.

Más capacidad de inversión

Más allá del impacto de las retenciones y de los costos comerciales, el resultado económico de la campaña mejora la capacidad de inversión del productor.

La recuperación de precios internacionales y cierta estabilidad en el valor de algunos bienes permitieron recomponer parcialmente el poder de compra del agro cordobés.

Comparado con un año atrás, hoy se necesita una menor cantidad de soja para comprar maquinaria agrícola, camionetas e incluso inmuebles.

“Debido a la mejora en los valores internacionales y a la estabilidad en el precio de los vehículos, un productor necesita hoy un 21% menos de soja para comprar la misma unidad que hace un año”, explicó Andrés Carreras, gerente de ventas de Volkswagen en la concesionaria Maipú.

La mejora en la relación insumo-producto se observa especialmente en bienes durables vinculados a la inversión.

BIENES DE CAPITAL. Las fábricas de maquinaria agrícolas son optimistas con el derrame de la mayor cosecha de granos en la provincia.
BIENES DE CAPITAL. Las fábricas de maquinaria agrícolas son optimistas con el derrame de la mayor cosecha de granos en la provincia. (John Deere )

En el mercado inmobiliario también se percibe un escenario más favorable. El incremento en el valor de los granos permite que el productor pueda acceder a departamentos o a propiedades urbanas con menos toneladas de soja que durante la campaña anterior.

La situación cambia cuando el análisis se traslada al capital de trabajo operativo.

Allí, el aumento internacional del petróleo y de los fertilizantes comienza a deteriorar nuevamente los márgenes.

La guerra en Medio Oriente impulsó una fuerte suba del crudo y de la urea –el fertilizante nitrogenado más utilizado en la agricultura–, y afecta la relación entre costos e ingresos.

Según la consultora Data Miazzo, durante abril el productor necesitó 23% más de soja para comprar un litro de combustible respecto de un año atrás.

El impacto también se trasladó al transporte de cargas, uno de los componentes que más pesan sobre la estructura de costos del agro.

Para afrontar el costo de un flete de 300 kilómetros durante abril, el productor necesitó 113,9 kilos más de soja que un año antes.

El incremento representa un aumento del 20% respecto de febrero y queda 40,7% por encima del promedio de los últimos cinco años.

El efecto multiplicador del agro

La magnitud de la cosecha agrícola también tiene un efecto multiplicador sobre el resto de la economía provincial.

La mayor disponibilidad de recursos impulsa la demanda de maquinaria agrícola camionetas, insumos, servicios logísticos y tecnología vinculada al agro.

También mejora el movimiento comercial en numerosas localidades del interior provincial, donde buena parte de la actividad económica depende del desempeño de la campaña agrícola.

Los fabricantes de maquinaria agrícola, por ejemplo, siguen de cerca este escenario. Sus expectativas para el segundo semestre se apoyan sobre dos pilares: una muy buena cosecha y la consolidación de las herramientas de financiamiento.

Con mejores rindes y precios más favorables, el productor volvió a recuperar margen para invertir, renovar equipos o encarar mejoras estructurales en los establecimientos.

Un termómetro de ese escenario fue el desempeño comercial que mostró Agroactiva, la muestra que se realizó del 3 al 6 de junio en Armstrong, Santa Fe.

El mercado nacional de pick-ups atraviesa un período de fuerte dinamismo, impulsado por una combinación de estabilidad en los precios nominales y una mejora sustancial en la capacidad de compra del sector agropecuario, aseguran desde las concesionarias.

Durante mayo, tres pick-ups estuvieron entre los 10 vehículos más vendidos del mercado nacional: Toyota Hilux (primera), Ford Ranger (segunda) y Volkswagen Amarok (sexta), entre otras.

La posibilidad de adquirir unidades mediante planes de canje por cereal es una alternativa que gana terreno dentro de las concesionarias y contribuye a estimular la demanda.

Además, medidos en pesos, algunos modelos de camionetas solo aumentaron alrededor de un 8% en los últimos 12 meses.

Si la comparación se realiza frente al tipo de cambio, la relación resulta aún más favorable: en dólares –la moneda con la que se comercializan los granos– hay unidades que hoy cuestan menos que un año atrás.

No obstante, el contexto todavía muestra señales de cautela para los productores.

La presión impositiva, la volatilidad internacional y el aumento de los costos energéticos continúan condicionando la rentabilidad final del negocio agrícola.

La decisión del Gobierno nacional de implementar desde el próximo año un cronograma gradual de reducción de los derechos de exportación para soja, maíz, sorgo y girasol hasta 2028 aporta previsibilidad y cierto alivio fiscal.

Más allá del impacto de la medida –si se cumple el esquema anunciado, la soja finalizaría 2028 con una retención del 15% y el maíz del 5,5%–, el desafío seguirá siendo transformar parte de los resultados de la cosecha en nuevas inversiones.

El actual contexto internacional de precios, por ahora, continúa ofreciendo oportunidades para hacerlo.